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Horizontes de la descolonización y el Estado plurinacional

Horizontes de la descolonización y el Estado plurinacional

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Published by Raul Prada Alcoreza
Análisis sobre la condición plurinacional en el proceso de descolonización.
Análisis sobre la condición plurinacional en el proceso de descolonización.

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1
Horizontes de la descolonización ydel Estado plurinacional
Ensayo histórico y político sobre la relación de la crisis y el cambio
Raúl Prada Alcoreza
Umbrales y horizontes de la descolonización
Estado y sociedad
 Un punto de partida debería ser ¿desde dónde pensamos, hablamos y nos referimos al mundo,a los hechos, a los acontecimiento, a los procesos, a la relaciones, a la estructuras y a lasinstituciones del mundo? Concretamente, ¿desde dónde pensamos cuando nos referimos alEstado y a la sociedad? Nombramos el mundo desde algún lugar, aquí no hablamosnecesariamente de un lugar físico, sino desde un lugar en el horizonte histórico cultural, unlugar en el horizonte epistemológico, un lugar desde donde configuramos lasrepresentaciones, las significaciones, los valores, los símbolos, los conceptos? Podemos decirincluso un lugar desde donde desarrollamos las prácticas discursivas. Nombramos el mundo nodesde un afuera sino desde adentro del mundo, nombramos el mundo desde el lenguaje, loque nombramos está cargado de este lenguaje, si bien no forma parte del lenguaje, es elconjunto de referentes del lenguaje. Hablar del Estado y sociedad es hablar desde estos sititos,desde esta geografía
imaginaria
, si se puede hablar así, pero también desde la historia quecrea estos escenarios, estos espacios, estos mapas conceptuales. El mundo es mundo porqueestá habitado de significados, de sentido, de valores, de símbolos, de conceptos, derepresentaciones. Si, pero no hay que confundir el mundo con estos lenguajes, estos ámbitosde sentido, estos códigos culturales, estas alegorías simbólicas, estos mapas conceptuales,aunque esté constituido también por ellos, si bien no necesariamente de una maneraprioritaria, pues la multiplicidad de los campos y conjuntos de referentes denotan laautonomía y la independencia de los mismos, ofrecen su resistencia y muestran su propia
 
2
 complejidad. Por eso, hablar de Estado y sociedad es hacerlo desde determinadas estructurasde categorías, desde determinadas corrientes teóricas, desde determinados lugares del campofilosófico y del campo de las ciencias sociales. No se trata de lugares bien definidos y claros,sino de lugares problemáticos, de lugares de saturada discusión. Las corrientes teóricas que lasponen como unidades de análisis se disputan su conocimiento y comprensión, podemosrecorrer toda una historia en el desarrollo y desplazamientos conceptuales en lo que respectaa la dilucidación de estas entidades referenciales. Por eso, lo que importa ahora es saber desdedonde nombramos el Estado y la sociedad para de este modo reconocer los recortes derealidad y las estrategias teóricas desplegadas en este acto de hablar, en esta acciónconceptual. Pero, sobre todo, saber cómo concebimos esos ámbitos de relaciones quellamamos Estado y sociedad, para reconocer ese ámbito de relaciones, de prácticas, denormas, de leyes, de procedimientos, de instituciones que llamamos Estado, para comprenderese ámbito de relaciones, de prácticas, de estructuras, de organizaciones, de movimientos, demovilizaciones, de luchas que llamamos sociedad.¿Cuál es la relación entre Estado y sociedad? Para responder a esta pregunta debemossituarnos en el contexto histórico de la modernidad, cuando hablamos de Estado lo hacemosdesde la perspectiva del Estado-nación, y cuando hablamos de sociedad lo hacemosrefiriéndonos a
fo
rmaci 
o
nes históricas
atravesadas por relaciones de producción,comercialización y consumo capitalistas. Se trata de
fo
rmaci 
o
nes históricas
involucradas con elmercado, con el mercado capitalista, apreciado tanto en su forma interna como externa,mercado interno y mercado externo. Sociedades involucradas, insertas en el mercadointernacional, afectadas entonces por sus contingencias, sociedades organizadas en respuestay adecuación a la expansión del capitalismo, de las lógicas del capitalismo, pero también yobviamente a la lógica de valorización del capital. No podríamos entender estas sociedades sincomprender a su vez el desarrollo mundial, regional y local del capitalismo, aunque este hayatenido resistencias y las tenga todavía, aunque podamos entrever posibilidades de alternativasal capitalismo. Lo que decimos es que el capitalismo se ha expandido por todo el mundo y haconformado el mundo mismo, formando una economía-mundo capitalista y conformando unsistema-mundo capitalista
1
. Desde esta perspectiva, no nos negamos evaluar y dilucidar lassingularidades, los particularismos locales, las formaciones abigarradas, sino que lo hacemos yentendemos esta tarea posible a partir de la intengibilidad de la acumulación originaria yampliada del capitalismo, de sus ciclos, de sus crisis y de su ineludible cobertura mundial. Nose puede soslayar este acontecimiento de escala mundial, eludirlo sería no entender losmismos particularismos, localismos, regionalismos y abigarramientos, quedándonos tan solocon la expresión exacerbada de las heterogeneidades perdidas en su propio laberinto. Hay quecolocarse evidentemente en la perspectiva del pluralismo histórico, de la diversidad ydiferencia de los procesos socioeconómicos y socioculturales, pero hay que hacerlo teniendoen cuenta la transversal histórica de la economía-mundo capitalista. Esto nos permitesituarnos en el lugar, el espacio-tiempo históricos, desde el cuál nombramos, pero también en
1
Ver de Immanuel Wallerstein
Análisis de sistemas-mund 
o.
Una Intr 
o
ducción
. México
2006
, Siglo XXI. Delmismo autor
Capitalism
o
históric
o
y m
ov 
imient 
o
s antisistémic
o
s
.
Un análisis de sistemas-mund 
o
. Madrid
2004
, Akal.
 
3
 el cual nos encontramos, para entender lo que hemos llegado a ser en el momento presente(Michel Foucault).
Estado y sociedad en Bolivia
L
as naci 
o
nes n
o
s
o
n
o
tra c
o
sa que mit 
o
s en el sentid 
o
que s
o
ncreaci 
o
nes s
o
ciales, y l 
o
s estad 
o
s desempeñan una
unción central ensu c
o
nstrucción
.
El pr 
o
ces
o
de creación de una nación incluye el establecimient 
o
(en gran medida, una in
ención) de una hist 
o
ria, unalarga cr 
o
n
o
o
gía y un presunt 
o
grup
o
de características de
init 
o
rias(inclus
o
cuand 
o
grandes segment 
o
s de la p
o
blación incluida n
o
 c
o
mparten dichas características)
2
.Immanuel WallersteinLa República de Bolívar nace de una conjunción y combinación de factores hasta compulsivos ycontradictorios. Por una parte podemos hablar de la genealogía de sus propias guerras, esdecir las guerras que atraviesan, afectan, adecuan, se instalan en los territorios que van acircunscribirse sucesivamente en lo que va a ser el Qullasuyu, la Audiencia de Charcas y laRepública de Bolivia. Estas guerras son acontecimientos que suscitan, se producen y pasanpara desaparecer, no del todo, empero quedando en la memoria de las generacionesvenideras. Podemos hablar de la guerra de conquista a medidos del siglo XVI y de suconsecuente guerra anticolonial durante los últimos años del siglo XVIII, de la guerra en Potosí entre
icuñas
y
asc
o
ngad 
o
s
durante 1
626
, la guerra de guerrilla durante el siglo XIX,acompañada de la llegada de la guerra de independencia al Alto Perú, las incursiones de losejércitos independentistas argentinos, las asonadas y levantamientos durante la colonia, perotambién los amotinamientos y cambios de bando. Marie-DanielleDemélas reconoce unacultura guerrera en América, dice que existían tres formas de combate: La utilización de losmétodos de la guerra en pequeña escala, la cultura miliciana y la experiencia de las guerrasindias
3
.Después podemos hablar del desarrollo de la economía minera
4
, preponderantementedurante la colonia, particularmente en lo que tiene que ver con la irradiación del entorno
2
Immanuel Wallerstein:
Análisis de sistemas-mund 
o
. Ob. cit. Pág. 79.
3
Marie-DanielleDemélas:
N
acimient 
o
de la guerra de guerrillas
.
El diari 
o
de J
o
sé Sant 
o
s Vargas (1914-1825)
. La Paz
200
7, Plural. Pags. 1
3
9-1
40
.
4
Ver de Roberto Arce Alvarez
Desarr 
o
ll 
o
Ec
o
nómic
o
e históric
o
de la minería en B
o
li 
ia
. La Paz
200
3
,Plural.

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