• Embed Doc
  • Readcast
  • Collections
  • CommentGo Back
Download
 
 
PROYECTO PAÍS
Primeras ideas para un ³Proyecto Nacional. Plan de ReconstrucciónDemocrática para el Desarrollo Sustentable del hombre venezolano´
 
Teódulo López Meléndez
 
V
enezuela, sociedad del conocimiento
 
He dicho que en el llamado
³Proyecto Nacional Simón Bolívar Primer Plan SocialistaDesarrollo Económico y Social de la Nación 2007-2013
está la concepción del presenterégimen sobre el hombre, la sociedad y el proyecto político, por lo que debe responderse entérminos de reflexión. Propongo, entonces, otra visión del venezolano, de la sociedad a construir y del sistema político que deberá reemplazar al presente. En suma, mi visión para comenzar aconstruir en el 2013. Es lo que intentaré.Los discursos viejos están deslegitimados. Escasean los inventores de mundo. No podemos permitir que Venezuela siga siendo un territorio ahistórico. Para emanciparnos de los graves problemas que nos aquejan hay que desatar un proceso filosófico-político emancipatorio. Esteser humano inteligente que es el venezolano debe organizarse hacia la aparición de un nuevoorden social. Debemos hacernos de un pragmatismo atento a las incitaciones del presente y a losdesafíos de las circunstancias teniendo en la mano las respuestas de una filosofía políticarenovada.El movimiento debe venir de abajo hacia arriba, provenir de una sociedad pensante, desde unhumanismo global. El venezolano de este tiempo vive la ruptura con un mundo que se tambalea.Lo que se requiere es un intercambio fluido y permanente de diversas comprensiones. Hay quedarle una respuesta común a las exigencias cotidianas de la democracia.Muchas se aferran a formas caducas y cuando menos lo esperan una espita se abre y se desinflancual globo pinchado. Lo mismo le sucede a sistemas políticos que ignoran la renovación y elcambio. Pueden durar hasta la edad madura -50 años se mantuvo el sistema político venezolanoconocido como µetapa democrática´- o languidecer de adolescentes e incluso de niños.Las concepciones que dieron origen a las bases del sistema democrático han permanecidoinalteradas más allá de lo conveniente y hacen agua. La organización política que conocemos sedeshace empujada hacia el closet por un cansancio obvio y manifiesto que los gobernantes nocomprenden y por las exigencias propias de un cuerpo que necesita estructurarse con nuevosingredientes. Es lo que se llama una situación de crisis, o si queremos aparecer como másoptimistas, de nacimiento de un nuevo mundo.
 
En el caso de este preciado sistema político llamado democracia el óxido se ha amontonado hastael punto de formar palancas que trancan el accionar de las ruedas con la consecuente usurpacióna la gente y el enquistamiento de una clase usufructuaria.Hay que organizar desde abajo. Ya no hay profetas. Ya no existe un pensamiento centralizadosino una conjunción que destierra el descenso de una línea para ser sustituido por una generaciónde inteligencia que sube. Pronto Google nos parecerá lo que hoy nos parece una viejaRemington.Debemos mirar a la sociedad venezolana como una de agentes que al cooperar exhiben uncomportamiento global inteligente. Comenzamos a vislumbrar un tejido de inteligenciadesaprovechada por el efecto individualista que pervive en esta transición de un mundo a otro.La sociedad venezolana de hoy es como un corpus callosum sobre el cual debe aplicarse una buena dosis de comprensión. La idea de una inteligencia colectiva es uno de los temas predominantes en la investigación no ficticia de nuestro mundoLa idea es que los sesgos cognitivos individuales pueden ser llevados al pensamiento de grupo para alcanzar un rendimiento intelectual mejorado. Es lo que se ha dado en llamar la inteligenciacolectiva. Podríamos también explicar argumentando que se puede llevar a las comunidadeshumanas hacia un orden de complejidad mayor, lo que, obviamente, conllevaría a otro tipo decomportamiento sobre la realidad.La inteligencia colectiva está en todas partes, está repartida. Debe ser valorada y coordinada parallevarnos hacia la construcción de las bases de una sociedad del conocimiento, lo que implica, deentrada, el enriquecimiento mutuo de las personas. Si la inteligencia está repartida, comorealmente lo está, se modifican los conceptos de élite y de poder, y se rompen los paradigmas delliderazgo, más aún, los de la soberbia, pues reconocerlo implica desde ya una manifestación dehumildad.Ahora esa inteligencia repartida debe ser sometida a una acción para que comencemos aconseguir la inteligencia colectiva. Teilhard de Chardin, buen definidor de la persona por diferenciación de individuo ± y quien por cierto vislumbró la red informática con 50 años deanticipación- habló de noosfera (conjunción de los seres inteligentes con el medio en que viven)y lo extendió más allá al vislumbrar lo que los pensadores de hoy llamarían el cerebro global.Pues bien, la clave está, quizás, en crear numerosas y pequeñas noosferas. Ello pasa por ver conmenos individualismo y en un contexto ético de alteridad. Es lo que en el humanismo cristiano sedenomina como la sustitución del yo por un nosotros. Hay, sin embargo, una razón más prácticaque escapa a lo teórico-moral para insertarse en la brutal realidad real: hacia adonde va el mundoo se sabe o se perece, o se coopera o se fracasa, o se respeta o se es condenado.Una buena manera de lograrlo es ajustando los mecanismos de comunicación. La web inteligenteque aparecerá en cualquier momento podrá, por ejemplo, organizar la información que le interesaexclusivamente a la comunidad de un barrio. La tecnología está al servicio de la intereacción.Los problemas de una comunidad específica seguramente son los de muchas lo que conllevará aun contexto compartido. En este plano de intercambio conseguiremos un mundo de
of 00

Leave a Comment

You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...
You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...