interpretación nos exige comprender la coyuntura crítica del proceso, que enfrenta a lossectores sindicalizados proletarios y de clases medias urbanas al gobierno popular de EvoMorales Ayma, dejando pendiente a las organizaciones campesinas e indígenas originarias. Laspreguntas acuden con toda su intensidad: ¿El gobierno, en sus constantes retrocesos, ante laaplicación de la Constitución, renunciando en la práctica a esta aplicación, ha cruzado la líneadivisoria y ahora se encuentra del otro lado de la vereda enfrentando al pueblo? ¿En elconglomerado de movimientos sociales que han acompañado y apoyado al procesoconstituyente, proletarios, campesinos, indígenas originarios, clases medias de las ciudades,conjunto que contenía diferencias de perspectiva, las diferencias se convirtieron encontradictorias, oponiendo las perspectivas urbanas a las perspectivas rurales? Esta últimapregunta se hace acuciante sobre todo cuando observamos que ya durante la crisis delgasolinazo las
trillizas
del Pacto de Unidad, vale decir la CSUTCB, las Bartolinas y losinterculturales, apoyaron la medida del gobierno, por lo menospor parte de sus ejecutivoscomo decisión no consultada a las bases; en cambio,el CONAMAQ diferenciándose ymanifestando una posición contraria al decreto de suspensión del subsidio de los carburantes.Ahora en la crisis por el incremento salarial, la derogación del decreto 21060 neoliberal,todavía vigente, la defensa de las cajas de salud y otras reivindicaciones de los trabajadores,crisis desatada el 6 de abril de 2011, se han vuelto a evidenciar las distintas perspectivas entrela COB y la CSUTCB, afiliada a la COB, cuando Roberto Coraite, ejecutivo de la CSUTCB declaraa nombre del CONALCAM y del Pacto de Unidad estado de emergencia en defensa delgobierno, haciendo un llamando a la movilización en defensa del proceso. ¿Enfrentamientoentre obreros y campesinos? Estas preguntas no pueden ser respondidas si no se hace unaaproximación y una observación más cercana y detallada, visualizando los movimientosmoleculares de las clases y las organizaciones sociales involucradas en la crisis de la coyuntura.La secuencia es la siguiente: La Central Obrera Boliviana (COB) realiza un paro y movilizaciónel miércoles 6 de abril, rechaza el aumento salarial del 10% decretado por el Gobierno de EvoMorales y piden reunirse con el mandatario. El lunes 11 de abril parece llegarse a un acuerdosobre la base de una propuesta del gobierno, que va ser llevada a consulta de las bases, segúnlos dirigentes de la COB. El martes se realiza un ampliado de la COB, que termina rechazandola propuesta del gobierno y exige mas bien un incremento del salario del orden del 15%,planteando una contrapropuesta al gobierno. Ante la reticencia del gobierno la COB masificaprotestas con bloqueo de caminos, varios gremios movilizados desde la semana pasadaradicalizaron sus medidas de presión en La Paz y en otras ciudades del país, y un ampliado dela Central Obrera Boliviana (COB) convocó al bloqueo de caminos, luego de que el PresidenteEvo Morales reiteró que no autorizará un incremento salarial superior al 10%. El miércoles laCSUTCB y el CONALCAM desafían a las movilizaciones de la COB y anuncian una marcha endefensa del gobierno. Miércoles y jueves la ciudad de La Paz se encuentra paralizada porbloqueos múltiples de las movilizaciones y se anuncia bloqueo de carreteras. La intensidad dela crisis va en ascenso y el gobierno decide postergar las conversaciones con la COB hasta elsábado 16 de abril, cuando el presidente retorne de los festejos departamentales de Tarija.Para completar el panorama mostraremos ciertas diferencias en los campos encontrados.Ante la propuesta del gobierno sólo la Federación Sindical de Mineros de Bolivia habíaaceptado perentoriamente el aparente acuerdo; esto por una parte, por otra, ni el CONAMAQ ni la CIDOB fueron consultados en la supuesta declaración conjunta del Pacto de Unidad.