Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Save to My Library
Look up keyword
Like this
4Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
San-Juan-Crisostomo-Homilias-Sobre-El-Evangelio-de-San-Mateo

San-Juan-Crisostomo-Homilias-Sobre-El-Evangelio-de-San-Mateo

Ratings: (0)|Views: 242 |Likes:
Published by sksanchez

More info:

Published by: sksanchez on Mar 15, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

06/06/2013

pdf

text

original

 
-1 -
SAN JUAN CRISOSTOMOHOMILIAS SOBRE EL EVANGELIO DE SAN MATEO
AL CONJUNTO de las Homilías sobre San Mateo, que los autores han designado con elepíteto de áureo, lo tienen algunos como la obra maestra del santo. Magníficos y muchosMNS quedan de estas Homilías, casi todos del siglo X al XII. Son por todas noventa. En laPatrología de Migne van en dos volúmenes, o mejor dicho en dos partes de un mismovolumen que es el VII de las Obras Completas del santo. Están llenas de exhortacionesmorales, muy útiles para la vida cristiana. Migne dice; de ellas: Nusquam Chrysostomustanta usus est inventione, facundia, sagacitate ad mores informandos, eliminanda vitia,cristianas familias rede componendas.* Por lo cual cuentan que solía santo Tomás deAquino decir que prefería poseer estas Homilías a disfrutar de todo París (Migne, vol. VIIdel Opera Omnia, pág. 3).Están de acuerdo los autores en que todas fueron predicadas en Antioquía. Así locomprueban las diferentes alusiones a los monjes que vivían en torno a dicha ciudad,cosa que no sucedía en Constantinopla. Parece que fueron predicadas entre los años 390a 398; puesto que en los años 386 al 388 fue tan abundante la predicación del santo, queno parece que tuviera tiempo de confeccionar tan ingente obra como suponen estasHomilías. Por otra parte, apenas si se hace en ellas mención de la costumbre de jurar,vicio tan extendido en Antioquía y contra el cual mucho combatió allá el santo. También seañade que en la Homilía LXXII habla de los males que se siguieron de los altercadosentre los partidarios de Melecio y los de Paulino, obispos de Antioquía, como de cosapasada. Paulino murió en 388 o 389.Trata el santo las varias materias, no simplemente como orador o consejero de la vidamoral, sino como verdadero exégeta, que tiene en cuenta tiempos, lugares y personas,además de las narraciones paralelas de los otros evangelistas. Aprovecha especialmentelos otros dos sinópticos, razón por la cual no predicó Homilías sobre ellos; sino que pasóa San Juan. En todo guarda un término medio. Y como costumbre ordinaria suya, llamafilosofía a la virtud, es decir, una mezcla de sabiduría y prudencia. También estará bienadvertir que Aniano contaba XCI Homilías. Pero fue porque dividió la Homilía XIX en dos,de manera que a la segunda mitad la numeró como Homilía XX "contra fidem omniumgraecorum codicum, ubi una tantum oratio XIX totum complectitur, ut series omninopostulat" * (Montfaucon, Praef, párrf. V). En cambio, en los códices latinos sí se encuentradividida al modo de Aniano. Esto hace dudar a Migne si el que dividió la Homilía XIX fueen realidad Aniano u otro editor. En todo, para nuestra versión seguimos el método quehasta ahora hemos empleado. A partir de la dicha Homilía XIX, al comienzo de cadaHomilía irán los dos números correspondientes.LXIX
1
HOMILÍA I BUENO sería que no necesitáramos del auxilio de las letras humanas, sino que de talmanera mostráramos la pureza de nuestra vida que la gracia del Espíritu Santo suplierapara muchas almas los libros; y que así como éstos mediante la tinta quedan escritos, asíen nuestros corazones se escribiera por obra del Espíritu Santo. Mas, puesto que hemos
 
-2 -
hecho a un lado gracia semejante ¡ea! ¡tomemos gustosos el segundo camino!Ciertamente Dios con sus palabras y sus obras manifestó ser aquel primero másexcelente. Así a Noé y a Abraham y sus descendientes, lo mismo que a Job y a Moisés,no les hablaba mediante escrituras, sino él personalmente, por haber encontrado quetenían limpia su mente.Pero una vez que el pueblo todo de los hebreos cayó en lo profundo de la maldad,finalmente se hizo necesaria la escritura y amonestación mediante las letras y las tablasescritas. Esto lo puede cualquiera constatar no sólo en el Antiguo Testamento, sinotambién en el Nuevo. Porque Dios no dio a los apóstoles nada escrito; sino que, en lugar del escrito, les anunció que les daría el Espíritu Santo. Porque él, les dijo, os recordarátodas las cosasl Y para que entiendas que era esto lo mejor, escucha lo que dice elprofeta: Estableceré con vosotros un testamento nuevo, poniendo mis leyes en su mentey las grabaré en sus corazones, y serán todos enseñados de Dios? Y Pablo, demostrandoesta excelencia, decía haber recibido esas leyes no en tablas de piedra, sino en las tablascarnales del corazón.Mas, al correr de los tiempos, se extraviaron unos en los dogmas y otros en el modo devivir y en las costumbres, y fue necesaria la exhortación por medio de la escritura.Considera, pues, y advierte cuan grave mal es que quienes deben vivir en tan gran purezaque ni aun necesiten de la letra escrita, sino que presenten sus corazones al EspírituSanto, en vez de usar de escrituras, una vez que semejante honor han perdido, se veanconstreñidos a la dicha necesidad; y aun finalmente ni aun de este segundo remedio usencomo conviene. Si reproche es que estemos necesitados de la escritura y no alcancemospor nosotros mismos la gracia del habla del Espíritu Santo, debéis advertir cuan tremendaculpa sería no querer emplear ni este otro auxilio, sino despreciar también las letras, comosi en vano y a la ventura se nos pusieran delante, y por tales procederes venir a merecer una pena mayor.Para que tal cosa no nos suceda, pongamos cuidadosa atención a las SagradasEscrituras y veamos en qué circunstancias fue dada la Ley Antigua y en cuáles el NuevoTestamento. ¿ Cómo fue dada la Antigua Ley? ¿cuándo y dónde? Tras de la destrucciónde los egipcios, en el desierto, en el monte Sinaí, mientras brotaban humo y fuego de lamontaña, resonaba la trompeta y había continuos truenos y relámpagos, y Moisés estabaen el interior de aquella oscuridad. No fue así como se dio la Nueva Ley: no se dio en eldesierto, ni en el monte, ni entre humo, tinieblas espesas y tempestades, sino cuandoalboreaba el día, en casa, sentados todos; y todo se llevó a cabo con suma tranquilidad.La razón fue que para los de aquellos entonces, gente indómita y nada razonable, erannecesarias circunstancias que hirieran la fantasía, como eran la soledad, el monte, lahumareda, el sonido de la trompeta y otras cosas semejantes; mientras que para gente yamás desarrollada y más dispuesta a la obediencia y que estaba muy por encima de lospensamientos terrenos, no había necesidad de nada de aquello. Y aunque es verdad quetambién acá hubo gran ruido, no fue por motivo de los apóstoles, sino de los judíos que sehallaban presentes; y por lo mismo aparecieron las lenguas de fuego. Pues si a pesar detodo lo que habían visto los judíos aseguraban todavía que los apóstoles redundaban demosto, mucho más lo habrían aseverado si ninguna de las dichas señales hubieranadvertido.Y por cierto, en el Testamento Antiguo, ascendió Moisés al monte y Dios descendió aMoisés; acá en cambio, una vez que nuestra humana naturaleza fue levantada hasta elcielo, o por mejor decir fue llevada hasta el solio real, bajó a los apóstoles el Espíritu
 
-3 -
Santo. Si el Espíritu Santo fuera menor que el Padre y el Hijo, esto no habría sido ni másgrande ni más maravilloso que aquellas cosas antiguas. Pero a la verdad aun las tablasde esta venida son con mucho más nobles y más espléndidas, lo mismo que los misteriosahora obrados. No descendieron los apóstoles del monte portando en sus manos, almodo de Moisés, las tablas de piedra, sino llevando por doquiera en su pensamiento alEspíritu Santo, a la manera de un tesoro; y por todas partes iban derramando la fuente dela verdad y de toda clase de dones y de bienes. Así pasaban por los pueblos, hechosellos, por la gracia del Espíritu, libros vivos y leyes vivas. Así atrajeron y arrastraron a tresmil y a cinco mil y a los pueblos todos de la tierra, pues Dios por medio de la lengua deellos hablaba a cuantos se les acercaban.Lleno de ese Espíritu Santo, llevado de la mano por Dios, escribió su Evangelio Mateo.Mateo, repito: Mateo, aquel pu-blicano; pues no me avergüenzo de designarlo por suoficio ni a él ni a los otros, ya que esto mismo ensalza sobremanera la gracia del EspírituSanto y la propia virtud de ellos. Y con toda razón tituló su obra Evangelio. Porque unavez apartado el castigo, él se presentó anunciando a todos el perdón de los pecados, lajusticia, la santificación, la redención, la adopción de hijos de Dios, el parentescocon elHijo de Dios y la herencia del cielo: a todos digo, enemigos, perversos, malvados, acuantos estaban sentados en las tinieblas de muerte.¿Qué habrá que pueda equipararse a tan buena noticia? ¡Dios venido a la tierra!, ¡elhombre elevado hasta el cielo! Entonces mezclados todos, los ángeles danzaban juntocon los hombres, y los hombres conversaban con los ángeles y con las demás Potestadescelestes. Y se veía terminada la guerra perpetua y hechas las paces entre Dios y lanaturaleza nuestra y al diablo avergonzado y a los demonios en fuga y a la muertedeshecha y el paraíso abierto y levantada la maldición antigua y el pecado quitado de enmedio y rechazado el error y vuelta la verdad y la palabra santa predicada por doquier yfloreciente e instituido en la tierra un modo de vivir propio del cielo y las Potestadescelestes conversando familiarmente con nosotros y los ángeles frecuentando la tierra yfloreciendo en todas partes la bella esperanza de los bienes futuros.Por tal motivo Mateo llamó a su narración Evangelio, indicando así la vaciedad de lasdemás cosas como la abundancia de riquezas, el mucho poderío, el principado, la gloria,los honores, y todo lo demás que entre los hombres se tiene como un bien. En cambio, loque aquellos pescadores prometieron, con toda verdad y propiedad se llama BuenaNueva o Evangelio. No sólo porque los bienes que anuncia son firmes e imperecederos yque superan a lo que la dignidad nuestra puede exigir, sino además porque con todafacilidad se nos han concedido. Los hemos recibido no por trabajos y sudores nuestros nipor nuestros padecimientos, sino únicamente gracias a la caridad de Dios.Mas ¿por qué habiendo sido tan grande el número de los discípulos solamente dosescribieron de entre los apóstoles y otros dos de entre sus seguidores? Porque unoescribió su Evangelio como discípulo de Pablo; otro como discípulo de Pedro; y ademásJuan y Mateo. Fue porque nada hacían por vana ostentación sino todo para la comúnutilidad. Entonces ¿no bastaba con que un solo Evangelista lo narrara todo? Sí, por cierto:bastaba. Pero aunque hayan sido cuatro los que escribieron y lo hayan hecho no almismo tiempo ni en el mismo sitio y sin reunirse para ello ni de mutuo acuerdo, sinembargo, como todos refieren los hechos como si hablaran por una misma boca, nace deaquí una máxima demostración de lo que afirman.Alegarás que sucede en absoluto todo lo contrario; pues vemos que con frecuenciadisienten entre sí. Respondo que esto mismo es un gran argumento en favor de que dicen

You're Reading a Free Preview

Download
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->