Año III Enero del 2011Décima ediciónEspecial de poesía
En el contrasentido de las manecillasdel reloj se desatascó la rueda antesde girar y ni siquiera nosotrospudimos encontrarnos a la vuelta del vértigo, cuando entramos en el tiempocomo en aguas mansas, serenamenteveloces;en ellas nos dispersamos parasiempre, al igual que los restos de unmismo naufragio.