PREFACIO
Este libro no es obra de ningún Abraham, sino más bien de un Isaac. No pretende el autor haber cavado nuevos pozos de saber homilético. Esperasolamente haber tenido algún grado de buen éxito en abrir de nuevo los pozosantiguos. En otras palabras, la originalidad de este libro no es absoluta, sinorelativa; es la originalidad del descubrimiento, de la asimilación y de laadaptación, pero de ninguna manera la de una nueva creación. Los principioshomiléticos son tan antiguos como antigua es la predicación. Lo único que se ha procurado hacer ha sido descubrir estos principios, asimilarlos bien y adaptar su presentación a las necesidades de nuestro medio cristiano latinoamericanoactual.Tampoco pretende el autor ser el héroe de su historia. Nadie puede ser másconsciente que él de los defectos de su propia predicación. Pero tal conscienciano hace más que profundizar en su corazón en anhelo de predicar mejor. Yconfía en que su experiencia no es única. Confía en que muchos de sushermanos comparten el mismo anhelo. Para los tales ha sido escrito
El Sermón Eficaz.
Si el estudio de este libro contribuye a ahondar más el deseo de predicar sermones que traigan almas perdidas a Cristo y que edifiquen la fe delos redimidos; y si sirve para impartir alguna orientación práctica respecto a lamejor manera de lograr tan apremiante fin, el autor dará por contestadas susoraciones al Señor.El lector no tardará en advertir que el libro consigna numerosas citas deescritores que son reconocidos como autoridades en materia homilética. Se ha procedido así con el fin de reforzar la confianza del estudiante en la validez delos principios que el libro sustenta. En cada caso la fuente de la cita ha sidoindicada fielmente en las notas que aparecen al calce de la página respectiva. Alas casas editoras que bondadosamente dieron permiso para que estosmateriales fuesen empleados, el autor desea hacer patente su más sinceroagradecimiento.De manera especial deseo manifestar mi gratitud por la ayuda recibida deldoctor H. C. Brown, Jr., Profesor de Homilética del Seminario TeológicoBautista del Suroeste en Fort Worth, Texas, EE. UU. de A. Había empezadoya a trabajar en mi libro cuando tuve el privilegio, en 1956, de hacer algunosestudios especiales de posgraduado en el mencionado seminario.