será elevado sin ningún aporte del Sindicato (ni de la ATD que nunca fue convocada aeste ámbito).El Dr. Yarzábal, Presidente del Codicen, convocó a una Comisión a la cual invitó arepresentantes de las ATD de Primaria, Secundaria, Utu y Formación Docente. EstaComisión tendría función asesora sobre Políticas Educativas. Pero, curiosamente, ni elCodicen ni Yarzábal tienen en cuenta los aportes de las ATD sobre el tema.La Comisión que “estudia” la instrumentación de cómo y cuándo van a actuar losMaestros Comunitarios no atiende los planteos del Sindicato: el CEP sólo lleva a estaComisión “propuestas” ya resueltas por el CEP o el Codicen.Los representantes de las ATD en los Consejos, promesa del discurso del PresidenteVázquez el 1º de marzo, esperan en la puerta. Esta situación es alarmante ante la tareade elaboración del Presupuesto quinquenal, instrumento fundamental para desarrollar los cambios que la Enseñanza Pública necesita¿Dónde está la participación prometida? ¿Cuáles son los procedimientos“diferentes” de este gobierno y estas autoridades educativas que los distinga de losanteriores? ¿Dónde está el reconocimiento a la situación de miseria salarial ypresupuestal de la educación pública?(
La esperanza es un caudal. Pero se puede agotar si no se la alimenta, sino se la cultiva, si no se la protege. Se acaba si quienes tienen el poder no atiendenel reclamo del pueblo. Si esto sucede, puede dar paso a la desesperanza.)
Pero aún hay más.El 30 de mayo, un día antes del vencimiento de los contratos “a dedo”,discrecionales, por amiguismo y política barata, este nuevo Codicen los vuelve acontratar! Sueldos de privilegio para continuar “haciendo funcionar” programasinservibles. Casi parece un premio. ¿Hasta cuándo?No se puede esperar más. Debemos ayudar a este gobierno para que tome lasdecisiones correctas. No hay más tiempo para “balconear”, para esperar en la apatía. Nopodemos seguir callando. Debemos informarnos y definir las estrategias que nospermitan instrumentar “el cambio en serio” en la educación.Los maestros tenemos que decir nuestra palabra.