«La idea de que la celebración
versus populum
es la forma original y,sobre todo, la idea que se tiene de la última Cena, se basa simplementeen una concepción equivocad a de lo que podía ser una comida, fuera ono cristiana, en la antigüedad. En los comienzos de la era cristiana, elque presidía una comida jamás se sentaba enfrente de los demáscomensales. Todos estaban sentados, o recostados, en el lado convexode una mesa en forma de sigma o de herradura... Por tanto, a nadie dela antigüedad cristiana se le hubiera ocurrido la idea de ponerse
versus populum
para presidir una comida. Es más, el carácter comunitario deun convite se acentuaba precisamente mediante la disposicióncontraria: a saber, mediante el hecho de que todos los participantes seencontraban en el mismo lado de la mesa». (LOUIS BOUYER,
Arquitectura y liturgia
, Madrid, 2000, p. 54)