Un dicho bereber dice
donde hay,comida, no se habla
. Y la verdad es que locumplen a rajatabla. Pero hasta que llega lacomida a la mesa, la conversación con ungrupo de bereberes es siempre entretenida ycontinua.Cualquier tema vale, desde lo mástrivial a lo cotidiano, pasando por asuntostranscendentales, siempre usando distintostonos, porque su franqueza y fogosidad haceque no sean raros los acaloramientos que, depronto si saber cómo, se calman.La charla, si hay extranjeros, evoca latorre de Babel, y se van mezclando palabrasen su bereber natal, el árabe oficial, el francéscomo recuerdo de su pasado colonial, hasta seoye el español que algunos eligen aprenderloen el liceo. Siempre con el objetivo de hacerseentender y que sus huéspedes se sientan agusto y agasajados. Casi como una norma, suacusado sentido de la hospitalidad busca entodo momento que el visitante esté cómodo,desde el mismo instante que entra en su casay como bienvenida se le ofrece un vaso de té,algo más que un ritual.
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OSPITALIDAD BEREBER
Nordine y Saida, junto a Hicham,Moasshim o Abdallah, los anfitrionesdurante nuestra estancia en Demnatey el principal motivo para volver.
También puede que ofrezcan unascaladas de la shisha, su cachimba. En realidad,ofrecen prácticamente todo lo que poseen.Impacta. Aparentemente tienen pocos bienesmateriales, pero sin reparo alguno, pasa aestar todo a disposición de la visita que llegaa ese hogar.Se pueden leer infinidad de novelas over pelis que describen y alaban la tradicionalhospitalidad bereber, pero cuando se vive enprimera persona, tras la sorpresa inicial, unose llega a emocionar.Aunque para emoción, la que provocasu cocina casera. Cocinar con ellos un tajín depollo, dura horas, tantas como la charla, peroes la vivencia que viene en tu maleta de vuelta.Esas horas de trabajo se esfuman eninstantes, los que dura la comida en la mesa.Ya se sabe: comiendo, no se habla. El tópicodice que se eructa en señal de agradecimiento.No es necesario, pero lo que es seguro es quedespués de que ellos te abran su casa, te dende comer y te enseñen sus modos de vida, loúnico que sale por la boca es: GRACIAS.
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