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Gordon H. Hayhoe - Responsabilidad humana y Elección Divina

Gordon H. Hayhoe - Responsabilidad humana y Elección Divina

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Published by Carlos Alberto Paz

--Nuestra Responsabilidad ante Dios, y la Gracia Electiva de Dios en Salvación Por Gordon H. Hayhoe
Traducción del inglés: Santiago Escuain

RESPONSABILIDAD Y ELECCION La responsabilidad y la elección son dos líneas de verdad que corren paralelas en la Palabra de Dios. Para nuestras mentes naturales puede parecer que no concuerdan entre sí, pero debemos recordar que nosotros somos finitos en nuestra comprensión, mientras que Dios es infinito. Nuestras men

--Nuestra Responsabilidad ante Dios, y la Gracia Electiva de Dios en Salvación Por Gordon H. Hayhoe
Traducción del inglés: Santiago Escuain

RESPONSABILIDAD Y ELECCION La responsabilidad y la elección son dos líneas de verdad que corren paralelas en la Palabra de Dios. Para nuestras mentes naturales puede parecer que no concuerdan entre sí, pero debemos recordar que nosotros somos finitos en nuestra comprensión, mientras que Dios es infinito. Nuestras men

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Responsabilidad humana y Elección Divina 
--
Nuestra Responsabilidad ante Dios, y la Gracia Electiva de Dios en Salvación 
Por
Gordon H. Hayhoe
 Traducción del inglés:
Santiago Escuain
 
RESPONSABILIDAD Y ELECCION
 La responsabilidad y la elección son dos líneas de verdad que corren paralelas en la Palabra deDios. Para nuestras mentes naturales puede parecer que no concuerdan entre sí, pero debemosrecordar que nosotros somos finitos en nuestra comprensión, mientras que Dios es infinito.Nuestras mentes quedan en paz en estas cuestiones cuando nos inclinamos ante la revelación deDios, y aceptamos la verdad de Su Palabra. En Isaías 55:8, 9 leemos: <<Porque mispensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos,y mis pensamientos más que vuestros pensamientos>>. Que busquemos, con la ayuda del Señor,aprender los pensamientos y caminos de Dios conforme se revelan en Su Palabra, y veremoscuán acordes son, porque como se dice en Proverbios 8:9 acerca de las razones de Dios: <<Todasellas son rectas al que entiende, y razonables a los que han hallado sabiduría>>.En la eternidad pasada Dios tenía Sus propósitos, como leemos en Ef 3:11: <<Conforme alpropósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor>>. Aquí podemos ver que el propósitode Dios vino antes de la responsabilidad del hombre, porque Dios no sería Dios si no conocierael futuro (Hch 15:18). Él hizo este mundo como la plataforma donde cumplir y exhibir Suspropósitos (Pr 8:22-36), y puso aquí a un hombre y una mujer, situándolos en un puesto deresponsabilidad. Conocemos la historia de Adán y Eva, y cómo ellos decidieron desobedecer aDios, y así con respecto a la responsabilidad todo se perdió. ¿Iba a quedar Dios frustrado en Suspropósitos? ¡Jamás! Y así Él actúa en gracia, y viste a Adán y Eva con túnicas de pieles. Dioshizo las túnicas de pieles mediante la muerte de un sustituto, porque tuvo que morir un animal.Ésta fue la gracia soberana de Dios para con ellos, no porque ellos merecieran Su provisión engracia, sino porque Él es
amor 
además de
luz
. Él no puede pasar por alto el pecado, y así, aunquetuvieron que ser expulsados del huerto, salen vestidos por medio de la muerte de un sustituto quehabía muerto en lugar de ellos. <<Sin derramamiento de sangre no se hace remisión>> (He9:22).Al seguir leyendo en la Palabra de Dios, hallamos esta gracia maravillosa de Dios actuandosegún Su propia elección soberana, dirigiéndose al hombre por medio de los sacrificios de Abel yde Noé. Abram es llamado fuera de la idolatría, y Jacob es escogido en lugar de Esaú. Judá fueescogido para venir a ser la tribu de la que nacería Cristo. Cada uno de estos hombres que hemosmencionado era responsable, y cada uno de ellos fracasó, pero fueron escogidos y bendecidos enconformidad al plan de Dios. No nos toca a nosotros cuestionar los caminos de Dios, porque<<¿Quién eres tú, para que alterques con Dios?>> (Ro 9:20). De nuevo en Job 33:12, 13: <<He
 
aquí, en esto no has hablado justamente; yo te responderé que mayor es Dios que el hombre.¿Por qué contiendes contra él? Porque él no da cuenta de ninguna de sus razones>>. Nuestra pazy bendición residen en aceptar Su gracia y bondad que nos han sido provistas mediante la obrade la redención, consumada en la cruz del Calvario por Su amado Hijo, el Señor Jesucristo.El carácter de Dios es inmutable. Él es luz, además de amor. Él tiene que castigar el pecado, perose deleita en la misericordia. Él ofrece salvación a
todos
, pero cuando
todos
rehúsan (porquedejados a nosotros mismos
todos
rehusaríamos), entonces Él actúa conforme a Su elecciónsoberana. Nadie hay que sea elegido para perdición, porque la salvación de Dios es ofrecida a
todos
, a <<todo el que quiera>>, pero si un pecador rehúsa la oferta del perdón de Dios, tendráque encontrarse con Dios como Juez, y él, como persona responsable, será juzgado por suspecados y por su propia decisión de rechazar a Cristo.¿Pero podemos los salvos jactarnos de que somos mejores, o que somos más sabios que otros, oque de nuestra libre voluntad aceptamos a Cristo y la oferta de Dios de perdonarnos? ¡No! Aquí entran la soberanía y la elección. Dios <<nos escogió en Cristo antes de la fundación delmundo>> (Ef 1:4), y por ello no podemos gloriarnos en nosotros mismos ni en nuestra buenaelección, sino que <<el que se gloría, gloríese en el Señor>> (1Cor 1:31). <<Los cuales no sonengendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios>> (Jn1:13). Y otra vez leemos: <<Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere>>(Jn 6:44). Tuvo que haber una obra de Dios
en
nosotros por parte del Espíritu Santo, así comouna obra de Dios
 por 
nosotros por medio del sacrificio redentor del Señor Jesús en el Calvario, o jamás habríamos sido salvos. Esto no echa a un lado ni cambia la responsabilidad del hombre,sino que es cuando todo ha fracasado en lo que toca a nuestra responsabilidad que Diosinterviene con Su elección soberana para bendición. Dios creó al hombre y a la mujer como seresresponsables, y es triste cuando culpan a Dios por la elección que
ellos
hacen de continuar en suspecados y de rechazar su bondad. Si tan sólo quisieran acudir, Él dice: <<Al que a mí viene, deningún modo le echaré fuera>> (Jn 6:37, RVR77).Algunos dicen que esperarán a ver si han sido elegidos para salvación, pero si acuden comopecadores recibirán la bienvenida y el perdón por medio de la preciosa sangre de Cristo.Entonces
sabrán
que fueron escogidos, elegidos y predestinados para bendición. Si rehúsan,ellos decidirán su propia suerte, porque, como personas responsables, han rechazado el perdón deDios. Dios, que lo conoce todo de antemano, sabe donde estarás mañana, pero tú, como personaresponsable, debes usar los medios que Él ha provisto para tu vida de cada día; ¡cuanto másdeberías aprovechar la maravillosa provisión que Él te ofrece para la salvación de tu alma! <<Noseas incrédulo, sino creyente>> (Jn 20:27).Es digno de nota lo consistentes que son las Escrituras con respecto a la obra de Cristo en la cruzen esta cuestión. Hemos leído que Cristo murió por
todos
(2 Co 5:15), y que se entregó a sí mismo en rescate por
todos
(1 Ti 2:6). Él es la propiciación (el trono de misericordia) por todo elmundo (1 Jn 2:2), pero la Biblia nunca dice que llevó los pecados de
todos
. Dice que llevó lospecados de <<muchos>> (Is 53:12; He 9:28). Si Él hubiera llevado los pecados de
todos
, nadieiría al infierno, porque Dios es justo, y si la deuda de pecado del pecador hubiera sido pagada porel Señor Jesús, Dios no demandaría un segundo pago. Aquí se unen la verdad de la elección y de
 
la responsabilidad. Dios no sería Dios si no conociera el futuro, ni nosotros podríamos apoyarnosen las Escrituras proféticas.Pero la Escritura dice que Él murió por
todos
. Ningún pecador irá al infierno por haber nacido enpecado (Sal 51:5), porque la sangre de Cristo está sobre el <<propiciatorio>> y ha quedadoabierto el camino a la presencia de Dios para cada hombre y mujer, porque Dios <<no quiere queninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento>> (2 P 3:9). Si una persona rehúsael camino que le ha sido abierto, entonces tiene que ser castigado por sus pecados, porque Cristono los llevó. Si un bebé o un niño mueren antes de poder tomar su propia decisión, entonces él oella entran en la bendición de la voluntad del Padre, porque <<no es la voluntad de vuestro Padreque está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños>> (Mt 18:14). La muerte de Cristofue necesaria para salvar a aquel pequeño, porque él no vino sólo <<a
buscar 
y a salvar>> (a losadultos, véase Luc. 19:10), sino también a
salvar 
a estos pequeños que no habían errado de supropia voluntad (Mt 18:11). Su muerte y el derramamiento de su sangre abrieron el camino a labendición para
todos
los que no rehúsen Su perdón.Ahora bien, es importante ver que el Señor debe tener TODA la gloria, y por ello no es sólo Suvoluntad soberana la que nos atrae a Sí mismo, sino también la que nos mantiene en Sus manos:<<Y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano>> (Jn10:28). Es cierto que nosotros, como creyentes, somos responsables de leer Su Palabra y demantenernos cerca de Él, pero es
Su
poder lo que nos preserva y lo que nos llevará a salvo alhogar en la gloria. Así que leemos acerca de nuestra responsabilidad en Fil 2:12: <<Ocupaos envuestra salvación con temor y temblor>>, y luego, en el siguiente versículo, <<Porque Dios es elque en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad>> (v. 13). ¿Querríaalgún cristiano atribuirse el mérito de que, una vez que Dios lo ha escogido y salvado por sugracia soberana, a partir de aquel punto depende de su propia fidelidad? Somos desde luegototalmente responsables de vivir para agradar al Señor Jesús, pero una vez más tenemos aquí labondad soberana de Dios que obra en nosotros. Ambas cosas van juntas en la Palabra de Dios, ynunca la una está en discordancia con la otra. ¿Querría algún cristiano devoto tomar el créditopor su propia fidelidad, o no dirá más bien, aun sintiendo su propia responsabilidad, quesencillamente le da la gloria a Dios por poner deseos rectos en su corazón y por darle poder paraagradarle? Incluso ante el tribunal de Cristo, donde el Señor recompensará cualquier fidelidadpara con Él, echaremos las coronas a Sus pies, diciendo: <<Señor, digno eres de recibir la gloria,la honra y el poder>> (Ap 4:11).Naturalmente, tenemos el gobierno de Dios en nuestras vidas como creyentes cuando aparece lavoluntariedad, y Dios nuestro Padre puede tener que disciplinarnos en amor para nuestroprovecho (He 12:10). Su amor soberano para con nosotros es inmutable, pero el privilegiointroduce la responsabilidad, por lo que, aunque salvos por la gracia, cada acción en nuestrasvidas tiene consecuencias presentes y eternas en pérdida o ganancia (1 Co 3:15, 15). En tanto quenuestros pecados fueron llevados por el Señor Jesús en la cruz, y nunca seremos acusados porellos en juicio, serán desde luego contados como <<pérdida>> en el día de la manifestación si,como creyentes, hemos vivido para nosotros, y no para Él. Hemos sido escogidos para bendición,pero de nuevo entra aquí la responsabilidad, porque ambas cosas van paralelas en nuestras vidasincluso como creyentes.

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