racionalidad. Pero el método, como se verá en las siguientes páginas, no es un camino fijoo predeterminado y menos aún un recetario de acciones que se siguen como una rutina.Porque el conocimiento científico no se adquiere por un proceso similar al de laproducción de bienes en una cadena de montaje sino que se va desarrollando gracias ala libertad de pensamiento, mediante la crítica, el análisis riguroso, la superación de loserrores y la discusión. Por ello es que el método ni es
obligatorio
, en el sentido de que si nose lo sigue de una determinada manera nos aguarda inevitable el fracaso, ni es tampoco
garantía absoluta
de que se arribará a un resultado exitoso.Conviene entonces tener en cuenta lo anterior para lograr el mejor aprovechamientode los libros de texto sobre metodología científica: ellos no pueden resolver los problemasespecíficos de cada investigación ni son capaces de responder a las imprevisiblessituaciones que se generan en la práctica; ellos tampoco deben ser sacralizados, como sicontuvieran una verdad trascendente que hay que aceptar sin reflexión. Pero sí puedenproporcionar, como se intenta en este caso, una exposición concreta de la lógica interior a toda investigación científica, un panorama de las técnicas y procedimientos másusuales, un esquema para organizar nuestras actividades para que éstas no nosdesborden de un modo caótico. Porque la metodología, para quien se dedica ainvestigar, no es una panacea milagrosa sino una simple guía a la que se apela cuandosurge la duda o el desconcierto, una fuente de consulta para entender la causa de losposibles estancamientos que se presentan en la tarea cotidiana.Decía más arriba que no basta con la creatividad ni con el rigor analítico, que lainvestigación científica requiere también de una sólida disciplina de trabajo. Y estaobservación, aplicable tanto a principiantes como a personas de mayor experiencia, nosremite directamente al carácter
práctico
de casi todo lo que aquí se trata: porque unacosa es reflexionar sobre la ciencia, el método o los problemas epistemológicos y otra muydistinta es crear, mediante el trabajo, nuevos conocimientos. Y, dado que no es posiblehacerlo por medio de alguna fórmula sencilla que pueda repetirse, el trabajo deinvestigación cobra entonces un carácter inevitable de labor
artesanal
donde, en cadacaso, se deben poseer destrezas, conocimientos y aptitudes particulares. Por ello nadiedebe desanimarse si, a través de la lectura de estas páginas, no logra convertirse en unauténtico investigador. Ello sería mas bien una especie de prodigio porque la experienciamuestra, con toda claridad, que
sólo investigando se aprende a investigar
. Este libro, como ya lo he indicado, tiene un carácter deliberadamente introductorio. Nose discuten en él los problemas más complejos de la metodología, ni se exponen endetalle algunos temas que sólo podrían interesar a un lector especializado o con ampliaexperiencia. Ello es así porque está dirigido especialmente a quienes se inician en elcampo de la investigación científica, a estudiantes, profesores y profesionales de todas lasdisciplinas. Por eso he preferido, siempre que ha sido posible, la claridad y el rigor allenguaje recargado, el tratamiento completo de las materias antes que el desarrollo enprofundidad de sólo algunos de sus aspectos. Quien necesite ahondar en estos complejos
Add a Comment
Dinora Avila Hidroboleft a comment
Alicia'sleft a comment
Elida Moya Arizaleft a comment
John Sanchez Mejialeft a comment