objetividad y neutralidad en la aplicación del mismo,pues hay siempre intencionalidad explícita y motiva
‐
ciones relacionadas con otros factores sociales. En espe
‐
cial con el modo de producción, y no esta de más teneren cuenta que el sector productivo de la biotecnología yla agricultura comercial suponen una de las inversionesde capital industrial con mayores tasas de ganancia.Si atendemos al contexto histórico y la lógica espe
‐
cífica del capitalismo, en el momento de aparición ydesarrollo de la ingeniería genética, entenderemosque tanto el ser humano como la naturaleza no sonmás que medios para la valorización del capital. La va
‐
lorización del capital, que se basa en extraer el máxi
‐
mo plusvalor tanto en el circuito de la producción co
‐
mo en el del consumo (reproducción ampliada) obligade forma constante a la introducción de innovacionesque mejoren la fuerza productiva. Las innovacionesno aparecen así por la voluntad expresa del juego dela investigación que sigue la línea clara de la búsque
‐
da de la verdad científica, sino más bien por la necesi
‐
dad implícita de creación y ampliación del valor. Eneste sentido es determinante para la rentabilidad de lainversión realizada por estas empresas el hecho deque exista una normativa jurídica que permita la apro
‐
piación de la vida en términos abstractos, y de la bio
‐
diversidad y la información genética en términos con
‐
cretos. A la vista de esto, la única región, y no obstan
‐
te cada vez más permisiva, que supone algún frenopara este tipo de aplicación industrial es por el mo
‐
mento la UE, mientras que EEUU así como las nuevaspotencias económicas son claramente permisivas.Muchos países, especialmente del Sur global, cuentancon un vacío legal que permite a las empresas multi
‐
nacionales migrar con sus laboratorios, desarrollar in
‐
vestigaciones y aplicarlas en el caso de que pudieraexistir un obstáculo en las metrópolis de origen.Debemos entender pues la aparición de la ingenie
‐
ría genética en el contexto posterior a la primera revo
‐
lución verde por lo que supuso de mundialización delas relaciones económicas, el incremento de las des
‐
igualdades sociales entre países y dentro de estos, unacrisis alimentaria y ecológica de carácter global. En esecontexto la actividad científica y comercial alrededorde los transgénicos se legitima a través de un discursoen el que la ciencia y la técnica aparecen como vecto
‐
res fundamentales para solucionar problemas de ca
‐
rácter socio
‐
político. Para ello, toda actividad científicaha venido presentándose como un proyecto cargadode neutralidad, imparcialidad y objetividad, como elelemento liberador del ser humano, aspiración vigen
‐
te e inherente a la modernidad de nuestra civilización.Se busca solucionar el problema del hambre y de la es
‐
casez mediante la mejora del proceso de producción,el rendimiento de los cultivos y el precio de los ali
‐
mentos; estos factores por sí mismos solucionarían lasnecesidades alimentarias de una población creciente.Así se excluye del debate la relación de la crisis ali
‐
mentaria con un modelo de producción y consumoque implica contradicciones en términos sociales yecológicos. Al convertirlo en una cuestión científica ypor tanto meramente técnica, se evita la puesta en du
‐
da del modelo agrícola industrial intensivo, modeloque produce más alimentos de los que requerimos pe
‐
ro que no obstante niega su acceso a gran parte de lapoblación mundial. Elude por tanto considerar el pro
‐
blema de qué, cómo y cuánto se produce, para lo cualbastaría con atender a una mejora de la técnica y la efi
‐
ciencia, y considerarlo tan sólo un problema de accesoy redistribución de los recursos.En el contexto “de crisis” mencionado, los grupospromotores
2
de la biotecnología aseguran que ésta po
‐
sibilitaría la reducción de la pobreza a la vez que con
‐
tribuiría al desarrollo sostenible. Es decir, solucionaríala crisis social que no resolvió la primera revoluciónverde y la crisis medio
‐
ambiental que esta misma con
‐
tribuyó a crear. Desde el punto de vista social, las se
‐
millas y Organismos Modificados Genéticamente
2.
‐
Esta posición discursiva y performativa es conocida como la segunda revolución verde. Sus promotores se constituyen en un entra
‐
mado articulado por instituciones internacionales públicas y privadas, fundaciones filantrópicas, institutos de investigación y univer
‐
sidades, compañías agroquímicas, biotecnológicas, farmacéuticas, etc. Algunos de los actores más activos son La Bill y Melinda GatesFoundation y la Rockefeller Foundation (quienes han iniciado una alianza para una revolución verde en África –AGRA), junto con laFundación Syngenta, el Grupo Consultivo de Investigación Agrícola Internacional (CGIAR), etc. También cabe mencionar organismospúblicos como el Banco Mundial, la FAO, el FMI, que apoyan estas iniciativas.
ISBN: 1885-477X YOUKALI, 10 página 84ECOLOGISMO CAPITALISTA
Leave a Comment
k