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Rosa, Jose Maria - Defensa y Perdida de Nuestra In Depend en CIA Economica

Rosa, Jose Maria - Defensa y Perdida de Nuestra In Depend en CIA Economica

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 DEFENSA Y PERDIDA DE NUESTRAINDEPENDENCIA ECONOMICA
Por José María Rosa
IndiceCapítulo I - La Colonia· El industrialismo colonial· Técnica y producción colonial· La América "Proteccionista" y la América "Librecambista"· Riqueza industrial del virreinato· La libertad de comercio y el imperialismo inglés· Apertura del puerto de Buenos Aires· El librecambio· NotasCapítulo II - La Revolución.· Política económica de Mayo· La libertad "absoluta" de comercio· Reacción popular· Las exportaciones ganaderas· La exportación de carnes· Saladeristas contra abastecedores· El monopolio de abasto· NotasCapítulo III - La Reforma· "Civilización"· El primer empréstito· ¿Para qué sirvió el empréstito?· La tierra pública· La inmigración inglesa· El Banco Nacional· La "Mining Río de la Plata Association"· Fracaso de los reformistas· ¿Qué fue realmente el negocio de las minas?· NotasCapítulo IV - La Restauración· El primer gobierno de Rosas· La polémica con Ferré
 
· Efectos de la libertad de comercio· Rosas, jefe de la Confederación· La Ley de Aduana de 1835· Restauración de la riqueza por la Ley de Aduana· Las provincias y la Ley de Aduana· Modificaciones a la Ley de Aduana· El comercio exterior en tiempo de Rosas· Las intervenciones extranjeras y el desenvolvimiento económico· Política agraria de Rosas: "La tierra para quien quiera trabajarla"· NotasCapítulo V - La Organización· La entrega· Abrogación del proteccionismo· Aniquilamiento de las industrias· La inutilidad del criollo· Las industrias y el transporte· Las industrias en la actualidad· Nuestra dependencia económica· NotasAPÉNDICE - Ley de Aduana de 1835· Capítulo I - De las entradas marítimas· Capítulo II - Efectos prohibidos· Capítulo III - De la salida marítima· Capítulo IV - De la entrada terrestre· Capítulo V - De la salida terrestre· Capítulo VI - De la manera de calcular y recaudar los derechosCapítulo ILA COLONIA (1)"El que sabe ser buen hijoa los suyos se parecey aquel que a su lado crecey a los suyos no hace honorcomo castigo merecede la desdicha el rigor"EL INDUSTRIALISMO COLONIALLas primeras industrias de América latina tuvieron su origen en el siglo XVII.Las industria elaborativas se entiende, pues las extractivas - como la minería - seexplotaron inmediatamente después del descubrimiento.América alcanzó un alto grado de progreso industrial: por lo menos desde el sigloXVII, hasta que el imperio español tembló en sus cimientos al terminar el XVIII.
 
En esos años la América española había llegado a lo que es hoy el desiderátumde las naciones: a bastarse a sí misma, a la autarquía (2) ¿La causa? El monopolioespañol; el tan mentado, tan desprestigiado monopolio español. Pues éste, si enmínima parte significó la dependencia comercial hacia España, produjo, encambio, sobre todo industrialmente, la autonomía de América.Claro es que la creación del monopolio español no tuvo como mira -a lo menoscomo mira eficiente - la formación de una industria americana autóctona. Elmonopolio fue creado por causas militares principalmente. En 1588 el poderíomarítimo español se derrumbó con el desastre de la Invencible, quedando Españaen la paradójica situación de ser la potencia colonial mayor del mundo, mascareciendo de una escuadra con la cual defender sus colonias. Por eso establecióel régimen de galeones, que convenientemente custodiados partían de un puertoúnico americano -generalmente Santo Domingo- e iban hacia otro puerto únicoespañol -casi siempre Cádiz-. La carencia de suficientes navíos de guerra comopara custodiar el tráfico comercial libre entre la metrópoli y sus colonias, en esosmares infestados de bucaneros ingleses y holandeses, obligaba a la navegación enconvoy como único medio de mantener una comunicación entre las distintaspartes del imperio español.Ya de por sí la reducción del comercio hispanoamericano a una flota anual degaleones - y años hubo que no partió ninguno - transportando hasta Puerto Bellolos productos destinados a Nueva Granada, Venezuela, Perú, Chile y Río de laPlata, aminoró extraordinariamente la dependencia hacia España de la economíaamericana. América tuvo entonces que producir lo que España no podía enviarle.Pero a la dificultad en el transporte se unió otra causa: las ideas de loseconomistas españoles del siglo XVII- Pues España atravesaba desde mediadosdel XVI una fuerte crisis, traducida en el alto valor que alcanzaron todas lasmercaderías: los medios de subsistencia eleváronse en grado sumo. La causa -hoypodemos saberlo- fue la importación de oro americano, que produjo como lógicaconsecuencia el desequilibrio en el valor adquisitivo del dinero: el oro bajó devalor con respecto a las demás mercaderías, y claro está, las mercaderías subieroncon respecto al oro; con la grave consecuencia social de que el oro se hallaba enpocas manos, mientras que la demanda de mercaderías era general.Pero entonces se creyó firmemente que esta suba se debía a la salida de productosespañoles para América. De allí que se tratara de evitar su envío al NuevoMundo, limitándose la exportación española a lo estrictamente indispensable- Enrealidad el comercio hispanoamericano en los tiempos de los galeones quedóreducido al transporte del oro y la plata de América a España, y al regreso deesos barcos llevando el mismo peso en los pocos, poquísimos, efectos ibéricosque no podían producirse aquí.América tuvo que bastarse a sí misma. Y ello le significó un enorme bien: sepobló de industrias para abastecer en su casi totalidad el mercado interno.Malaspina, escritor del siglo XVII, nos dice que "el movimiento fabril de Méxicoy el Perú eran notables". Habla de 150 "obrajes" en el Perú, que a 20 telares cada

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