iración es identificar y canalizar las aportaciones tributarias de todos los sectores de la población, a la vez que busca favorecer a los sectores sociales que tradicionalmente llevan la carga contributiva más significativa. A esos efectos, estapieza de legislación es de naturaleza abarcadora y muy compleja. Sus áreas problemáticas merecen estudio y análisis particular, debido a que los retos que tiene que enfrentar el Estado a la hora de cruzar el ámbito de la teoría al mundo real son múltiples.Esta reforma contributiva no nace del abstracto, pues se nutre de la experiencia práctica de numerosa legislación previa. La primera legislación sobre contribución de ingresos en aplicarse a Puerto Rico fue la Ley Federal de Rentas Internasdel 3 de octubre de 1913, la cual regía no solo a los estados norteamericanos, sino también a la isla. Los recaudos eran realizados por el extinto Departamento delTesoro local y los dineros los recibía el Gobierno Local. La tasa contributiva establecida por esta ley fluctuaba entre el 1% y el 7% a contribuyentes cuyos ingresos superaban los $500,000.00. En 1916 la Ley Federal de Rentas Internas fue aprobada por el Congreso Federal y también fue de aplicación a Puerto Rico. Uno de los efectos más significativos de esta ley fue eliminar el término “ingreso legal” para extender su ámbito regulador a todo tipo de ingresos, incluyendo los ilegales. En 1917, la Ley Federal de Rentas del 3 de octubre, conocida como “war revenue act” en obvia referencia a la Primera Guerra Mundial, facultó a la Legislatura insular a enmendar o derogar las leyes sobre contribución de ingresos vigentes en la isla. Fuemediante estos poderes que la Legislatura estatal aprobó la Ley Núm. 59 del 4 de diciembre de 1917, denominada como la Ley de Contribución sobre Ingresos de 1917. Esta ley impuso varias contribuciones, entre las cuales se distinguen un tributo de 1% sobre los primeros $25,000.00 de ingreso neto, luego de descontar una exención de $2,000.00, una contribución de un 2% del ingreso neto en exceso de $25,000.00hasta un máximo de $50,000.00, una contribución de 3% del ingreso neto que excede los $50,000.00 hasta un tope de $75,000.00 y un tributo de 4% del ingreso neto que excedía $75,000.00. Con posterioridad a la creación de varias leyes contributivasen los años 1918, 1919 y 1921, la Legislatura aprobó la Ley de Contribuciones sobreIngresos del 1924, la cual utilizó como patrón la Ley Federal de Rentas de 1924, estando ésta vigente hasta el 1953. En 1954 se aprobó la Ley Núm. 91, conocida como la Ley de Contribución sobre Ingresos de 1954 que era un reflejo del Código de Rentas Internas de 1939.El trasfondo cronológico de la presente reforma contributiva nos lleva al 1987, añoen que se implementó la Ley de Reforma Contributiva, cuyos objetivos eran la equidad, el fortalecimiento de la familia, ahorro, inversión y simplificación. Posteriormente, se aprobaron varias leyes suplementarias a ésta, entre las cuales se encuentra la Ley de Exención Contributiva Industrial del 24 de enero de 1987, la Ley de Arbitrios del 8 de octubre de 1987 y la Ley de Amnistía Contributiva del 9 de octubre del mismo año. Durante la última década del siglo pasado, se aprobó la Ley de ReformaContributiva de 1994. Para integrar la multiplicidad de leyes contributivas existentes en esa época, se creó el Código de Rentas Internas de Puerto Rico de 1994 mediante la Ley 120 de 31 de octubre de 1994 y posteriormente enmendado mediante laLey 223 del 30 de noviembre de 1995. Esta pieza legislativa se divide en siete diferentes materias, las cuales regulan las contribuciones sobre ingresos, arbitrios, impuesto sobre ventas y uso, caudales relictos y donaciones, bebidas, cartade derechos del contribuyente, disposiciones administrativas, intereses y penalidades. Finalmente, la Ley de Justicia Contributiva, Ley Núm. 117 del 4 de junio de 2006 enmendó el Código de Rentas de 1994, estableciendo entre otras cosas nuevas tasas contributivas y un nuevo impuesto sobre ventas y uso (IVU).Algo que toda legislación tiene en común, sea de carácter económico-contributivo o no, es el hecho de que como norma general su extensión responde a la realidad social yal momento histórico en que es redactada. Así, las leyes redactadas durante los tiempos de guerra, inevitablemente responden a las necesidades de los pueblos durante periodos de incertidumbre, escasez o peligro. En ese sentido, el Código de Rentas para un Nuevo Puerto Rico es producto de las realidades y retos que la actualadministración de gobierno enfrenta una década después del inicio del siglo XXI. A esto atribuyo el hecho de que el trasfondo de esta nueva ley es uno caótico, caracterizado por la crisis económica, laboral, social y cultural que actualmente afecta n