y empiezan a ser el fenómeno de la multiplicidad de los modos y formas decomunicación de la gente: desde el mundo de lo religioso hasta la plaza demercado, pasando por el estadio y la esquina del barrio”(1999:14). Es desdeestos modos de comunicación desde donde la gente mira los medios decomunicación masiva. En este sentido se podría plantear que no se puedecomprender el sentido de la comunicación más que desde la cultura, lo quehace necesario entender este proceso como algo activo de lado y lado y nocomo un simple proceso de emisor-receptor. En palabras del profesor Barbero:“no es sólo el amo el que seduce, al esclavo, el esclavo también seduce alamo; y la gente no recibe pasivamente lo que recibe, la gente actúa, la gentees cómplice.”En consecuencia, es necesario intentar construir modelos comunicativos queempiecen a mirar y a comprender la complejidad humana, desde lo que lagente hace, lee, mira o escucha hasta las emociones que conllevan estosprocesos, con el fin de que su aplicación sea pertinente en el campopedagógico.Al respecto, cabría preguntarnos ¿Qué asociaciones o que distincionespodríamos establecer entre comunicación, cultura y educación?. Podríamosdecir que la comunicación es un intercambio de sentidos, mientras que elconcepto de cultura es muy difícil de definir; No es fácil dar definicionesprecisas, pero podríamos ubicar, algunos referentes a saber: Como conjuntode costumbres, herencias, instituciones, arte, derecho, religión, ciencia, etc.que nos llegan por tradición externa. Por otra parte para Franz Boas, sería unconjunto de saberes materiales y espirituales que distinguen a una sociedadde otra. Encontraríamos también, en la literatura existente una serie dedefiniciones que la ligarían a los conceptos de: Hábitos, costumbres,conocimientos que identifican al hombre como miembro de una sociedad.Refiriéndose a esto Ken Wilber, en su libro “La breve historia de todas lascosas” nos dice que: “Lo cultural se refiere al conjunto de significados, valorese identidades interiores que compartimos con quienes participan de unacomunidad similar a la nuestra ya se trata de una comunidad tribal, de unacomunidad nacional o de una comunidad mundial”(1998:115). Lo culturaldesde esta última perspectiva tiene que ver con la visión del mundo quecompartimos colectivamente, mientras que lo educativo, debería de ser entendido como el proceso más grande que pueda existir a nivel cooperativo,para compartir saberes y experiencias. Es decir, como proceso para ayudar alotro, en toda sus necesidades humanas y no como lo plantean algunasteorías pedagógicas, en las cuales los procesos de enseñanza-aprendizaje, semiran desde una óptica mecanicista emisor-receptor desde lo comunicativo,donde el profesor se limita a reproducir simbólicamente unos contenidos parasustentar su dogma o su arrogancia intelectual.En la tríada conceptual cultura-educación-comunicación, siempredesembocaremos en el concepto de lenguaje, como el rasgo fundamental queliga y atraviesa estos tres conceptos que son interdependientes y por consecuencia inseparables, como los tres cerebros de la teoría McLean. En