Eldio de losbrujos
MargaretAlice Murray
 
 El Dios de los BrujosMargaret A. MurrayÍndicePrólogoIntroducciónI.- El dios cornudoII.- Los adoradoresIII.- El sacerdocioIV.- Los ritos V.- Ceremonias religiosas y mágicas VI.- La posición de la bruja en la estructura social VII.- La víctima divina
 
Guillermo el Rojo
 
 
Tomás Becket
 
Juana de Arco
 
Gilles de Rais Atended a la piedra, de donde fuisteis cortados, Y a la cueva del lago, de donde fuisteis sacados.Isaías, LI, 1.PrólogoComo este libro va dedicado al lector en general, así como alestudioso de antropología, no siempre mencionamos en el texto laautoridad en la que se basa cada afirmación. En beneficio de quienesdeseen llevar el estudio más adelante, al final de cada capítulo hayuna bibliografía. Y para la bibliografía completa de los registrosingleses, remitimos al lector a la History of Witchcraft in England(Washington, 1911), de Wallace Notestein.En mi obra
Witch Cult in Western Europe 
(Oxford University Press,1921), la bibliografía es, básicamente, del Reino Unido, Francia,Bélgica y Suecia. Aunque sólo voy a concentrarme en la existencia, a través de la EdadMedia, de una religión primitiva en la Europa occidental, no hay dudaque en tiempos anteriores el culto se extendió por la Europa central yoriental, y por el cercano Oriente. Y sobrevivió, subyaciendo como enOccidente bajo la religión oficial del lugar; el cristianismo en Europa,el Islamismo y, a veces, el cristianismo en Oriente. Los
literati 
deaquellas regiones eran de la fe por entonces en ascenso, y porconsiguiente, la antigua religión rara vez fue registrada, pues elpaganismo pertenecía, aquí como allá, a las masas indoctas, casiincapaces de expresarse, que durante muchos siglos no fueronrozadas por la nueva religión.No he intentado presentar todos los ejemplos conocidos de lascreencias y los rituales de los “brujos”; todo lo que deseo es ofreceral lector una visión bastante completa del culto, basándome entestimonios de la época. También al surgir la ocasión, he comparadoel culto de los brujos con otras religiones de tiempos antiguos ymodernos. Vaya mi gratitud a mi hermana, la señora M. E. Slater, y al señor G. A. Wainwrigth, por su excelente ayuda y sus valiosas sugerencias, así 

Share & Embed

More from this user

Add a Comment

Characters: ...