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cys_35_32-37_Micobacteriosis en el porcino. Importancia y pautas para su diagnóstico, identificación y control

cys_35_32-37_Micobacteriosis en el porcino. Importancia y pautas para su diagnóstico, identificación y control

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"Mycobacterium, riesgo, Salud Pública, micobacteriosis en porcino, Complejo M. Tuberculosis, Complejo M. Avium, Prueba de ntradermotuberculinización
(IDTB), Test de detección de IFN-gamma, Pruebas serológicas de detección de anticuerpos, lesiones
granulomatosas, linfonodos mandibulares y mesentéricos"
"Mycobacterium, riesgo, Salud Pública, micobacteriosis en porcino, Complejo M. Tuberculosis, Complejo M. Avium, Prueba de ntradermotuberculinización
(IDTB), Test de detección de IFN-gamma, Pruebas serológicas de detección de anticuerpos, lesiones
granulomatosas, linfonodos mandibulares y mesentéricos"

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07/13/2013

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32
Bovino
 
Álvarez, J.; Bezos, J.; Casal, C.; Boadella, M.; de Juan, L.
Dentro de las enfermedades importantesen el porcino, las causadas por bacterias delgénero
Mycobacterium
no están entre aque-llas que dan lugar a síntomas evidentes ni agrandes mortalidades. En realidad, la mayorparte de las veces no son enfermedades detec-tables desde el punto de vista clínico, de formaque en la granja pueden pasar desapercibidas.Sin embargo, las micobacteriosis pueden cau-sar importantes pérdidas económicas en lasgranjas afectadas y, en ocasiones, suponerun riesgo potencial para la Salud Pública.¿Cómo puede darse esta aparente paradoja?.La explicación se encuentra en el matadero,último punto de la “vida” productiva del ani-mal, en el que se diagnostican normalmentelas micobacteriosis, a través de la visualiza-ción de las lesiones macroscópicas a las quelas infecciones por micobacterias dan lugar.Estas lesiones, normalmente localizadas enlos linfonodos submandibulares y mesenté-ricos (Fig. 1) (y que pueden observarse conmenor frecuencia en otros linfonodos, comolos retrofaríngeos, parotídeos, bronquiales,mediastínicos, preescapulares e, incluso, enórganos parenquimatosos – pulmón, hígado,bazo…) no son, no obstante, patognomónicas,ya que pueden estar causadas por otras bac-terias que poco o nada tienen que ver con lasmicobacterias. De hecho, dentro del mismogénero
Mycobacterium
las implicaciones deuna micobacteriosis varían radicalmente enfunción de qué micobacteria sea la que estéimplicada en cada caso, a pesar de que laslesiones a las que den lugar sean con fre-cuencia indistinguibles. Dentro del abanicode agentes causales de micobacteriosis enel porcino, tenemos desde las causantes dela tuberculosis en otras especies animales(incluyendo al hombre) hasta algunas mico-bacterias saprofitas ampliamente distribuidasen el medio ambiente y cuyo potencial zoo-nósico está por demostrar. Por ello, cuando sepresenta un caso de lesiones compatible conuna micobacteriosis en una granja, resulta defundamental importancia averiguar en primerlugar qué bacteria es la causante, y conocerlas diferencias entre unas y otras.

¿Qué son las micobacterias?
Las micobacterias son bacterias encua-dradas en el género
Mycobacterium
en el queencontramos bacterias saprofitas, patógenosoportunistas y patógenos estrictos del hombrey los animales. Las características fundamen-tales compartidas por todos los miembros deeste género son su forma bacilar, la ácido-alcohol resistencia (debida a su pared deácidos micólicos), la aerobiosis, la inmovilidady su imposibilidad para formar esporas.Se han elaborado numerosas clasifica-ciones de este género a lo largo de los años,
Micobacteriosis en el porcino:Importancia y pautas para sudiagnóstico, identificación y control.
Julio Álvarez (a), Javier Bezos (b), Carmen Casal (b), Mariana Boadella (a), Lucía de Juan (b)
a) Centro de Investigación en Recursos Cinegéticos IREC (CSIC-UCLM-JCCM), Ciudad Realb) Centro de Vigilancia Sanitaria Veterinaria VISAVET (UCM), Madrid
 
33
nº 35
Micobacteriosis en el porcino: Importancia y pautas para su diagnóstico, identificación y control
atendiendo primero a características fenotípicas, patogenicidady, desde finales del siglo pasado, a los genotipos (característicasgenéticas). La clasificación más intuitiva y de más fácil aplicaciónes aquella que divide las micobacterias en
 
no cultivables o difí-cilmente cultivables (
M. leprae 
– agente causal de la lepra –
y M.lepraemurium) y 
cultivables.
Dentro de estas últimas se estableceuna subdivisión en micobacterias de
crecimiento rápido
(aquellasque dan lugar a colonias visibles en medios de cultivo sólidos enmenos de 7 días; la mayoría son especies saprofitas de vida libreampliamente distribuidas en el medio ambiente) y las de
creci-miento lento
(las que tardan más de 7 días en producir coloniasvisibles en medio sólido). Dentro de este grupo encontramos lasmicobacterias de mayor importancia veterinaria y de Salud Pública.

¿Cuáles son las micobacterias que pueden darlugar a un proceso infeccioso en el cerdo?
Dentro de las micobacterias que pueden dar lugar a problemasen el ganado porcino tenemos dos grupos fundamentalmente: lasque forman parte del complejo
 
M. tuberculosis 
y los miembrosdel complejo
M. avium.
Aunque en el cerdo den lugar a un cua-dro clínico y lesional prácticamente indistinguible (ausencia desíntomas y aparición de lesiones granulomatosas más o menosevidentes en las localizaciones descritas anteriormente) resultade fundamental importancia la clasificación del agente etiológicoen uno u otro grupo, debido a las distintas implicaciones de cadaespecie bacteriana.En el
complejo
M. tuberculosis 
 
se incluyen todas las especiescausantes de la tuberculosis humana y animal
M. tuberculosis,M. bovis BCG, M. bovis, M. africanum, M. microti, M. pinnipedii, M.canetti, M. caprae 
y el
dassie bacillus 
(aislada a partir del damánroquero,
Procavia capensis 
)].
 
De todas ellas,
M. bovis 
es la especieque tiene un rango de hospedadores más amplio, ya que es capazde infectar al ganado bovino (su hospedador preferente) perotambién a un gran número de mamíferos, incluyendo al porcino.Solo en el caso de encontrar
M. bovis 
(o algún otro miembro delcomplejo
M. tuberculosis 
) en el cerdo se debería hablar de tuber-culosis porcina, en sentido estricto. Aunque
M. bovis 
puede teneruna capacidad infecciosa menor en el hombre si se la comparacon
M. tuberculosis 
(el agente primario de la tuberculosis huma-na), es una bacteria zoonósica que ha causado numerosos y biendocumentados casos de tuberculosis en el hombre, motivo por elcual su presencia en una explotación de porcino debe conducir ala implantación de medidas estrictas encaminadas a eliminarla loantes posible. La infección por
M. bovis 
en el porcino es notifica-ble en Dinamarca, Finlandia, Francia, Suecia y Noruega, y existendatos sobre casos esporádicos en varios países europeos (Francia,Hungría, España, Italia y el Reino Unido), siempre con una inciden-cia muy baja y asociada normalmente a animales explotados enrégimen extensivo.El
complejo
M. avium
(MAC), en el que se encuentran losagentes más frecuentemente implicados en micobacteriosis enel porcino, comprende, a diferencia del complejo
M. tuberculosis 
,especies con un mayor grado de divergencia genética y que pre-sentan importantes diferencias fenotípicas entre ellas. Las especiestradicionalmente incluidas en este complejo han sido
M. intrace-llulare 
(un patógeno de cierta importancia en Salud Pública y que,si bien puede dar lugar a infecciones serias en animales, no esconsiderado un patógeno relevante en veterinaria debido a su bajacasuística) y
Mycobacterium avium
. Esta última especie agrupavarias subespecies entre las cuales encontramos las dos bacteriasmás frecuentemente implicadas en procesos infecciosos en elporcino:
M. avium
subsp.
hominissuis (Mah) 
y, en menor medida,
M. avium
subsp.
avium (Maa) 
. La prevalencia real de infección pormiembros del complejo
M. avium
en el porcino es difícil de esti-mar debido a la ausencia de datos fiables en la mayor parte de lospaíses donde su presencia se ha documentado (entre ellos variospaíses europeos, sudamericanos y africanos); normalmente, las
 
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Álvarez, J.; Bezos, J.; Casal, C.; Boadella, M.; de Juan, L.
comunicaciones referidas a problemas de
Mah
o
Maa
en el cerdo hacen referenciaa aislados concretos, sin dar cifras signi-ficativas de prevalencia o incidencia. Unaexcepción a esta situación la constituyeel caso holandés, ya que se han realizadoal menos dos trabajos sobre números demuestras elevadas (158.763 animales en1996-97 y 2.116.536 en 2004). En el primerestudio, motivado por un incremento en elnúmero de lesiones caseosas detectadasen el matadero, un 0.5% de los anima-les examinados presentaron alteracionesvisibles macroscópicamente (afectando al5% de los lotes investigados); la etiologíade dichas lesiones se investigó en 402animales, identificándose
Mah
en más dela mitad de ellos. El segundo trabajo, en2004, arrojó una prevalencia de lesionessimilar (0.75%), aunque en este caso nose aisló ningún miembro del complejo
M.avium
en un subgrupo de muestras inves-tigadas. Una serie de trabajos realizadosen la República Checa también reveló unaincidencia creciente de infecciones por
Mah
en varias granjas de cerdos, asociadaa la introducción de cambios en la dieta delos animales. 
Mah
es sin duda la subespecie másheterogénea de
M. avium
, ya que la apli-cación de técnicas de caracterizaciónmolecular detecta una mayor variabilidadgenética en ella comparada con los pató-genos estrictos
Maa
(agente productor dela tuberculosis aviar, como veremos másadelante) y
M. avium
subsp.
paratubercu-losis 
(causante de la paratuberculosis enlos rumiantes). Es una bacteria saprofita,de mucha menor patogenicidad que lasdos anteriores, y que se comporta como unpatógeno oportunista. A nivel clínico estaespecie presenta un interés más reducido,ya que no suele originar sintomatologíaen los animales. Sin embargo sí tieneun impacto muy relevante en la especieporcina, donde puede originar las lesionesgranulomatosas características (indiferen-ciables de las causadas por miembrosdel complejo
M. tuberculosis 
), fundamen-talmente en los linfonodos situados enla cabeza y mesentéricos, como se hamencionado anteriormente. También se haaislado de muestras de vacuno y, con unabaja incidencia, en el caballo (causandodiversos cuadros, desde artritis sépticas aproblemas oculares, abortos, pérdida depeso e hipoproteinemia e incluso infeccio-nes generalizadas) y en animales de com-pañía y fauna salvaje, pero normalmenteen casos aislados. En el hombre,
Mah
 puede dar lugar a varios cuadros clínicos,desde formas pulmonares (normalmenteen personas con enfermedades respira-torias predisponentes como bronquitis,tuberculosis, enfisema…), linfadenopatíasen niños y, en pacientes inmunodeprimi-dos (debido a terapias inmunosupresoras,o a agentes infecciosos como el VIH)puede provocar infecciones generalizadas(se han descrito frecuencias de infecciónen pacientes con SIDA del 10-20% hastael 50% en países desarrollados, aunquecon la instauración de las terapias anti-retrovirales y tratamientos antibióticoscombinados frente a MAC esos númeroshan disminuido considerablemente conposterioridad. A pesar del potencial pató-geno de
Mah
en el hombre, la implica-ción del cerdo como fuente de infecciónnunca ha sido demostrada, y la hipótesismás aceptada para explicar la presenciasimultánea de la bacteria en el hombre yel cerdo es la de una exposición común afuentes de infección ambientales. 
Maa
, a su vez, es una bacteria deindudable interés veterinario, fundamen-talmente en las aves: en primer lugar, esel agente causal de la tuberculosis aviar,enfermedad infecciosa transmisible quepuede originar cuantiosas pérdidas eco-nómicas; esta patología es ahora pocoimportante en grandes industrias de pro-ducción avícola gracias a los programas deprevención, pero sigue siendo relevante enzoológicos y otras agrupaciones de avessilvestres cautivas, y en pequeños aviarios.Aunque las aves constituyen su hospeda-dor preferente, esta bacteria también se haaislado de un amplio rango de mamíferos:así, se ha aislado
M. avium
subsp.
avium
apartir de muestras procedentes de ciervosy ovejas, vacas, roedores, cerdos y huma-nos. No obstante, en lo que hace referenciaa las muestras ambientales, humanas yporcinas, en la mayoría de los casos elporcentaje de aislados de
M. avium
subsp.

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