Así, en un paciente con Hiperlordosis, no se encontrarán paralelas, sino formando un ángulo abierto pordelante y cerrado por detrás, justo lo contrario que veremos en un estado de rectificación, donde el ángulo seabrirá por la parte dorsal, cerrándose en la anterior.La debilidad de algunos grupos musculares, como los abdominales que al no tirar del Pubis hacia arribaserían los responsables de un estado hiperlordótico, o la contractura y/o acortamiento de otros, como losglúteos o los isquiotibiales que harían lo contrario y que ahora explicaremos, van a ser muy frecuentemente laúnica causa del inicio de este estado patológico, que corregido a tiempo, o mejor previniéndolo, puedenahorrarnos muchos disgustos.Claro que también, determinadas “malas posturas”, o simplemente posturas mantenidas demasiado tiempo,como estar incorrectamente sentado en el puesto de trabajo, pueden, con el paso de los días, provocarnosellas solitas las mismas desastrosas consecuencias.Tengo previsto en los próximos números, escribir un artículo completo, dedicado a este tema, pues muchasde las lesiones que veo a diario en corredores, no tienen su origen precisamente en la práctica de estedeporte, sino en una incorrecta postura frente al ordenador, por ejemplo, pero que les incapacita en mayor omenor medida para seguir entrenando con normalidad.
¿Y por que siento dolor?
En una Hiperlordosis
, por debilidad de la musculatura abdominal, durante el embarazo, por un acortamientode Psoas Iliaco Bilateral, etc, etc..., nuestra curva anterior aumentará de forma anormal, y nuestra pelvis seirá hacia anterior sufriendo un descenso del pubis, como comentábamos antes.En esta situación, el dolor inicial se producirá a nivel de las articulaciones Interapofisiarias o Intervertebrales,situadas por detrás de los cuerpos vertebrales, y que son el eje sobre el que flexiona o extiende la columna.Estas articulaciones sufrirán un exceso de presión al encontrarse más “encajadas” por el nuevo estadohiperlordótico, llegando a verse afectadas en forma de Condritis o Artritis Traumática.Esto, en si, ya provoca dolor, lo que a su vez va a motivar la aparición de una contractura muscular dedefensa que tratará de inmovilizar la zona afectada y dolorosa. Ahora ya tenemos dos causas de dolor; laarticulación afectada por un lado, y la contractura muscular, dolorosa por si misma también, por otro.Si a esto le sumamos la posible afectación de los discos intervertebrales, en forma de protrusión discal,incluso de hernia incipiente, que muchos tenemos en mayor o menor medida, aunque no nos dé guerra másque un par de veces al año... (más frecuente de lo que muchos piensan), la situación empeorará, y a losdolores articulares y musculares, le añadiremos también la afectación por compresión de los nerviosraquídeos o de la médula espinal directamente.Si bien es cierto que la afectación nerviosa por compresión del disco intervertebral se va a dar en muchamayor medida en una columna lumbar rectificada, por lo menos en primera instancia, si va a ser elcizallamiento al que somete la hiperlordosis al disco intervertebral afectado el verdugo final......a ver si lo hemos entendido: Primero tengo una Hiperlordosis, que me irrita las articulacionesinteapofisiarias, y en algunos casos me comprime los nervios por medio de los discos intervertebralesdeformados por la presión. Luego aparece la contractura muscular de defensa, que también duele... y ahoratodo se complica:La contractura de la musculatura Paravertebral Lumbar, va a provocar siempre la rectificación de la lordosislumbar fisiológica, pudiendo incluso llegar a “Invertirla” en casos severos.¿Vamos, que lo que en un principio era una hiperlordosis, ahora es una rectificación?En parte si. Y digo en parte, porque probablemente mi pelvis siga en báscula anterior, puesto que todavía nohe corregido las causas que la han llevado a esa situación (debilidad de los abdominales, acortamiento depsoas iliaco...) y por lo tanto mi sacro más horizontal de lo normal. Solo que ahora, la curva exagerada que se
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