Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Look up keyword
Like this
1Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
Principio de Legalidad - Silvestroni

Principio de Legalidad - Silvestroni

Ratings: (0)|Views: 71|Likes:
Published by fcrebon

More info:

Published by: fcrebon on Apr 28, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

02/08/2013

pdf

text

original

 
 X. Principio de legalidad
No hay delito sin ley previa, formal y precisa.
1. Concepto y sentido constitucional
Nullum crimen, nulla poena, sine lege 
. No hay delito, no hay pena, sinley previa. El delito no es un concepto natural, material o social. El delitoes un producto legal, porque nace de la ley, porque antes de la ley no exis-te. Si se derogasen todas las leyes, dejarían de existir los delitos.La exigencia de legalidad supone que la ley penal debe ser
 previa
,
es- crita
,
formal 
y
estricta
. La ley es
 previa
cuando fue sancionada con anterio-ridad al hecho bajo análisis; la ley penal nunca puede regir hacia el pasa-do salvo cuando es más benigna; tampoco puede regir hacia atrás una leypenal derogatoria de una ley más benigna: quien durante un sólo instan-te se vio beneficiado por los efectos de la ley penal más benigna no puedeluego ser privado de ese beneficio aunque no haya existido una actividad jurisdiccional que lo haya hecho valer; en otras palabras, la ley penal másbenigna es inderogable hacia el pasado. La ley es
escrita
, cuando no ema-na de usos, prácticas o cánones sociales, sino que se encuentra plasmadaen un documento, mediante un uso lingüístico inamovible; no es válida laley penal consuetudinaria, salvo como eximente no escrita. La ley es
for- mal 
cuando fue sancionada por el órgano con competencia legislativa (engeneral, las constituciones atribuyen competencia legislativa en materiapenal a los parlamentos). La ley es
estricta
cuando se ajusta con precisiónal caso bajo análisis, sin interpretaciones que extiendan su alcance a he-chos diversos al abarcado por la norma. Éste es un argumento en favor delprincipio de tipicidad estudiado previamente y da lugar a lo que se deno-mina
estricta legalidad 
como antecedente de la reacción punitiva.Del principio de legalidad se derivan diversas prohibiciones: la prohi-bición de retroactividad de la ley penal más gravosa; la prohibición deaplicación de pena sin ley formal; la prohibición de analogía; y la prohibi-ción de indeterminación.El principio de legalidad es una característica distintiva de las cons-tituciones modernas de los países civilizados
1
. Es una de las manifestacio-nes más concretas del principio de libertad porque garantiza que la limi-tación de los derechos de los ciudadanos sólo puede provenir de la ley y
1Las diferentes fórmulas utilizadas en las diversas constituciones se citan más adelan-te al analizar otros principios constitucionales. En la Constitución argentina surge de los arts.18 y 19.
169
 
nunca de la voluntad del Estado, ni siquiera de la del órgano legislativo,porque las leyes no pueden afectar derechos hacia el pasado sino sólo ha-cia el futuro. La legalidad importa el derecho de poder calcular las conse-cuencias jurídicas, de no ser sorprendidos por el poder, y ésta es una ca-racterística esencial de la libertad.Este principio tiene un doble carácter. Por un lado es una expresiónconcreta del principio de culpabilidad, ya que la posibilidad de formular un juicio de reproche por la falta de motivación en la norma requiere necesa-riamente la previa existencia de ésta; sin ley previa no hay objeto respectodel cual motivarse y, consecuentemente, no puede haber culpabilidad. Es-to se vincula con la posibilidad de cálculo a la que se hizo referencia pre- viamente y que es una característica propia de la libertad.Por otro lado, la legalidad es una garantía contra la arbitrariedad, encuanto impide al Estado sancionar personas mediante el simple recursode tipificar hacia el pasado las conductas que éstas cometieron, sea me-diante la sanción de leyes retroactivas, o mediante el dictado de senten-cias constitutivas de la ilegitimidad de la conducta.John R
AWLS
resume brillantemente el sentido político de este principio:
“El precepto
nullum crimen sine lege 
, y las exigencias que implica, se de-rivan de la idea de un sistema jurídico. Este precepto exige que las leyes seanconocidas y expresamente promulgadas, que su contenido sea claramente ex-puesto, que las leyes sean generales, tanto en su declaración como en su dis-posición, y no sean usadas de modo que dañen a los individuos particulares,quienes pueden estar expresamente señalados (lista de proscriptos), que almenos las faltas más graves sean estrictamente interpretadas, y que las leyespenales no sean retroactivas en perjuicio de aquellos a quienes se han de apli-car. Estas exigencias están implícitas en la idea de regular las conductas me-diante normas públicas, ya que, si los estatutos no son claros en lo que orde-nan y lo que prohíben, el ciudadano no sabe cómo ha de comportarse”
2
.
Este principio-garantía tiene un ámbito de vigencia autónoma que losepara de la noción de culpabilidad. La
estricta legalidad 
rige incluso en si-tuaciones en las que en abstracto podría afirmarse un reproche de culpabi-lidad fundado en el reconocimiento por parte del sujeto activo de la disva-liosidad de su conducta. Imaginemos el caso de una acción valorativamentesimilar a la descripta por el tipo pero que sólo pueda ser alcanzada por es-te dispositivo mediante una interpretación extensiva (lindante o no con unaanalógica). En esa situación es posible que el individuo conozca la normay que por ignorancia considere que su acción se encuentra prohibida porella. En ese caso podría sostenerse la existencia de un reproche de culpabi-lidad pero, sin embargo, la aplicación extensiva de la norma no puede lle- varse a cabo porque así lo impone la garantía de la legalidad, como resguar-do frente a decisiones constitutivas de delitos hacia el pasado.
2R
AWLS
,
Teoría de la justicia
, cit., p. 273.
170 Segunda parte
 
No basta con que la ley sea previa. Debe ser una norma dictada porel órgano competente para establecer la restricción de derechos de que setrate (en el caso de las normas penales se trata de una función que lasconstituciones atribuyen al Parlamento
3
) y además debe tratarse de unaley precisa. El primer recaudo apareja al derecho penal el problema de lasdenominadas leyes penales en blanco; el segundo, el problema de los tiposabiertos, de la prohibición de analogía y la distinción entre interpretaciónanalógica y extensiva de la ley penal.
2. Ley penal en blanco
Estamos en presencia de una
ley penal en blanco 
cuando el tipo penalse remite a otra norma para precisar algunos de sus elementos. Se presen-ta un problema que atañe al principio de legalidad cuando esa otra nor-ma no es dictada por el órgano con competencia penal sino por uno quecarece de dicha competencia. Es el caso en que una ley del Parlamento re-mite a una norma reglamentaria dictada por el Poder Ejecutivo o a unanorma provincial o municipal.Ello ocurre por ejemplo, en la legislación antinarcóticos de la Argen-tina (ley 23.737) que no define el término estupefacientes, ya que el art. 77último párrafo del Código Penal dispone que “el término ‘estupefacientes’comprende los estupefacientes, psicotrópicos y demás sustancias suscep-tibles de producir dependencia física o psíquica que se incluyan en las lis-tas que se elaboren y actualicen periódicamente por decreto del PoderEjecutivo Nacional”. Este es un ejemplo claro de ley penal en blanco endonde uno de los elementos del tipo objetivo (en el caso el más importan-te de la figura) se conforma mediante la remisión a una norma del PoderEjecutivo, que es un órgano que carece de potestad de dictar normas pe-nales (cf. art. 75, inc. 12,
a contrario sensu,
y 29, CN).En principio, la situación parece no presentar problemas cuando lanorma remisora contiene en sí misma la descripción de la conducta pro-hibida y sólo deja en manos de la norma remitida la determinación de ele-mentos accesorios u objetos de referencia de la acción descripta en el ti-po
4
. En cambio, cuando la remisión versa sobre la individualización de laconducta prohibida, esto es, cuando la descripción de ésta queda en ma-nos del órgano remitido, se produce una ilegítima delegación de faculta-des (prohibida expresamente, por ejemplo, por el art. 29, CN) que contra-ría la exigencia de ley formal que deriva del principio de legalidad.La distinción precedente no siempre es fácil de establecer, ya que, usual-mente, de la determinación de todos los elementos de la descripción típica
3Art. 75, inc. 22, CN.4Tal sería el caso, por ejemplo, del delito de desobediencia del art. 239 del Código Pe-nal argentino, en donde las normas que determinan si el funcionario actúa en el ejercicio le-gítimo de sus funciones son referencias necesarias de la descripción.
Presupuestos constitucionales 171

You're Reading a Free Preview

Download
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->