• Responder a las intervenciones de los alumnos con el fin de cuidar suparticipación.El profesor debe, pues, preocuparse por avivar la curiosidad utilizando algunastécnicas e intentar que esa curiosidad se dirija al aprendizaje logrando laparticipación del alumno en él.La cantidad de contenidoNo basta contar con la atención de los alumnos; además hay que conservarla,hay que mantener su interés. Por muy curioso que pueda parecer, losinvestigaciones han demostrado que hay que abarcar una abundante materia yseguir el ritmo más rápido que los alumnos pueda soportar para conseguir sostenersu participación en el proceso de aprendizaje (Barr y Dreeben, 1983; Dunkin, 1978).Por lo tanto, con un contenido escaso se puede aburrir a los alumnos y hacer quedecaiga su interés. Los alumnos deben ser conscientes de que hay nuevosconocimientos que aprender y que hay que prestarles atención. Un ritmo demasiadolento o con una información muy pobre, da a entender que no hay nada queaprender, que no merece la pena tomarse en serio el estudio, prestar atención omotivarse en su proceso de pensamiento. Todo parece que se consigue por supropio peso.La orientación de las actividadesEl alumno entregado a aprender debe ser orientado, saber adónde tiene quedirigir su esfuerzo, para conseguir vivir el éxito de su aprendizaje. Por eso, elprofesor debe concretar con claridad los objetivos que se quieren lograr en cadalección y recordarlos de vez en cuando durante el curso (Dalis, 1970). El retopedagógico que se plantea aquí es llevar los alumnos a que se propongan, o almenos acepten, un objetivo en el aprendizaje. A menudo, uno queda satisfecho conofrecer a los alumnos fórmulas estereotipadas que suplen al objetivo del aprendizaje.«Al final de esta lección, el alumno será capaz de...» El reto auténtico es crear lanecesidad de aprender.Según Jean Berbaum (1991), para que se dé aprendizaje, hay que cumplirtres condiciones. La primera es que exista un
proyecto,
que se vaya tras un objetivo.Por ejemplo, al conocer los resultados de los nadadores en los Juegos Olímpicos,puedo concebir el plan de participar en las próximas competiciones. Y para esto,tendría que proponerme unos objetivos: mejorar mi velocidad sincronizar mejor mismovimientos, aumentar mi resistencia.La segunda condición es adoptar un
método,
planificar una serie desituaciones que permitan desarrollar nuestras capacidades potenciales. Así, cadamañana, dedicaría tantas horas al entrenamiento, me sometería a un rigurosorégimen alimenticio, seguiría los consejos de mi entrenador, etc. Por último, latercera condición es que el método dé
los resultados
esperados. Debo comprobarque mis aptitudes mejoran, que hago frente, con mayor eficacia, a las situaciones