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Derecho es Potencia, relaciones entre derecho natural y civil en Spinoza

Derecho es Potencia, relaciones entre derecho natural y civil en Spinoza

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Spinoza opera en la Ética, el TP y el TTP una verdadera desarticulación de las ideas vigentes en
la ética. En el marco de esta desarticulación de juicios compactos que la tradición
filosófica y científica había transmitido nos ocuparemos, a los fines de este trabajo, de la crítica al
finalismo metafísico para pasar luego a la institución del campo político y arribar así, finalmente, a
la concepción del derecho natural como potencia dinámica que circula al interior del cuerpo
político.
Spinoza opera en la Ética, el TP y el TTP una verdadera desarticulación de las ideas vigentes en
la ética. En el marco de esta desarticulación de juicios compactos que la tradición
filosófica y científica había transmitido nos ocuparemos, a los fines de este trabajo, de la crítica al
finalismo metafísico para pasar luego a la institución del campo político y arribar así, finalmente, a
la concepción del derecho natural como potencia dinámica que circula al interior del cuerpo
político.

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Categories:Types, Research, Law
Published by: Diego Martín Pérez on Mar 13, 2011
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DERECHO ES POTENCIA. RELACIONES ENTREDERECHO NATURAL Y CIVIL EN SPINOZA.
Pérez Diego MartínEstudiante, Lic. en Filosofía – FHUC – UNL
ABSTRACT
Spinoza opera en la Ética, el TP y el TTP una verdadera demolición de las ideas vigentes enla ontología y la ética. En el marco de esta desarticulación de juicios compactos que la tradiciónfilosófica y científica había transmitido nos ocuparemos, a los fines de este trabajo, de la crítica alfinalismo metafísico para pasar luego a la institución del campo político y arribar así, finalmente, ala concepción del derecho natural como potencia dinámica que circula al interior del cuerpopolítico.
BIBLIOGRAFÍA
A menos que se indique lo contrario, las citas de las diferentes obras se harán en base a lasiguiente bibliografía:
 
SPINOZA BARUCH,
Ética demostrada según el orden geométrico 
, Fondode Cultura Económica, México, 1996.
 
SPINOZA BARUCH,
Tratado Político 
, traducción por Enrique T. Galván,Tecnos, Madrid, 1996.
 
SPINOZA BARUCH,
Tratado teológico-político 
, traducción por Enrique T.Galván, Tecnos, Madrid, 1996.
 
Cuando se cita la
Ética
primero se coloca la “P”, de “Parte” seguida de una coma y luego elnúmero de la Proposición en notación romana. Cuando se cita del TP o TTP se coloca una “C” de“Capítulo” seguida de una coma y luego el número de parágrafo.
 
 DESARROLLO
Spinoza comenzará la parte IV de la Ética desvencijando algunas concepciones clásicasacerca de Dios, las esencias y el hombre. Justamente el título de tal apartado –
De la servidumbrehumana o de la fuerza de los afectos-
plantea ya inicialmente que se hablará del hombre no en tantoente predefinido por virtudes trascendentes o divinas sino en tanto se analiza como punto de partidaaquello que es un
factum
antropológico: la fuerza de las pasiones, núcleo conflictivo propio delhumano, dinamizador inicial de sus acciones. No es menor tal estrategia ya que permitirá abrir uncampo de análisis y unas metodologías específicas que ya habían sido inauguradas por Maquiavelloy Hobbes y que Spinoza profundizará abriendo nuevos planos y objetos de estudio. El filósoforomperá con el finalismo cuando alega –al igual que lo hace en el Apéndice de la primera parte- que
“… la Naturaleza no obra a causa de un fin; pues el Ente eterno e infinito, al que llamamosDios o Naturaleza, obra por la misma necesidad con la que existe… Pues la razón o lacausa por la cual Dios o la Naturaleza obra y por la cual existe es una y la misma. Luego,así como no existe a causa de ningún fin, tampoco obra a causa de ningún fin… Pero lo quese llama causa final no es nada más que el apetito humano mismo en cuanto se loconsidera como el principio o la causa primaria de una cosa… es una causa eficiente,considerada como primera… los hombres son ciertamente, como ya lo hemos dicho amenudo, concientes de sus acciones y apetitos, pero ignoran las causas por las cuales sondeterminados a apetecer algo.” (E, P IV, Prefacio)
Cuestionando la lógica del finalismo, Spinoza define un campo de análisis inmanente –válido para lo natural y lo político-, intentará explicar la constitución del estado político así como ladeterminación de su estructura interna de poder según mecanismos intrínsecos a la naturalezahumana tanto en función de su impotencia como de sus potencias, evitando caer en lasconstrucciones medievales del derecho natural objetivo y subjetivo. Me avocaré a abordar, en laslíneas subsiguientes, cómo se explica la institución política y el derecho natural según los límitesimpuestos por este nuevo campo de análisis.El hombre es una parte del poder de la Naturaleza y por lo tanto está determinado a obrarsegún el impulso que se sigue inevitablemente de esta. Spinoza definirá al derecho natural delhombre como aquella potencia de obrar y obtener tanto cuanto desee en función de sus apetitos y suconservación al menos hasta donde llegue su poder. Pero el hombre no es un imperio dentro de otro,
 
no se diferencia de cualquier otro ente natural ni tiene preeminencia sobre estos; en tantosingularidad que se esfuerza por perseverar en su ser actúa de la misma manera que las múltiplessingularidades que constituyen, según diversas composiciones, el mundo y la vida. Siendo una cosasingular (en su estructura ontológica) y finita (en cuanto a duración), se ve infinitamente superadopor la potencia de causas externas que lo compelen ininterrumpidamente a actuar siempre segúncontingencias que no puede controlar. Se dirá que el hombre vive
alterius juris
y que obra segúncausas inadecuadas en la medida en que no las comprende ni las torna favorables –o adecuadas- asu conservación. Hasta aquí hemos delineado algunas de las situaciones que colocan al hombre enuna posición de servidumbre y sometimiento, tanto respecto de otros hombres, como respecto delresto de las potencias naturales. El hombre se encuentra en lo que Hobbes llamará: Estado deNaturaleza
1
. Sin embargo, el filósofo holandés hará aquí una observación que nos permitiráentender lo novedoso de su concepción. Estado de naturaleza y
derecho natural
no son la mismacosa. Se definirá al derecho natural como una parte del derecho de la Naturaleza toda, y el poder deesta “no es sino el poder de todos los individuos reunidos”, resultará de esto que
“cada individuo tiene un cierto derecho sobre todo lo que puede abrazar… el derecho decada uno se extiende hasta donde alcanza su poder. Y como es una ley general de laNaturaleza que cada cosa se esfuerce por mantenerse en su estado, sin tener en cuentamás que a sí misma, y no teniendo en cuenta sino su propia conservación, se sigue quecada individuo tiene el derecho absoluto de conservarse, esto es, de vivir y obrar según esdeterminado por su naturaleza”
2
 
El Estado de naturaleza será, pues, aquel ámbito común donde cada cosa manifiesta suderecho natural hasta donde pueda extender su poder, y este derecho se define por el esfuerzo decada particular por perseverar en su ser. Llegado a este punto, no se evidencia variación alguna conla concepción del Leviatán de Hobbes, sin embargo la novedad será introducida por el modo en quese manifiesta la potencia o poder de los individuos. En el TP (C II, §15), Spinoza alegará que enEstado de Naturaleza el derecho natural de cada uno es más imaginario que real ya que no hayseguridad alguna de poderlo ejercer, y esto debido a que, según se ha dicho en la
Ética
, “…dada unacosa cualquiera, se da otra más potente por la cual aquella puede ser destruida” (E, P IV, Axioma) y“La fuerza con la que el hombre persevera en existir es limitada e infinitamente superada por lapotencia de las causas externas” (E, P IV, III). Hasta aquí hemos visto cómo el hombre se halla en
1
Cfr. Padecemos por los afectos (E, P III, Def. II; P IV, XV), por la acción de otros (E, P IV, XXIX aXXXIV, y XXXVII, Esc. II; TP, C I; C II, § 9, § 10, § 15), por la fuerza de causas externas (E, P IV, Prop. I aVI).
2
TTP, C XIV, p 236.

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