no se diferencia de cualquier otro ente natural ni tiene preeminencia sobre estos; en tantosingularidad que se esfuerza por perseverar en su ser actúa de la misma manera que las múltiplessingularidades que constituyen, según diversas composiciones, el mundo y la vida. Siendo una cosasingular (en su estructura ontológica) y finita (en cuanto a duración), se ve infinitamente superadopor la potencia de causas externas que lo compelen ininterrumpidamente a actuar siempre segúncontingencias que no puede controlar. Se dirá que el hombre vive
alterius juris
y que obra segúncausas inadecuadas en la medida en que no las comprende ni las torna favorables –o adecuadas- asu conservación. Hasta aquí hemos delineado algunas de las situaciones que colocan al hombre enuna posición de servidumbre y sometimiento, tanto respecto de otros hombres, como respecto delresto de las potencias naturales. El hombre se encuentra en lo que Hobbes llamará: Estado deNaturaleza
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. Sin embargo, el filósofo holandés hará aquí una observación que nos permitiráentender lo novedoso de su concepción. Estado de naturaleza y
derecho natural
no son la mismacosa. Se definirá al derecho natural como una parte del derecho de la Naturaleza toda, y el poder deesta “no es sino el poder de todos los individuos reunidos”, resultará de esto que
“cada individuo tiene un cierto derecho sobre todo lo que puede abrazar… el derecho decada uno se extiende hasta donde alcanza su poder. Y como es una ley general de laNaturaleza que cada cosa se esfuerce por mantenerse en su estado, sin tener en cuentamás que a sí misma, y no teniendo en cuenta sino su propia conservación, se sigue quecada individuo tiene el derecho absoluto de conservarse, esto es, de vivir y obrar según esdeterminado por su naturaleza”
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El Estado de naturaleza será, pues, aquel ámbito común donde cada cosa manifiesta suderecho natural hasta donde pueda extender su poder, y este derecho se define por el esfuerzo decada particular por perseverar en su ser. Llegado a este punto, no se evidencia variación alguna conla concepción del Leviatán de Hobbes, sin embargo la novedad será introducida por el modo en quese manifiesta la potencia o poder de los individuos. En el TP (C II, §15), Spinoza alegará que enEstado de Naturaleza el derecho natural de cada uno es más imaginario que real ya que no hayseguridad alguna de poderlo ejercer, y esto debido a que, según se ha dicho en la
Ética
, “…dada unacosa cualquiera, se da otra más potente por la cual aquella puede ser destruida” (E, P IV, Axioma) y“La fuerza con la que el hombre persevera en existir es limitada e infinitamente superada por lapotencia de las causas externas” (E, P IV, III). Hasta aquí hemos visto cómo el hombre se halla en
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Cfr. Padecemos por los afectos (E, P III, Def. II; P IV, XV), por la acción de otros (E, P IV, XXIX aXXXIV, y XXXVII, Esc. II; TP, C I; C II, § 9, § 10, § 15), por la fuerza de causas externas (E, P IV, Prop. I aVI).
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TTP, C XIV, p 236.