51276 Viernes 14 diciembre 2007 BOE núm. 299
desarrollo. Igualmente se recogen las normas y recomen-daciones internacionales que organismos y regímenesambientales internacionales, como el Consejo de Europao el Convenio sobre la Diversidad Biológica, han ido esta-bleciendo a lo largo de los últimos años, especialmenteen lo que se refiere al «Programa de Trabajo mundial paralas áreas protegidas», que es la primera iniciativa especí-fica a nivel internacional dirigida al conjunto de espaciosnaturales protegidos de todo el mundo. En la mismalínea, el Plan de Acción de la Cumbre Mundial de Desarro-llo Sostenible de Johannesburgo, 2002, avalado por laAsamblea General de las Naciones Unidas y plasmadoposteriormente en el Plan Estratégico del Convenio sobrela Diversidad Biológica, Decisión VI/26, punto 11, de laConferencia de las Partes Contratantes, fijaron comomisión «lograr para el año 2010 una reducción significa-tiva del ritmo actual de pérdida de la diversidad biológica,a nivel mundial, regional y nacional, como contribución ala mitigación de la pobreza y en beneficio de todas lasformas de vida en la tierra» y posteriormente, la DecisiónVII/30 aprobó el marco operativo para alcanzar ese obje-tivo. A nivel europeo, la Comunicación de la Comisión delas Comunidades Europeas, COM (2006) 216, aprobadaen mayo de 2006, abordó los correspondientes instru-mentos para «Detener la pérdida de biodiversidad para2010 y, más adelante, respaldar los servicios de los ecosis-temas para el bienestar humano», objetivos que se pre-tende incorporar a la ley que, en síntesis, define unosprocesos de planificación, protección, conservación y res-tauración, dirigidos a conseguir un desarrollo creciente-mente sostenible de nuestra sociedad que sea compatiblecon el mantenimiento y acrecentamiento del patrimonionatural y de la biodiversidad española.Con esta finalidad, la ley establece que las Administra-ciones competentes garantizarán que la gestión de losrecursos naturales se produzca con los mayores benefi-cios para las generaciones actuales, sin merma de supotencialidad para satisfacer las necesidades y aspiracio-nes de las generaciones futuras, velando por el manteni-miento y conservación del patrimonio, la biodiversidad ylos recursos naturales existentes en todo el territorionacional, con independencia de su titularidad o régimenjurídico, atendiendo a su ordenado aprovechamiento y ala restauración de sus recursos renovables.Los principios que inspiran esta Ley se centran, desdela perspectiva de la consideración del propio patrimonionatural, en el mantenimiento de los procesos ecológicosesenciales y de los sistemas vitales básicos, en la preser-vación de la diversidad biológica, genética, de poblacio-nes y de especies, y en la preservación de la variedad,singularidad y belleza de los ecosistemas naturales, de ladiversidad geológica y del paisaje.Si bien la protección del paisaje se afirma como unode los principios de la presente ley y en ella se regulanaspectos puntuales de la política de paisaje, tales como laposibilidad de proteger algunos de ellos mediante figurasmás generales o específicas de espacios naturales prote-gidos, la necesidad de que el análisis de los paisajesforme parte del contenido mínimo de los planes de orde-nación de los recursos naturales, su utilización potencialcomo instrumento para dotar de coherencia y conectivi-dad a la Red Natura 2000 y el fomento de las actividadesque contribuyen a su protección como externalidad posi-tiva cuando forme parte de un espacio protegido, no pre-tende, sin embargo, la presente ley ser el instrumento através del cual se implantarán en España, de manerageneralizada, las políticas de protección del paisaje comolegislación básica del artículo 149.1.23.ª, políticas cuyocontenido técnico y enfoque general, no exento de valorparadigmático, exigen la puesta en marcha de instrumen-tos de gestión como los establecidos, con carácter demínimos, en el Convenio Europeo del Paisaje, hecho enFlorencia el 20 de octubre del año 2000, en el seno delConsejo de Europa y que serán introducidos en la políticaambiental española en un momento posterior.Desde la perspectiva de la utilización del patrimonionatural, los principios inspiradores se centran: en la preva-lencia de la protección ambiental sobre la ordenaciónterritorial y urbanística; en la incorporación del principiode precaución en las intervenciones que puedan afectar aespacios naturales y/o especies silvestres; en contribuir aimpulsar procesos de mejora en la sostenibilidad del desa-rrollo asociados a espacios naturales protegidos; en lapromoción de la utilización ordenada de los recursos paragarantizar el aprovechamiento sostenible del patrimonionatural; y en la integración de los requerimientos de laconservación, uso sostenible, mejora y restauración delpatrimonio natural y la biodiversidad en las políticas sec-toriales. Por último, también es principio básico la garantíade la información y participación de los ciudadanos en eldiseño y ejecución de las políticas públicas, incluida laelaboración de disposiciones de carácter general dirigidasa la consecución de los objetivos de esta Ley.La ley viene a derogar y sustituir a la Ley 4/1989, de 27de marzo, de Conservación de los Espacios Naturales y dela Flora y Fauna Silvestres que, a su vez, en parte procedíade la Ley de 2 de mayo de 1975, de Espacios NaturalesProtegidos, y a las sucesivas modificaciones de aquélla.La Ley 4/1989 introdujo en España desde una perspectivaintegral, el Derecho de conservación de la naturalezainternacionalmente homologable, consolidando el pro-ceso iniciado a principios de los años ochenta del siglopasado mediante la ratificación de convenios multilatera-les sobre, entre otras materias, humedales, tráfico inter-nacional de especies amenazadas o especies migratorias,y regionales, sobre el patrimonio natural europeo a ins-tancias del Consejo de Europa, y debido a la recepción delacervo comunitario con motivo de la entrada de Españaen las Comunidades Europeas el 1 de enero de 1986. Enlos más de treinta años de vigencia de estas normas, seha cubierto una importante etapa de la política de conser-vación de la naturaleza, que ha sido complementada porla Directiva Hábitats europea y sus necesarias trasposicio-nes al derecho español. Este marco nacional se ha vistoarticulado a través de normas autonómicas que, dentrodel actual reparto de competencias entre el Estado y lasComunidades autónomas, han permitido alcanzar unnivel relativamente adecuado en la necesaria conserva-ción del patrimonio natural y de la biodiversidad espa-ñola, al generalizarse el Derecho de conservación de lanaturaleza, mediante la promulgación de legislación auto-nómica dentro del marco básico que supuso la Ley 4/1989.La presente Ley pretende avanzar en este proceso, toda-vía perfeccionable, con una mejor transposición de lanormativa europea y con una mejor articulación que debeser garantía —hacia las generaciones futuras— de dispo-sición de un mejor patrimonio natural y biodiversidad.El patrimonio natural y la biodiversidad desempeñanuna función social relevante por su estrecha vinculacióncon la salud y el bienestar de las personas, y por su apor-tación al desarrollo social y económico, por lo que la pre-sente ley establece que las actividades encaminadas a laconsecución de sus fines podrán ser declaradas de utili-dad pública o interés social, a todos los efectos, y, enparticular, a los efectos expropiatorios respecto de losbienes o derechos que pudieran resultar afectados. Tam-bién se dispone la preferencia de los acuerdos voluntarioscon propietarios y usuarios, en materia de planificación ygestión de espacios naturales protegidos y especies ame-nazadas. Igualmente se establece la obligación de quetodos los poderes públicos, en sus respectivos ámbitoscompetenciales, velen por la conservación y la utilizaciónracional del patrimonio natural en todo el territorio nacio-nal y en las aguas marítimas bajo soberanía o jurisdicciónespañola, incluyendo la zona económica exclusiva y laplataforma continental, con independencia de su titulari-