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CAPÍTULO 1.La función mediadora del docente

CAPÍTULO 1.La función mediadora del docente

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Capítulo 1. La función mediadora del docente del libro "Estrategias docentes para un aprendizaje significativo" de Frida Díaz Barriga Arceo y Gerardo Hernández Rojas
Capítulo 1. La función mediadora del docente del libro "Estrategias docentes para un aprendizaje significativo" de Frida Díaz Barriga Arceo y Gerardo Hernández Rojas

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CAPÍTULO 1. LA FUNCIÓN MEDIADORA DEL DOCENTE Y LA INTERVENCIÓN EDUCATIVA
El rol del docente y la naturaleza interpersonal La formación del docente como un pro-del aprendizaje fesional autónomo y reflexivoRepresentación y pensamiento didáctico del Sumarioprofesor: su influencia en el aprendizaje
EL ROL DEL DOCENTE Y LA NATURALEZA INTERPERSONAL DEL APRENDIZAJE
 Aunque es innegable el carácter individual y endógeno del aprendizaje escolar, éste se compone nosólo de representaciones personales, sino que se sitúa asimismo en el plano de la actividad social yla experiencia compartida. Es evidente que el estudiante no construye el conocimiento en solitario,sino gracias a la mediación de los otros y en un momento y contexto cultural particular. En el ámbitode la institución educativa, esos ³otros´ son, de manera sobresaliente, el docente y los compañerosde aula. En este primer capítulo revisaremos, la importancia e influencia que tienen en el aprendizajelas representaciones y actuaciones del docente.Desde diferentes perspectivas pedagógicas, al docente se le han asignado diversos roles: el detransmisor de conocimientos, el de animador, el de supervisor o guía del proceso de aprendizaje, eincluso el de de investigador educativo. A lo largo de este trabajo sostendremos que la función delmaestro no puede reducirse ni a la de simple transmisor de la información ni a la de facilitador delaprendizaje, en el sentido de concretarse a arreglar un ambiente educativo enriquecido, esperandoque los alumnos por sí solos manifiesten una actividad autoestructurante o constructiva. Antes bien,el docente se constituye en un organizador y mediador en el encuentro del alumno con elconocimiento. Dicha mediación puede caracterizarse de la siguiente forma (Gimeno Sacristán, 1988;Rodrigo, Rodríguez y Marrero, 1993, p. 243):El profesor es mediador entre el alumno y la cultura a través de su propio nivel cultural, por lasignificación que asigna al currículum en general y al conocimiento que transmite en particular, ypor las actitudes que tiene hacia el conocimiento o hacia una parcela especializada del mismo. Latamización del currículum por los profesores no es un mero problema de interpretacionespedagógicas diversas, sino también de sesgos en esos significados que, desde un punto de vistasocial, no son equivalentes ni neutros. Entender como los profesores median en el conocimientoque los alumnos aprenden en las instituciones escolares, es un factor necesario para que secomprenda mejor por qué los estudiantes difieren en lo que aprenden, las actitudes hacia loaprendido y hasta la misma distribución social de lo que se aprende.En consecuencia, podemos decir que tanto los significados adquiridos explícitamente durante suformación profesional, como los usos prácticos que resultan de experiencias continuas en el aula(sobre rasgos de los estudiantes, orientaciones metodológicas, pautas de evaluación, etcétera),configurarán los ejes de la práctica pedagógica del profesor.En opinión de Maruny (1989), enseñar no es solo proporcionar información, sino ayudar a aprender, ypara ello el docente debe tener un buen conocimiento de sus alumnos: cuáles son sus ideas previas,que son capaces de aprender en un momento determinado, su estilo de aprendizaje, los motivosintrínsecos y extrínsecos que los animan o desalientan, sus hábitos de trabajo, las actitudes y valoresque manifiestan frente al estudio concreto de cada tema, etc. La clase no puede ser ya una situaciónunidireccional, sino interactiva, en la que el manejo de la relación con el alumno y de los alumnosentre sí forme parte de la calidad de la docencia misma (Barrios, 1992).La metáfora del andamiaje (scaffolding) propuesta por Bruner en los setenta nos permite explicar lafunción tutorial que debe cubrir el profesor. El andamiaje supone que las intervenciones tutoriales delenseñante deben mantener una relación inversa con el nivel de competencia en la tarea deaprendizaje manifestado por el aprendiz, de manera tal que mientras más dificultades tenga elaprendiz en lograr el objetivo educativo planteado, más directivas deben ser las intervenciones delenseñante, y viceversa. Pero la administración y ajuste de la ayuda pedagógica de parte del docenteno es sencilla, no es solo un cambio en la cantidad de ayuda, sino en su cualificación. En ocasiones
 
podrá apoyar los procesos de atención o de memoria del alumno, en otros intervendrá en la esferamotivacional y afectiva, o incluso inducirá en el alumno estrategias o procedimientos para un manejoeficiente de la información.Para que dicho ajuste de la ayuda pedagógica sea eficaz, es necesario que se cubran doscaracterísticas (Onrubia, 1993): a) que el profesor tome en cuenta el conocimiento de partida delalumno, y b) que provoque desafíos y retos abordables que cuestioneny modifiquen dichoconocimiento. Finalmente, la meta de la actividad docente es incrementar la competencia, lacomprensión y la actuación autónoma de sus alumnos.Hay que acotar que no se puede proporcionar el mismo tipo de ayuda ni intervenir de manerahomogénea e idéntica con todos los alumnos, puesto que una misma intervención del profesor puedeservir de ayuda ajustada en unos casos y en otros no. Es por ello que Onrubia (ob. Cit.) proponecomo eje central de la tarea docente una actuación diversificada y plástica, que se acompañe de unareflexión constante de y sobre lo que ocurre en el aula, a la vez que se apoya en una planificacióncuidadosa de la enseñanza.La función central del docente consiste en orientar y guiar la actividad mental constructivade susalumnos, a quienes proporcionará una ayuda pedagógica ajustada a su competencia.En una línea de pensamiento similar, Gil, Carrascosa, Furió y Martínez ± Torregrosa (1991),consideran que la actividad docente y los procesos mismos de formación del profesorado, debenplantearse con la intención de generar un conocimiento didáctico o saber integrador, que trasciendael análisis crítico y teórico para llegar a propuestas concretas y realizables, que permitan unatransformación positiva de la actividad docente. El hilo conductor de este proceso de cambio didácticoes la problemática que genera la práctica docente y las propias concepciones espontáneas sobre ladocencia. Siendo fieles a los postulados constructivistas, la utilización de problemas y situacionesproblemáticas que enfrenta el docente son la plataforma para construir el conocimiento didácticointegrador al que se hizo referencia antes. En su propuesta de formación para docentes de ciencias anivel medio, estos autores parten de la pregunta ¿qué conocimientos deben tener los profesores yqué deben hacer?, a la cual responden con los siguientes planteamientos didácticos.1. Conocer la materia que han de enseñar.2. Conocer y cuestionar el pensamiento docente espontáneo.3. Adquirir conocimientos sobre el aprendizaje de las ciencias.4. Hacer una crítica fundamental de la enseñanza habitual.5. Saber preparar actividades.6. Saber dirigir la actividad de los alumnos.7. Saber evaluar.8. Utilizar la investigación e innovación en el campo.Desde una aproximación constructivista, la formación docente no puede enfocarse en un planoindividual, porque no permite superar la imagen espontánea y simplista de la enseñanza que ya secomentó antes. Por el contrario, se aboga por un trabajo colectivo, con un mínimo de profundidad entorno a los problemas educativos planteados, congruente con los resultados de la investigacióneducativa, donde colaboren didactas, especialistas en la materia, en procesos psicológicos ypsicosociológicos, etc. Dichos equipos de trabajo requieren integrar en su labor tres dimensiones,como espacio de referencia inmediato y soporte del saber didáctico (Gil y cols., ob. Cit.):1. Naturaleza y característica de la materia que ha de enseñarse: estructura interna,coordenadas metodológicas, epistemológicas y conceptuales.2. Proceso enseñanza ± aprendizaje: procesos implicados en la apropiación o asimilación delconocimiento por parte de los alumnos y en la ayuda pedagógica que se les presta.3. Práctica docente en la materia, en el sentido de una experiencia analizada de una formacrítica.
 
De las ideas anteriores puede concluirse que el papel de los formadores de docentes es también elde proporcionarles el ajuste de la ayuda pedagógica, de tal suerte que, asumiendo el rol deprofesores constructivos y reflexivos, hagan aportes relevantes para la solución de los problemas desu práctica docente. Aunque es innegable que el propósito central de la intervención educativa es que los alumnos seconviertan en aprendices exitosos, así como pensadores críticos y planificadores activos de su propioaprendizaje, la realidad es que esto será posible si el tipo de experiencia interpersonal en que se veainmerso el alumno lo permite. De acuerdo con Belmont (1989), uno de los roles más importantes quecubre el docente es favorecer en el educando el desarrollo y mantenimiento de una serie deestrategias cognitivas a través de situaciones de experiencia interpersonal instruccional.De acuerdo con Rogoff y Gardner (1984) el mecanismo mediante el cual dichas estrategias pasan delcontrol del docente al alumno es complejo, y está determinado por las influencias sociales, el períodode desarrollo en que se encuentra el alumno y el dominio del conocimiento involucrado. Desde estaóptica, el mecanismo central a través del cual el docente propicia el aprendizaje en los alumnos es loque se llama la transferencia de responsabilidad, que significa el nivel de responsabilidad para lograr una meta o propósito, el cual se deposita en un inicio casi totalmente en el docente, quien de maneragradual va cediendo o traspasando dicha responsabilidad al alumno, hasta que éste logra un dominiopleno e independiente.El potencial de aprendizaje del alumno puede valorarse a través de la denominada zona de desarrollopróximo, concepto muy importante para ubicar el papel del docente y la naturaleza interpersonal delaprendizaje. La zona de desarrollo próximo (ZDP) posee un límite inferior dado por el nivel deejecución que logra el alumno trabajando de forma independiente o sin ayuda; mientras que existe unlímite superior, al que el alumno puede acceder con ayuda de un docente capacitado.De esta manera, en la formación de un docente se requiere habilitarlo en el manejo de una serie deestrategias (de aprendizaje, de instrucción, motivacionales, de manejo de grupo, etc.) flexibles yadaptables a las diferencias de sus alumnos y al contexto de su clase, de tal forma que pueda inducir (a través de ejercicios, demostraciones, pistas para pensar, retroalimentación, etc.) la citadatransferencia de responsabilidad hasta lograr el límite superior de ejecución que se busca. Es por esto que no puede prescribirse desde fuera ³el método´ de enseñanza que debe seguir el profesor; nohay una vía única para promover el aprendizaje, y es necesario que el docente, mediante un procesode reflexión sobre el contexto y características de su clase, decida qué es conveniente hacer en cadacaso, considerando:
y
Las características, carencias y conocimientos previos de sus alumnos.
y
La tarea de aprendizaje a realizar.
y
Los contenidos y materiales de estudio.
y
Las intencionalidades u objetivos perseguidos.
y
La infraestructura y facilidades existentes.
y
El sentido de la actividad educativa y su valor real en la formación del alumno.De acuerdo con Coll (1990, p. 450), ³el profesor gradúa la dificultad de las tareas y proporciona alalumno los apoyos necesarios para afrontarlas, pero esto sólo es posible porque el alumno, con susreacciones, indica constantemente al profesor sus necesidades y su comprensión de la situación´.Esto significa que en la interacción educativa no hay solo una asistencia del profesor al alumno, sinoque docente y alumnos gestionan de manera conjunta la enseñanza y el aprendizaje en un procesode participación guiada.Siguiendo a Rogoff (1984), existen cinco principios generales que caracterizan las situaciones deenseñanza ± aprendizaje, en las que se da un proceso de participación guiada con la intervención delprofesor:1º Se proporciona al alumno un puente entre la información de que dispone (sus conocimientosprevios) y el nuevo conocimiento.

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