CONVERSACIONES CON DIOSVolumen 3
Título Original: Conversations with God.Traducción: Francisco J. Ramos
©
1998, Neale Donald Walschhttp://www.conversationswithgod.org/Digitalizador:
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Jorge Salama
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L03 – 15/06/02
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Es Domingo de Pascua de 1994 y estoy aquí, con la pluma en la mano, como me lo indicaron. Estoy esperandoa Dios. Prometió presentarse, como lo hizo en las dos Pascuas Pasadas, para iniciar otra conversación de unaño. La tercera y última, por ahora.Este proceso, esta comunicación extraordinaria, empezó en 1992. Estará terminado en la Pascua de 1995.Tres años, tres libros. El primero trató asuntos principalmente personales, como las relaciones románticas,encontrar el trabajo adecuado, tratar con las energías poderosas del dinero, el amor, el sexo y Dios y comointegrarlas a nuestras vidas cotidianas. El segundo libro amplió esos temas, tratando consideracionesgeopolíticas importantes, como la naturaleza de los gobiernos, cómo crear un mundo sin guerra, la base parauna sociedad internacional unificada. Esta tercera parte final de la trilogía se enfocará, según me dicen, en losasuntos más grandes que enfrenta el hombre. Conceptos que tratan con otros reinos, otras dimensiones ycómo toda la intrincada trama encaja entre sí.El proceso ha sido:Verdades IndividualesVerdades GlobalesVerdades UniversalesAl igual que con los dos primeros manuscritos, no tengo idea hacia dónde se dirige éste. El proceso es simpleColoco la pluma en el papel, formulo una pregunta y veo los pensamientos que llegan a mi mente. Si no haynada allí, sino recibo palabras, dejo todo hasta otro día. Todo el proceso tomo aproximadamente un año para elprimer libro y más de un año para el segundo. (Ese libro todavía está en proceso cuando éste comienza.)Espero que este sea el libro más importante de todos.Por primera vez desde que empezó este proceso, me siento muy cohibido respecto a él. Han transcurrido dosmeses desde que escribí los primeros cuatro o cinco párrafos. Dos meses desde la Pascua y nada se hapresentado, nada aparte de mi timidez.He pasado dos semanas revisando y corrigiendo errores en el manuscrito del primer libro de esta trilogía yapenas esta semana recibí la versión final corregida del
Libro 1
, sólo para enviarla nuevamente para que locorrijan, con 43 errores separados por corregir. Mientras tanto, el segundo libro todavía en manuscrito, seterminó apenas la semana pasada, con dos meses de “retraso”. (Se suponía que estaría terminado para laPascua de 1994.) Este libro, iniciado el Domingo de Pascua, a pesar del hecho de que el
Libro 2
no estabaterminado y ha permanecido en su carpeta desde entonces. Ahora que el
Libro 2
esta terminado, pide atención.No obstante, por primera vez desde 1992, cuando todo esto empezó, parece que me resisto ante este proceso,sino es que casi lo resiento. Me siento atrapado por la tarea y nunca me ha gustado hacer nada que
tenga
quehacer. Más aún, después de haber distribuido entre algunas personas copias no corregidas del primer manuscrito y de haber escuchado sus reacciones, estoy convencido de que estos tres libros seránampliamente leídos, examinados, analizados por su relevancia teológica y apasionadamente discutidos durantedocenas de años.Esto dificultó mucho llegar a esta página y considerar mi amiga a esta pluma, por que aunque sé que estematerial debe publicarse, también sé que me estoy exponiendo a los ataques más soeces, al ridículo y quizáincluso al odio de muchas personas, por atreverme a dar esta información y por anunciar que Dios me la diodirectamente.Creo que mi mayor temor es que demostraré ser un “vocero” inadecuado e inapropiado de Dios, debido a laserie de errores y transgresiones que parecen interminables y que han marcado mi vida y caracterizado micomportamiento.Las personas que me conocieron en el pasado, incluyendo mis ex esposas y mis propios hijos, tendrán todo elderecho de dar un paso hacia delante y denunciar estos escritos, basándose en mi desempeño sin brillo comoser humano en las funciones simples y rudimentarias de esposo y padre. Fracasé miserablemente en esto, asícomo en otros aspectos de la vida relacionados con la amistad, la integridad, la industria y la responsabilidad.En resumen, estoy muy consciente de que no soy digno de presentarme como hombre de Dios o mensajero dela verdad. Debería ser la última persona en asumir dicho papel o incluso en suponerlo. Cometo una injusticiacon la verdad al suponer que la expreso, cuando toda mi vida ha sido un testimonio de mis debilidades.
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