/  18
 
España
25 de febrero de 20108
ESCUELA
Núm. 3.856 (296)
M
ARIANO
F
ERNÁNDEZ
E
NGUITA
 Cuando hace unos días oí al minis-tro Corbacho afirmar que el retra-so de la jubilación se abordaría conflexibilidad, pues “no es lo mismotrabajar dando clase o subido a unandamio”, me dije: se va a liar enel gremio. Acudí poco después ala web de ANPE, suponiendo que,con su habitual desparpajo, seríanlos primeros en poner el grito enel cielo ante semejante ofensa, y asífue: “ANPE exige a los responsablespolíticos el reconocimiento de ladificultad de la tarea docente”. Peromi sorpresa fue cuando, olvidada laanécdota y con la intención de ver loque los sindicatos, entre otros agen-tes, planteaban sobre la propuesta dePacto por la Educación, me encontrécon que el único punto que suscitaunanimidad entre ellos es precisa-mente la prórroga de la llamada
 ju-bilación LOGSE
, ahora
LOE
, es decir,la posibilidad de jubilarse a los 60años, como si lo hicieran a los 65, sinpérdida de ingresos.¿Cómo hemos llegado a esto?¿Cómo es posible que adelantar elabandono del trabajo docente sehaya convertido en el gran punto deacuerdo entre los sindicatos, mien-tras disienten en casi todo lo demás,desde la estructura de la Secundariahasta los modelos de gestión? El he-cho es que los cinco principales sin-dicatos están en campaña.La tesis de ANPE, en su rifirra-fe con el ministro, es que “ambasprofesiones [la construcción y ladocencia] producen un desgastefísico considerable”, pero en la do-cencia es “físico y psíquico”, ademásde “la enorme responsabilidad queconlleva”, o sea, que es mucho másdura. La pregunta, entonces, es porqué no ha tenido lugar una huidamasiva a la construcción en los añosdel auge inmobiliario, con sus alzassalariales, que fueron, según el sindi-cato, de “congelación salarial” paralos docentes, además de la violencia,la crisis, etc. Pero lo cierto es que noestán solos en el diagnóstico. FETEinforma en su web, justo donde pidemantener (es decir, ampliar a nue-vas cohortes) la
 jubilación LOE
: “Losdatos justifican nuestra campaña:el 34% del profesorado sufre com-portamientos disruptivos en el aula,que generan altos niveles de estrés, y el 32% se siente intimidado.” No helogrado encontrar esos datos, pero laverdad es que da igual, pues es un he-cho más de la vida que los sindicatosdocentes cultiven minuciosamenteuna imagen catastrófica de las aulaspara justificar sus demandas (sobreeste punto, véanse mis trabajos ‘Cua-dernos de quejas’,
Revista de Libros
 148, 2009, y ‘El Anti-Cándido: Todova mal, pero irá a peor. Sobre las fun-ciones de la visión apocalíptica dela enseñanza’,
Papeles de EconomíaEspañola 19,
2009; y, sobre el valorde esos estudios, ‘Vivir de la alarmasocial: El caso Piñuel, o cómo hacerpasar una chapuza por investigacióndando al público lo que quiere oír’,
http://papelesdesociologia.usal.es, 2007).
La Federación de Enseñanzade Comisiones Obreras no aduce da-tos, pero reclama el “reconocimientodel
desgaste
que en estos tiemposestá suponiendo el ejercicio de laprofesión”. No aclara si son tiemposexcepcionales, lo cual significaríapoder volver pronto a la jubilación alos 65, o si, por el contrario, será cadavez peor, con lo cual habría que anti-ciparla aun más. Y, por supuesto, nofundamenta esa afirmación sobre eldesgaste, que es la ventaja de los tópi-cos: a fuerza de repetirlos, terminandándose por ciertos.
UN PRIVILEGIO NO ES UN DERECHO
Uno de los aspectos más llamativospara un observador desinteresado esla convicción con que los sindicatospresentan un
 privilegio
excepcional,de difícil justificación, como un de-recho que no precisa justificaciónalguna. ANPE supone que bastacon que el profesorado lo quiera eincluye en su página una encuestita:¿Consideras conveniente mantenerla actual jubilación anticipada másallá de 2011? A las 8:53 del 11/2, 436respuestas se distribuyen así: “Sí, porlas características del trabajo docen-te”, 80,4%; “Sí, tras la firma de unacuerdo con el Ministerio”, 12,3%(total, 92,7%); “No, deberíamos serigual que el resto de los funciona-rios”, 4,1%; “No, no podemos pres-cindir de profesionales con granexperiencia”, 3,2% (total 7,3%). Locierto es que alguien debería expli-carles que no pueden ofrecerse res-puestas compatibles en preguntasde respuesta única, que no sabemossi el número de respondientes su-pera al de liberados del sindicato y que…
Dios los cría y ellos se juntan
 en esa página, de modo que su casiunanimidad resulta tan esperablecomo insustancial. CSIF, al analizarpor separado la propuesta para elpacto del MEC y la propuesta paratorpedearlo del PP, se queja de queninguna haga referencia a la jubila-ción anticipada, dado que es “unademanda de CSIF y de todo el pro-fesorado cuya ausencia será difícil deentender por los docentes”. Esta ideade que, porque todos o la mayoría delos docentes la quieran, no hay másremedio que concederla, se extien-de de derecha a izquierda del gre-mio. “La Administración”, dicen losSTES, “no puede hacer caso omisode una demanda unánime de todoel profesorado”. Pero la cuestión es:¿y por qué no? ¿Dirían lo mismo losSTES de las peticiones unánimes delos curas o los empresarios, que lashay? ¿Aceptarían los docentes de laCSIF la demanda unánime de unaprobado general por parte de susalumnos? ¿Se rendiría ANPE a unavotación mayoritaria de los padrespor la jornada escolar partida? ¿Ver-dad que no? ¿Entonces? ¿Será que,como dice E. Todd, que lo malode dar a una parte de la gente unaeducación superior es que terminancreyéndose superiores, y los profe-sores creen que sus unanimidadesson algo excelso, mientras que lasde los mortales son meros interesesmundanos?Nuestros sindicatos no dudanque la jubilación es un
derecho
.Ya se sabe que el término derechotiene connotaciones divinas en elgremio, mientras que otros como
mercancía
las tienen diabólicas.CCOO, que fue la primera en ne-gociar, en solitario y allá por 1990(como secuela de su exitosa huelgade 1988, que con la ayuda del cojoMantecas logró acabar con Ma-ravall, poner al Ministerio contralas cuerdas y enterrar el idilio dela
transición democrática
entre laprofesión docente y la sociedad),lo proclama
derecho irrenunciable
.Los STES creen obvio que, estandoahí desde 1991, “a estas alturas de-bería de considerarse ya un derecholaboral del profesorado” (por estavía, todas las tropelías duraderas dela historia serían derechos). Ahorabien, un derecho de unos pocos noes tal derecho, sino un privilegio.Uno más, jubilarse a los 60, que seañade a los tres meses de vacacio-nes, la mayoritaria jornada matinal,la laxitud en el cumplimiento de lasobligaciones laborales, etc.No solo es un derecho, sinocondición de cualquier otro obje-tivo deseable. Para la CSIF es unode los cinco “aspectos… impres-cindibles para la mejora de la edu-cación”, aunque no desvelen porqué es imprescindible ni en qué vaa mejorarla. CCOO va más lejos alproclamarlo “condición necesariapara cualquier otro acuerdo o ac-tuación conjunta.” En términos ló-gicos, cualquier persona compren-de que no hay nada que dependade la jubilación anticipada excep-to la jubilación anticipada, peroen términos éticos y políticos estaafirmación nos da idea de hastaqué punto puede una organizaciónde intereses, es decir, un sindicato,anteponerlos al interés general y albien común.
RETÓRICAS JUSTIFICATIVAS
Desde un punto de vista intelectualla parte más penosa llega cuandose pretende justificar injustificablesdemandas egoístas del colectivo enuna jerga pseudoprogresista. FETEexplica que la consolidación de la ju-bilación anticipada pagada como sino lo fuera es esencial para
motivar 
 al profesorado. ¡Bonita motivación!:podrás abandonar antes, pero sinasumir el coste. También “facilita laintroducción de especialistas en loscentros”, a lo que CCOO añade quepermitirá “una amplia renovaciónde las actuales plantillas que facilitela implantación de los nuevos méto-dos y objetivos educativos y la intro-ducción de las Nuevas Tecnologíasde la Comunicación y la Informa-ción” y, los STES, que “esto favore-cerá las adaptaciones pedagógicas y tecnológicas que requiere un nuevotiempo en la enseñanza.” Justo cuan-do no paramos de asegurar que losalumnos tienen que aprender a viviren un mundo cambiante, afrontarla incertidumbre, cabalgar el cam-bio, etc., resulta que la única mane-ra de que lo hagan sus profesoreses sustituirlos por otros, como si setratara de espantapájaros incapacesde cualquier respuesta adaptativa ocreativa.Lo mejor, en fin, es la dimensiónsolidaria, que no habíamos adivina-do. FETE asegura que la jubilaciónanticipada “permite el acceso a ladocencia a gran número de titulados jóvenes, lo que favorece la creaciónde empleo”. CCOO que, si no fuerapor eso, “durante los próximos cincoaños… no entrarían a trabajar en elsistema educativo nuevos docentes,condenando a la práctica totalidadde las próximas generaciones de re-cién titulados al paro más absoluto”.Los STES, que “se generarán nuevosempleos”. Es difícil comprender quesindicalistas adultos puedan escribirsemejantes sandeces, salvo que sea
aver si cuela
. En primer lugar, la sus-titución de un trabajador por otrono crea empleo sino que, como mu-cho, lo mantiene. En segundo lugar,ni siquiera eso, puesto que el nuevocontratado lo será normalmente encondiciones menos ventajosas, tan-to más en la función pública, dondedependen apenas de la antigüedad.En tercer lugar, jubilar y pagar como jubilado a un trabajador cinco añosantes de lo previsto, y más si se acom-paña de indemnizaciones para man-tener su poder adquisitivo, suponeemplear fondos que, en otro caso,podrían haberse ido, efectivamente, acrear empleo. Es, por tanto, destruirempleo potencial. Jubilar, en defi-nitiva, es convertir trabajadores enrentistas.La esperanza de vida a los 60 años(es decir, lo que se estima que vivirátodavía una persona de 60 años) eshoy de 22 años para los varones y 26para las mujeres. Dicho en plata, quevivirán, respectivamente, hasta los 82 y los 86. Téngase en cuenta, además,la feminización del colectivo (másmujeres con 26 años por delante quevarones con 22) y la fuerte asociaciónentre nivel educativo y/o estatus ocu-pacional, de un lado, y longevidad,de otro (que maestros y profesores,por ejemplo, viven entre dos y cuatroaños más que, pongamos por caso, al-bañiles o agricultores). Redondeandopodríamos afirmar que la
 jubilaciónLOGSE
supone que el profesor tra-baje y cotice 30 años para disfrutar delos réditos durante 25. Económica-mente es un disparate. Moralmentees una injusticia pura y dura. Paraque un colectivo pueda trabajar 30años y disfrutar de las rentas otros 25hace falta que, en algún otro lugar, al-guien arroje el saldo inverso. Para quealguien pueda dar menos de lo querecibe hace falta algún otro, en algúnlugar, que dé más que lo que recibe. Ysupone, nadie lo dude, una forma deexplotación, pues todos juegan con y contra una única caja común, la delerario público.Y como la voracidad no tienelímites, ya hay propuestas para
avan-zar con nuevas conquistas del funcio-nariado
. CCOO, madre del invento,propone la “posibilidad de jubilarsecuando la suma de los años de ser-vicio y la edad sea igual o superior a85”, lo que significa que una maestraque terminase su carrera a los 21años, como está previsto, y entrara atrabajar a continuación, lo que no esdifícil, podría jubilarse a los 53. LosSTES, por su parte, piden la jubila-ción a los 60 años de edad o (no y)30 de servicio, es decir, que nuestramaestra pueda jubilarse a los 51 sientró a los 21 o a los 60 aunque lohiciera a los 45. También reclama“medidas de adaptación de las con-diciones de trabajo del profesoradomayor de 55 años sin merma delas remuneraciones”, y esta sibilinaredacción deja claro que esa adap-tación ha de consistir en trabajarmenos horas, pues, si no, ¿qué faltaharía hablar de merma salarial?
TODOS QUEREMOS SERCONTROLADORES
El razonamiento es siempre, enesencia, este: nuestro trabajo es deun inmenso valor y entraña terriblespenalidades,
no tiene precio.
Esta fuesiempre la cantinela de las profesio-nes: como sus servicios no tienenprecio, se les retribuyen con hono-rarios, los clientes tienen el honorde intentar agradecer el inapreciableservicio, aunque siempre está fuerade su alcance. Como la palabra
ho-norarios
ha perdido su denotaciónoriginal en favor de su connotación, y ahora suena solo a dinero, el gre-mio prefiere hablar de
reconocimien-to social,
pero a la postre, en manosde los sindicatos se traduce en lomismo: más dinero y menos trabajo.Los corporativos y de derecha, comoANPE o CSIF, ponen todo el énfasisen las terribles condiciones para re-clamar las adecuadas compensacio-nes, lo que llega al paroxismo en ellamentable
defensor del profesor 
y laspatéticas encuestas del primero. Los
de clase
, como FETE-UGT y la FECCOO, se ven obligados a moderarsus propuestas para no escandalizara los compañeros de otras ramas,que al mismo tiempo son padres de
¡Coge el dinero y corre!
La jubilación LOGSE como quiebra moral 
“Los sindicatospresentan un privilegioexcepcional de difícil justificación como underecho que no precisa justificación alguna”“¿Cómo es posible queadelantar el abandonodel trabajo docente sehaya convertido en elgran punto de acuerdoentre los sindicatos?”
 
España
25 de febrero de 2010Núm. 3.856 (297)
ESCUELA
9
sus alumnos, y darles un barniz so-lidario y progresista. Los sindicatoscorporativos de izquierda, como losSTES, se disparan, pues no tienenque dar cuenta a nadie, y se sientenarrebolados pensando en lo que sepodría obtener para la educación y para el gremio a cargo de los gastosmilitares, la banca, las grandes fortu-nas, etc., para eso son la izquierda dela izquierda, aunque saben perfecta-mente que cada euro que consiganno saldrá de ahí, sino de algún otrocapítulo de servicios públicos o gas-tos sociales con menos capacidad demovilización detrás.Pero la primera lección en eco-nomía es que esta consiste en el usode recursos escasos para fines alter-nativos. Cada vez que los sindicatoslogran asignar una parte de estosrecursos a sus fines, en este caso alas pensiones de los profesores an-ticipada y felizmente jubilados, lossacan de otros sitios, los apartan deotros fines o se los arrebatan a otroscolectivos. Lo que sucede es quenadie sabe, en principio, cuáles niquiénes son éstos, ya que, en primerainstancia, no son nada ni nadie enconcreto. Simplemente, cada vez quese logra una mejora para los profe-sores, el Ministerio (o la Consejería)tiene que reajustar la distribución in-terna de su presupuesto, después re-clamará una redistribución generaldel presupuesto del Estado (o de laComunidad), el cual, a su vez, inten-tará una redistribución del productosocial (el PIB, la deuda, etc.) entre él y la sociedad a través de la políticafiscal, y se difuminarán los efectoso se perderá su pista. Pero, al final,alguien tiene que pagar, y ése seráel que no esté al loro, no tenga vale-dores poderosos o carezca de fuerzanegociadora y capacidad de movili-zación, o sea,
el más débil.
Esta lógica no es exclusiva delprofesorado. Es la de cualquier co-lectivo, tanto en desventaja comoen situación de privilegio, desde laslimpiadoras hasta los controladoresaéreos, solo que aquéllas no tienenfuerza para salir de su posición dedesventaja y a éstos les sobra para re-forzar sus privilegios. Quizá sea poreso que, asombrosamente, los sindi-catos no han dicho esta boca es míasobre el conflicto de los controlado-res. Méndez (UGT) se limitaba haceuna semana a afirmar que es “muy singular y excepcional” y se negaba apronunciarse sobre el Real Decretodel Gobierno que devuelve a AENAel control del tráfico aéreo. CCOO,por su parte, decía temer que el “de-cretazo” fuera un precedente paraotras intervenciones del Gobierno y lamentaba que “se hubieran metidoen una posición de difícil salida”. Y esque, en el fondo, todos queremos sercontroladores, aunque con distintasposibilidades.¿En qué se parecen y en qué sediferencian los profesores de los con-troladores? Se parecen en que unos y otros desempeñan funciones es-tratégicas en el entramado social, nopor su dificultad (que la tienen, peroque está a su alcance y al de muchasotras personas que podría sustituir-los) sino por la vulnerabilidad quelas rodea. Una huelga de controla-dores, abierta o encubierta, puedeamargar la existencia a miles de per-sonas, y una de profesores puede ha-cerlo con millones, en ambos casosde manera que resulta harto difícilde sortear para los perjudicados: elturista no tiene ni un hotel en quemeterse, la familia no sabe qué hacercon los niños… Tienen también encomún el uso inescrupuloso de unaretórica del interés general (su res-ponsabilidad por las vidas ajenas, lagran importancia de la educación, lapesada responsabilidad y el agobian-te estrés). Se diferencian, ya sabemos,en que con los ingresos mensuales deun controlador se puede pagar a dosdocenas de profesores. Pero tambiénen que, en España, la cifra de éstos esmás de trescientas veces la de aqué-llos, y esto tiene dos importantesconsecuencias. La primera, econó-mica, es que un privilegio trescientasveces menor para el profesor cuestatanto como un privilegio trescientasveces mayor para el controlador, y quien quiera puede seguir haciendooperaciones aritméticas para enten-der el coste comparado de los peque-ños privilegios docentes.
LA QUIEBRA DE LA MORALPROFESIONAL
La segunda es moral. Dos millaresde controladores expoliando des-vergonzadamente al público son unespectáculo poco edificante, pero nopasan de ser una aguja en un pajar,uno de cada veinte mil españoles y,por cierto, apartados de la luz públi-ca, encerrados en sus opacas torres,no precisamente de
marfil 
(en granmedida, esa invisibilidad es condi-ción necesaria de sus privilegios).Setecientos mil profesores, en cam-bio, son ya uno por cada sesenta y seis ciudadanos, un tercio de loscuales tiene una relación presentecon la escuela y la práctica totalidadla tienen a lo largo de su vida adulta, y uno por cada veinte alumnos, antequienes se exhiben sobre una tarima y para quienes son personas de refe-rencia, la representación simultáneadel mundo adulto, de la sociedad,de la razón y la cultura. Semejantemultitud anteponiendo sus interesesparticulares al interés general,
 per-diendo los papeles por un privilegio
,no es ya un pequeño tumor sino unametástasis. Y si, además, son precisa-mente aquellos a quienes la sociedadconfía la educación de las generacio-nes nuevas, ¿qué cabe concluir?Esta es la otra cara de la cuestión.¿Cómo se compadece esta lucha de-nodada por obtener y profundizarprivilegios con la
educación en va-lores
o con la
cultura del esfuerzo
?¿Qué tiene que ver esta consigna ge-neralizada de
¡Coge el dinero y corre!
con la presunta vocación de serviciopúblico? ¿Quién está hundiendo elprestigio del profesorado sino quienreduce su discurso a que toda jorna-da es demasiado larga, todas vaca-ciones demasiado cortas y ninguna jubilación lo bastante temprana? Ylo peor no es ya que lo pretendan,¡sino que creen que es lógico y justo!¿Cómo van a contribuir a formar larazón de las nuevas generaciones, sucapacidad crítica y tantas lindezascomo se prometen si no pueden en-tender la inconsistencia de sus pro-pios argumentos ni contemplar conuna mínima distancia sus propiosintereses?Hoy se discute, en el mundode la educación, la necesidad de unPacto Político y Social en torno a lamisma. No es que necesitemos esta-bilidad o consenso, que hasta ciertopunto los necesitamos. Es que elsistema educativo es una
cuestiónde Estado
, la política educativa debeser en notable medida una
 políticade Estado
(aunque haya un espaciopara las opciones de partido, etc.), y los profesores han de ser
servidoresdel Estado
(y no necesito explicar queno hablo de siervos del zar o del par-tido único, sino de servicio público y ética profesional), porque de ello de-pende la constitución de la ciudada-nía, la cohesión social y la estabilidadpolítica. Pero lo que vemos es que lossindicados, simplemente, celebranmás o menos que los políticos pien-sen en ponerse de acuerdo, empujanmás o menos en favor de tal o cualopción, pero, ante todo y sobre todo,extienden las manos a ver qué cae,como si se tratara de una gran pi-ñata: presupuesto, salarios, jornada, jubilaciones… Y la pregunta inevi-table es: en este pacto, ¿qué ofrecenellos? Además de pedir, ¿qué estándispuestos a dar?Con todo esto no he querido de-cir que los profesores tengan que darclase hasta los 65, los 67 o los 70 años,dejándose la columna vertebral, per-diendo la voz o pidiendo que lestrague la tierra ante un adolescenteimposible. No desconozco las difi-cultades del trabajo docente, desdelas puramente físicas hasta las espe-cíficamente derivadas de su caráctercara a cara, su componente emocio-nal y los límites generacionales debi-dos a su dimensión histórica y cul-tural. Me parece altamente deseable,por tanto, que se arbitre una ampliaserie de vías para que el profesor quelo desee o lo necesite pueda cambiarde funciones y, en particular, dejar lasaulas o reducir su presencia en ellas.De hecho, sería fácil, pues el sistemaeducativo necesita cada vez más deun conjunto de funciones dentro ofuera del aula y del centro distintasde la tradicional actividad del do-cente frente a un grupo de alumnos.Esto permitiría que los profesorespudieran dejar las aulas, a partir decierta edad, para pasar a tareas másespecializadas, de apoyo, logísticas,administrativas, etc., sin que las op-ciones se restrinjan a una disyuntivaentre el aula y la jubilación. Porqueno es lo mismo cambiar de funcio-nes que dejar el trabajo, y menos si hade ser en todo caso a costa del erariopúblico. Permitiría también que lohicieran de forma parcial (disminuirla carga docente asumiendo otra)o provisional (abandonarla por untiempo para después volver), etc., oque se jubilaran de manera antici-pada quienes quisieran y pudieran(pero no con incentivos, sino segúnsu cotización), y, por supuesto, queno hicieran nada de eso (pues tam-bién hay quien suspira por no dejarni el trabajo ni el aula). Explorar esasvías debería ser, entre otras, una fun-ción de los sindicatos, en vez de eseempeño en convertir trabajadores enrentistas, más aún si se trata de fun-cionarios con unas razonables con-diciones de trabajo y salario, como esel caso, y en un servicio público detamaña importancia social.
“¿Cómo se compadeceesta lucha denodadapor obtener privilegioscon la educación envalores o con la culturadel esfuerzo?”“Y la preguntainevitable es: en estePacto, ¿qué ofrecenellos? Además depedir, ¿qué estándispuestos a dar?”
 
11
de
marzode'2010
España
Núm.
3.858
(391)
ESCUELA
7 '
Oiscúlpeme'pDt;'elegit't~lofieio'·de
·maestro
.
~
. .
En,iespuestaa/:srtículo
de
Mariano FernándezEnguita
publicado
en
ESCUELA,
n03.856
.'
.
.".
,
.
."
JESÚS,
ORTEGA
MURCIA.
/
Director
delCEIP
Ana
Soto de
Albacete
y
Presi-
dente
de
la
Asociación Tiempos
Edu~
,
cativosde
Albacete
los Dereéhos
Humanos
.y
al Estado, de cu,alquier respuesta adaptativa
O
mosa
encuentros, escuelas de vera
de
Derecho. Quiero recordar que
el
creativa, rentistas,
tumor ..
Afirma-
,no,
congresos
fu,era
de' nuestra jor'ocio
es
un
derecho humanobásicó; ciones-tópico de'ull conocimiento riada laboral y tiempo lectivo
...
), locomo la educación,
el
trabajo y
la'
vulgar que
ha
servido y sigue
sir-que
somos y está expresado en lassalud.Después de muchos años de 'viendo para infravalorar
el
trabajo funciones y competencias que te-
E
l pasado día 1
de,
marzo vida laboral
es
"justo ymerecido"
el
diario que realizah miles
ele
inaes~
nemosasignadas: maestros y maes,
'de
2010 recibí
en
casa
el
descansoyelejerciciodeotrasfun~
trosymaestrasenesteEstado.Afir-tras de escuela. Ni más
ni
menosnúmero 3.856 (25 de
fe-
ciones personales y sociales, aunqüe maciones que poco contribuyen al , que cualquier trabajador o traba-brero) del periódico profesional
no
estén remuneradas. desarrollo qe, la educación
pública,
jadora de cualquier sector profesio-
ESCUELA.
En la
página 8 inicié '
ya,
la creación de
~'
nal;
,¿Es
que somos de alguna pastala lectura de
mi
articulo de Ma-'
Para
tópicos
no
es
necesario
espacios educativos
espeCial
para exigirnos
una
moralrianO Fernández Enguita titulado:
tener
una
titulación universitaria,
públicos.
El
pensa-
divina?
La
escuela siempre
ha
de"
¡Coge
el
dinero
y
corre!
La
jubila-
"
'miento
'sublimi1lal mandado y seguirá demandando
lei
ción
LOGSEcomo
quiebra,
moral.
basta
con
dejarno$
llevar
por
la
-'
que se traslada está éultura del esfuerzo; el aprendizaje
Se
me' había anunciado ,parte dé
,visceralidad
e
deas
prefabricadas
'
alejado ,de la
com~
,es
esfuerzo intelectual
por
adquirirsu contenido pero quería
realizar'
'"
" '
'peteilcia
emocional
el
conocimiento y las competencias
una
lectura comprensiva
con
el
"
,"
que
en
Castilla-La cláve para la vida. Por ello, siempretexto completo entre inÍs manos.
Me
'gustaría'
presentarmeper-
Mancha intentamos educár y
que
' hemos demandado nuestra presen-Mi propósito
erá
ejercer
la
compe-
sona.J.rllente.
Me
llamo Jesús Ortega, siempre está asociada',
a,
una
reIa -cia en la
toma
de decisiones y se nostencia en comunicación lingüística Murcia.
NaCí
en Albacete
en
1957., ción positiva
yéomprometida
con '
dejado de lado. L6 partidista
ha
que profesionalmente estoyense-Accedí-a la Función Pública coino los otros (inteligencia emocional). imperado
sobrdo
político (idealesñando a
I)1Í
alumnado:
eldesarro-,
ProfesordeEducaciónGeneral Bá-
La
falta de empátia q!le expresa,
el
y
objetivos, sobre temas concretos
110
de las habilidades lingüísticas de sica ,a través
del
procedirnientode desconocimiento de la historia
per""
con ,un plan
cómo conseguirlos"escuchar, hablar, conversar, leer y "acceso direéto" el'13 de agost() de sonáJ,yprófesional de cada maestro
,o
aplicarlos), sobre la cuestión deescribir
para
represent~,interpre-
1979 {BOE 193). Tomé posesión el' o maestra, con nombre y apellidos, Estado, sobrela Educación Pública.tar y comprender la realldad.Ac:ie-
,)de:dicietnbre
de ese mismo año; . su vida laboral,
su
compromiso
por
El
"desbordamiento" que
ha
sufrimás
utilizar
estas habilidades para Inmediatam,enteme
inarchéalser-
unae::;cuelamejor
..
empobrece un' do la escuela
en
estos últimos 20Construlr el
pens~ento
(hablar ' vicio .militar
y
ejercí la labor,
por
las
'debate
de posicionamiento a favor , años, el traslado de responsabilidacon
uno
mismo) y
para
regular tni tardes y
sin
recibir
nada
a cambío, o
en
contra
de
la ju'bil;lCión
LOE.
des
por
parté
de la sociedad haciapropio comportamient9. Los
co-.
d.e
alfabetizar a lIlÍs compañeros.
El
Quienes hi defendemos estamos en la misma (se nos concedía la varitanocimientos, destreZas
yaétitudes
15de
abril de
1980tne
dierollmi
nuestro derecho Constitucional de mágica
para
sólucionar todos loslingüísticas
me
permiten expresar primer destino laboral:
un
colegio . expresarlo,
por
loque
es
legítimo, problemas), de la Administración
~'mis
peJ?samientos, emociones, vi-delalocalidaddeHellín (AIbacete). y
queucí
puede catalogarse
como'
Educativa (que se
ha
dejado llevarvencias y opiniones; dialogar;
or~Mi
granil~sión,mivocacióri,
séha:·.moralm~nteinjustaj
dado
quees-por
"corrientes" psicopedagógicasganizar mis ideas; formar
unjuicio"
bía
hechofealidad/He
pasado'
por
tarrios"'cotizandd~
como cualquier poco centradas en
lapráética
educrítico
y
ético; preparar y presentar '
laesctielarural;por
la,escuelá ur-
'.
otrótrabajador/a; y
por
él
tiempo ' cativa y que la
han
convertido en\UVdiscurso;disfrutat;. escuChando; "
bana,por
un
centro ubicado en
un
total establecido
.
¿Es
justo que
una
un
puzle de teorías a encajar en
una
ser respaldado con la cteacjón de
'un
"marco docente" (establecido
por
todos
los
agentes que
'inter~
vienen
y
participan
en
laequca
ción pública), tanto
por
parte de
la
Administración Educativa (que
ha
de' tener los oídos abiertos alprofesorado) como
por
el
propioinovimiento sindical (que
ha
decolaborar
en
dicho cambio alejándose de corporativismos). Fran
Cisco
Imbernon
ha
clarificado esteconcepto y los procesos que
se
han
de llevar a cabo para conseguirla. Elproblema
es
la falta de
toma
de decisiones que conlleva
una
reformaeh profundidad, algo que
no
se
está, produciendo, de la formación inicial Y de
la
vida laporal vinculada, a itinerarios formativos
ya
,compromisos profesionales 'colectivos.Déjennos ser más, autónomos, yasomos mayores,
pata
provocar
J
participar en ese
cambioeducati
vo. Invito a
D.
Mariano Fernández
'a
viVir
la experiencia laboral de
un
maestro o maestra con
un
grupoclase concreto
yen
un
aula cqncre
ta
de cualquier , centro educativode nuestra Comunidad Autónoma'o del
resto'
deÍ, Estado.
De
igual
modo,
le, sugiero, que rebriente,
su
posición hacia la equidad y deje de"fabricar"
un
discurso aplaudido
porun
sector de la opinión públicaque solo quiere que les regalen losoídos con, críticas poco
construc~
leyendo o 'escribiendo'Las
'habi~
entorno' desfavorecido y
marginaI.maestra/odeEduéación
'Infantillidades lirigüísticas
me
permiten . He tenido que realizar, día
tras
día:,
. ejerza,
sufundóndocente"
cinco,ponerIÍle en comunicación
Con
los muchos kilómetros de
d.<:~plaZa-horas
;aldía,
durante
Cirico
días además y
me
acerca11
a
otrascultu-
miento
para
estar
en mi
puestO de la semana; mientras
un
catedráticoras" (Decreto 68/2007, de
29
de ju-, trabajo, dado que
mi
familia residía de universidad realiza esa' función
nio,por
el
qué
se
establece y ordena en la ciudad de Albacete.Esa
ha_tansolo
con
un
número mínimo
el
currículo de la Educación Prima-sido y
es
la vida laboral
y'
cotidiana de
horasy
<;on
un
alumnado totalria en la Comunidaa Autónoma de (muy resumida) de la gran mayoría mente atento e interesado?
Elcólectivo
de
tr~bajadores
de
la
enseñanza
hemos
de
caminar
,,'hacia
unacuHuraprofesional
,que
permita
el
cambio educativo
tivas hacia, en este '
caso" el
colectivodocente y la laborque venimos desarrollando en la escuela pública. Cons
truir
la escuela y laCastilla-La ManCha). de las mujeres
y
hombres que nos
El
artículo carece de reconoci-Como habrá
podidocompro~
dedicamos a la docencia. miento (o
no
lo expresa adecuada-bar
el
lector o lectora de este articu-Repasando
todas
mis .nóminas . mente) de las personas que ejercenlo soy maestro y le pido disculpas a (las conservo todas ellas
)eÍnpecé
la función docente como trabajado
Do
Mariano Fernández Enguita
por
aportando 'al Esta,do
,la
caritidad res/aS de laeIiseñanza:
Para
tópicoshaber elegido
el
trabajo, la
piofe~
.
del-ll
% deIRPF de misalaiio. lni-.
no
es
necesario
tener
una
tituladónsión y
el
ofició' de maestro. Me
ha
,
daba
así
mi
contribución a la "caja " universitaria-como posee ,el au,tor,sorprendido lalll'gumentación em-
comúll':Hanpasado
30-aílos
y
en
tan
solo falta dejat:nos llevar
por
lapleada
por
D.
Mariano
Fémándezmi
última
nómina me han
descon-, ,visceralidad y ciertas' ideas, prefaa
lolargo
de parte de
su
articulo y tado el
240/0
de,mi sueldo. Cuando bricadás, generalizadoras y qüe
no
los "ataques" al
mundo
sindical que tenga 60 afíoshabré contríbuid6 38 contribuyen, al ,cambi.o educativo .realiza para rechazar la posibilidad años a la caja común.
¿Mi
deseo de smo, todo lo contrario,
al
"malestar(ejercida
por
mis compañeros/as y ,jubilarme a los 60 años
es
una
quie-
docente'~
.aunque exprese aspeccuestionada
por
él) de jubilarme a
bra
moral? ¿Qué valoresJIlormas
y'
tos positivos yaItetnativ'os
para su
los 60 años.
Los
sindicatos son
una
aéti~des
nocoinparto
con
fui
co-,análisis y debate; algunos
deellos.
parte importante del tejido
soCial;
munidad
social y laboral? Volve-' coincido en
suformulaciqn~
Apli~
demos
el
valor que les corresponde. mos ,a.
un
debate
q:ue
se' enmarca . quemos la metodología del cambioTambién está eh contradicción con en
una
etapa
de
crisis económica
y
la
metodolQgía de procesos de
ini
propuesta"
COinO
Coordinador que,'favorece
él,cuestionamientodesarr()llo
"humano, 'profesional y, de la Comisión de DIrectores/as de del "estado dé bienestar" (redllci-
comUnitario.'
, . '44 centros educativos del
inunici~
, do-raquitico
silo
comparamos
con"
Qué
Cóitrecen
ellos y
ellas?
Adepio de Albacete que estamos ha-, otrospáíses eUropeos) y quebuscá, más de pedir, ¿qué están dispuestosciendo 'realidad
un
ProYecto Edu-como siempre, que sean
los.
demás, a dai'?"Lo estamosofredendo todo:cativó: 'Lós tiempos escolares
en:el" los.
trabajadores
y'
trabajadoras, " . nuestra vida profesionál, lo que
nos
marco de
Uña
ciudadeducadora',de quienes, paguenlascorisecuencias' ' enseñaron en la Universidad (ensolicitar
ala
AdministradónEdu~
de los "platos
rotos"qu~
,otros han, " cuanto a la forina de hacer y ejercercativala prórrogaihdefuúda de
la
provocado
ocons~ntido(hablamos
,la
funCión docente), lo que
hemos.
jubilación
LOE.
Me
ha, llamado la " de la crisisfinancieraye1 avance de
,aprendido
a
lo
largo
c:lenuestraatención su valoración de,"quiebra Concepdonesp,roduétiVistas,
mer~yida
laboral desde el ejercicio de lamoral': Quiero entender
por
moral cantilistas
..
ode
otros intereses voluritariedad através de
lafohna
(según Emilio
G,
Martínez, profe-
,~cultos.yde
po'der efectivo): '
ciónpermanente
(a costa de
..
ensor de,Filosofía de la Universidad
'En
el contenido del articulo
se
compromisos
de innovadón
y re-.de Murcia) "al
conjunto
de valores, expresan afirmaciones
con
caráct{:!r
novación pedagógica
..
en cientosnormas yaétitUdes indisoluble de la , universal (todos y todas) y-de'''der ' y ,cientos' de horaS
no
retribuidasparticUlar forma de vivir y de
v~r
to"rilenosprecio:, privilegio, tres cuando realizamos las' actiVidades
munc:lo
que tiene
u,n
colectivo
hu-
meses de vacaciones, jornada :¡nati-complementarias'
'yextracurricu-
'mano concreto':
Ese
conjunto de nal, laxitud en
el
cumplimiento de
lares,cuandoelaboramosplanes"
valores que defendemos los maes-las obligaciones laborales, laim¡:¡.-pi-oyectos:yprogramas de mejora ytros y maestras están vinculados a gen de espantapájaros incapaces transfotrriacióneducativa, o asisti-programación didáética),'de
fami-
liasque
están desorientadas
y
que,
no
consiguen "los mapas y las
brú
julas", necesarias para, cumplir
su
papel educativo, básico
y
esencialpara
el
desarrollo personal y colec-'tivo.
¡Yo
no
quiero ser
un
controlador/a aéreo! Quiero seguir siendomaestro.,
He
vellido defendiendo a lo lar
go
de
muchos años que el colectivode trabajadores/as de la enseñanza,
'los
docentes, los maestros y maestras, hemos de caminar hacia
una
':cultura profesional" que petlIlÍta
'el
"cambioeducativ()" y que debe'educación pública,actuación permanente, implicafavorecer procesos de motivaciÓny valorización de las "buenas prácticas"(que las hay muchas y abundantes
por
todo
el
territorio delEstado) llevadas a cabo
por
la
gran,mayoría de los maestros ymaestrasque comparten con la familia' laresponsabilidad de educar a las futuras ciudadanas
y
ciudadanos deesta España plural y diversa. Hacia
D.
Mariano Fernández Enguita
un
saludo de bienestar, ciudadanía y ,de Cultura de Paz.
Un
saludo de
un
maestro' que se enorgullece de sermaestro
y
de ser
una
persona
feliz.

Share & Embed

More from this user

Recent Readcasters

Add a Comment

Characters: ...