a
a'.
1. Primera letra del alfabeto. El nom-bre de esta letra es femenino,
la
a,
y su plurales
aes
(aunque sea frecuente oír
as).
2. Corresponde al fonema vocal /a/, encuya realización el punto de articulación estásituado entre la parte anterior y la parte pos-terior de la cavidad bucal. El ápice de la len-gua toca la cara interior de los incisivos infe-riores, y su dorso se eleva suavemente haciael punto en que termina el paladar duro y co-mienza el velo del paladar. Los labios seabren más que para cualquiera de las demásvocales.Se adelanta levemente la articulación ha-cia el paladar cuando el sonido
/a/
precede aun sonido palatal (/ch, 11, ñ, y, i/). En estecaso se habla de /a/
palatal.
En cambio, seretrasa ligeramente hacia el velo del paladarcuando precede a un sonido velar (/j, g, u,o/), o a
/I/
en sílaba trabada (es decir,
l\l
en fi-nal de sílaba, como en
caldo, animal).
La
/a/
en este caso recibe el nombre de /a/
velar.
Pero su velarización nunca es tan marcadacomo la que se da en catalán, portugués, in-glés y otras lenguas.a
2
. 1. Preposición. Se pronuncia siempreátona
(a
casa,
/akása/;
a comer,
/akomér/),
apesar de que hasta entrado el segundo dece-nio de este siglo se escribió con acento orto-gráfico.2. He aquí sus principales usos:2.1. Expresa movimiento en general:
Voy a Madrid; Miré al suelo
(dirección);
Llegó
a
Madrid; Cayó al suelo
(término delmovimiento). (Sobre
entrar
A,
—>
ENTRAR.)
2.2. Las ideas de finalidad y término in-directo derivan de esta idea fundamental:
¿A
qué me llamas?; Traigo a Juan un regalo.
También la idea de proximidad:
Se sentarona la lumbre.
2.3. Precede a los infinitivos que soncomplementos de verbo de movimiento:
Viene a trabajar;
y a veces a los que soncomplementos de verbos de movimiento otendencia espirituales:
Aprende
a
hablar; As- piramos a mejorar; Vamos a empezar
(pero
Quiere hablar; Deseamos mejorar).
Precede a un infinitivo en oraciones queexpresan mandato, en las que está sobrenten-dido el verbo
vas, vamos, vais,
etc.:
¡A
ca-llar!;
¡A
sentarse!;
¡A
comer!
2.4. Indica lugar en donde, con respectoa otro punto:
Se sentó a la puerta de la casa;Se encuentra
a
la derecha de la catedral;Vivo a cuatro kilómetros de aquí;
«A
las ver- jas del Jardín Botánico, el viajero siente
—
a
veces le
pasa
—
un repentino
escalofrío»
(Cela,
Alcarria,
18);
«Pasa el tren a las ta- pias del cementerio» (ibíd.,
23). El punto dereferencia puede ir implícito:
Se sentó
a
la puerta; Vivo a cuatro kilómetros.
Un uso an-tiguo es el de
a
para denotar lugar determi-nado de un texto (hoy diríamos
en): «De To-ledo sería el bonetillo colorado y grasientodel ventero, que se menciona al capítulo 35de la primera parte»
(Clemencín [1833-39],cit. Cuervo,
Diccionario).
Este uso se man-tiene en el lenguaje administrativo:
Regis-trado al libro 240, folio 31.
Y alguna rara vezen el literario:
«El trabajo de José BarrioGutiérrez
..,
donde se discuten las diferentes