• Embed Doc
  • Readcast
  • Collections
  • CommentGo Back
Download
 
1
Vigilia Pascual (ciclo A)
En la historia de Jesús habían hablado los hombres pronunciando las palabrasque los hombres solemos pronunciar: traición, cobardía, acusaciones falsas odistorsionadas, resentimientos, avaricia, voluntad de poder, cálculos políticos porencima de la verdad etc. etc. Todas estas palabras habían conducido a Jesús a lamuerte. Y el sepulcro hacia el que caminaban María la Magdalena y la otra María, unsepulcro nuevo en el que nadie todavía había sido depositado (Jn 19, 41-42), era ellugar en el que había desembocado la historia de aquel hombre excepcional llamadoJesús de Nazaret.
Pero en la alborada de aquel “primer día de la semana”, es decir, de aquel
domingo, después de que hubieran hablado los hombres con sus palabras de muerte,iba a hablar Dios, el Cielo iba a tomar la palabra. Y cuando habla el Cielo, la tierra seestremece: por eso se produjo un temblor de tierra y un ángel del Señor vino adecirnos lo que Dios pensaba sobre todo lo que había ocurrido.El aspecto del ángel era como el relámpago y su vestido era blanco como lanieve. Estamos, pues, ante un ser de luz, y su misma presencia indica que entramos
en un mundo nuevo, en el mundo donde todo es luz, porque “Dios es Luz, sin tinieblaalguna” (1Jn 1,4)
: entramos ya en el Reino de Dios. Y lo primero que el Reino de Dios
dice, a propósito de la muerte de Cristo, es “no temáis (…) ha resucitado”, es decir, la
muerte no ha sido la última palabra sobre la vida de Jesús de Nazaret, sino que éste,tal como había dicho, ha vencido a la muerte. Y la prueba de ello era que el ángel que
les hablaba estaba sentado sobre la “gran piedra” que cubría la entrada del sepulcro
(Mt 27,60) y que él mismo había corrido. De modo que lo que parecía un callejón sinsalida -una tumba cerrada con una gran piedra-, ya no tenía ahora ningún carácteragobiante y cerrado.
Venid
a ver el sitio donde yacía”, les dice el ángel a las mujeres. Lo que parecía
la estación término del viaje de la vida, resulta que ha sido un humilde apeadero en elque se ha esperado el definitivo tren de la Vida. Por eso quiere el ángel que lo vean las
mujeres: para que se cercioren de lo que más tarde dirá san Pablo: “¿Dónde está, ohmuerte, tu victoria?” (1Co 15,55). Por eso el poeta católico Paul Claudel hizo escribir en su tumba: “Aquí yacen los restos y la semilla de Paul Claudel”. El sepulcro ya no es
el lugar donde se depositan los
restos
” de una existencia humana, como si dijéramos“lo que ha sobrado”, sino que esos restos son “semilla” del hombre nuevo, es decir, del
of 00

Leave a Comment

You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...
You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...