Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Save to My Library
Look up keyword
Like this
16Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
Fabricantes de Miserias. Plinio Apuleyo, Carlos Montaner y Alvaro Vargas Llosa.

Fabricantes de Miserias. Plinio Apuleyo, Carlos Montaner y Alvaro Vargas Llosa.

Ratings: (0)|Views: 457 |Likes:
Published by Wladimir Oropeza
Vamos al grano: ¿de qué trata este libro? Trata de las ideas y de las actitudes que mantienen en la miseria a grandes muchedumbres latinoamericanas y a algunos bolsones de españoles y de otros europeos de la zona mediterránea. Trata de los gobiernos que con sus prácticas antieconómicas ahogan las posibilidades de generar riquezas. Trata de las órdenes religiosas que, encomendándose a Dios, pero con resultados diabólicos, difunden nocivos disparates desde los púlpitos y los planteles educativos. Trata de los sindicatos que, enfrascados en una permanente batalla campal contra las empresas, acaban por yugular la creación de empleo, impiden la formación de capital, o lo ahuyentan hacia otras latitudes. Trata de los intelectuales que desprecian y maldicen los hábitos de consumo en los que suelen vivir, prescribiendo con ello una receta que hunde aún más a los analfabetos y desposeídos. Trata de las universidades en las que estos errores se incuban y difunden con una pasmosa indiferencia ante la realidad. Trata de los políticos que practican el clientelismo y la corrupción. Trata de los militares que, convertidos en sector económico autónomo, consumen parasitariamente una buena parte del presupuesto, y han gobernado o aún amenazan con gobernar nuestras naciones como si fueran cuarteles. Trata de los empresarios que no buscan su prosperidad en la imaginación, el trabajo intenso y en los riesgos del mercado, sino en los «enchufes», la coima y el privilegio tarifado. Trata de los políticos que creen, erróneamente, que los salarios bajos son una «ventaja comparativa», sin entender que de la pobreza se sale aumentando la producción y la productividad, no pagando sueldos de hambre. Trata —también— de quienes enfrascados en el discurso de una pretendida solidaridad con los humildes, ponen en práctica medidas antieconómicas que provocan males mayores que los que pretenden corregir. Trata, en fin, de los que llamamos «fabricantes de miseria»: esos grupos que, unas veces de buena fe, y otras por puro interés, mantienen a millones de personas viviendo, a veces, peor que las bestias. Ojalá que este libro contribuya a sacar del error a los equivocados y a desenmascarar a quienes actúan movidos por la demagogia, la mala fe o la más devastadora ambición personal.
Vamos al grano: ¿de qué trata este libro? Trata de las ideas y de las actitudes que mantienen en la miseria a grandes muchedumbres latinoamericanas y a algunos bolsones de españoles y de otros europeos de la zona mediterránea. Trata de los gobiernos que con sus prácticas antieconómicas ahogan las posibilidades de generar riquezas. Trata de las órdenes religiosas que, encomendándose a Dios, pero con resultados diabólicos, difunden nocivos disparates desde los púlpitos y los planteles educativos. Trata de los sindicatos que, enfrascados en una permanente batalla campal contra las empresas, acaban por yugular la creación de empleo, impiden la formación de capital, o lo ahuyentan hacia otras latitudes. Trata de los intelectuales que desprecian y maldicen los hábitos de consumo en los que suelen vivir, prescribiendo con ello una receta que hunde aún más a los analfabetos y desposeídos. Trata de las universidades en las que estos errores se incuban y difunden con una pasmosa indiferencia ante la realidad. Trata de los políticos que practican el clientelismo y la corrupción. Trata de los militares que, convertidos en sector económico autónomo, consumen parasitariamente una buena parte del presupuesto, y han gobernado o aún amenazan con gobernar nuestras naciones como si fueran cuarteles. Trata de los empresarios que no buscan su prosperidad en la imaginación, el trabajo intenso y en los riesgos del mercado, sino en los «enchufes», la coima y el privilegio tarifado. Trata de los políticos que creen, erróneamente, que los salarios bajos son una «ventaja comparativa», sin entender que de la pobreza se sale aumentando la producción y la productividad, no pagando sueldos de hambre. Trata —también— de quienes enfrascados en el discurso de una pretendida solidaridad con los humildes, ponen en práctica medidas antieconómicas que provocan males mayores que los que pretenden corregir. Trata, en fin, de los que llamamos «fabricantes de miseria»: esos grupos que, unas veces de buena fe, y otras por puro interés, mantienen a millones de personas viviendo, a veces, peor que las bestias. Ojalá que este libro contribuya a sacar del error a los equivocados y a desenmascarar a quienes actúan movidos por la demagogia, la mala fe o la más devastadora ambición personal.

More info:

Published by: Wladimir Oropeza on May 13, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

05/15/2013

pdf

text

original

 
FABRICANTES DE MISERIA 
(1998)Plinio Apuleyo Mendoza, Carlos Alberto Montaner y  Álvaro Vargas LlosaINTRODUCCIÓNEL PECADO ORIGINAL Vamos al grano: ¿de qué trata este libro? Trata delas ideas y de las actitudes que mantienen en la miseriaa grandes muchedumbres latinoamericanas y a algunos bolsones de españoles y de otros europeos de la zonamediterránea. Trata de los gobiernos que con susprácticas antieconómicas ahogan las posibilidades degenerar riquezas. Trata de las órdenes religiosas que,encomendándose a Dios, pero con resultadosdiabólicos, difunden nocivos disparates desde lospúlpitos y los planteles educativos. Trata de lossindicatos que, enfrascados en una permanente batallacampal contra las empresas, acaban por yugular lacreación de empleo, impiden la formación de capital, olo ahuyentan hacia otras latitudes. Trata de losintelectuales que desprecian y maldicen los hábitos deconsumo en los que suelen vivir, prescribiendo con ellouna receta que hunde aún más a los analfabetos y desposeídos. Trata de las universidades en las que estos
 
errores se incuban y difunden con una pasmosaindiferencia ante la realidad. Trata de los políticos quepractican el clientelismo y la corrupción. Trata de losmilitares que, convertidos en sector económicoautónomo, consumen parasitariamente una buena partedel presupuesto, y han gobernado o aún amenazan congobernar nuestras naciones como si fueran cuarteles.Trata de los empresarios que no buscan su prosperidaden la imaginación, el trabajo intenso y en los riesgos delmercado, sino en los «enchufes», la coima y el privilegiotarifado. Trata de los políticos que creen, erróneamente,que los salarios bajos son una «ventaja comparativa»,sin entender que de la pobreza se sale aumentando laproducción y la productividad, no pagando sueldos dehambre. Trata —también— de quienes enfrascados en eldiscurso de una pretendida solidaridad con loshumildes, ponen en práctica medidas antieconómicasque provocan males mayores que los que pretendencorregir. Trata, en fin, de los que llamamos «fabricantesde miseria»: esos grupos que, unas veces de buena fe, y otras por puro interés, mantienen a millones depersonas viviendo, a veces, peor que las bestias. Ojaláque este libro contribuya a sacar del error a losequivocados y a desenmascarar a quienes actúanmovidos por la demagogia, la mala fe o la másdevastadora ambición personal.De los casi cuatrocientos millones deiberoamericanos, aproximadamente la mitad vive muy pobremente. Ese es el gran fracaso y la gran vergüenza
 
Huntington, Samuel,
 El choque de civilizaciones
,
1
Paidós, Barcelona, 1997.de nuestro universo cultural y étnico. Formamos partede Occidente. Nuestras lenguas fundamentales (elespañol y el portugués), nuestras creencias religiosas,nuestro derecho, nuestras instituciones, nuestracosmovisión, en suma, tienen una raíz que nosidentifica como un enorme segmento de Occidente,pero, lamentablemente, constituimos el más miserable y atrasado de todos.Quizá esto explica que Samuel Huntington en supolémico libro
 El choque de civilizaciones
no incluya a
1
Iberoamérica como parte de Occidente. El ensayistanorteamericano no sabe cómo «encajar» nuestra piezaen el rompecabezas. Es capaz, correctamente, de incluira España y a Portugal entre las matrices del mundooccidental, pero no al universo desovado por ellas alotro lado del Atlántico. Estados Unidos y Canadá sí,hijos de Inglaterra y, en gran medida, de Francia, sonparte esencial de Occidente, pero no Iberoamérica. ¿Porqué? Básicamente, porque la miseria iberoamericanamuestra una serie de pavorosos síntomas que ya noestán presentes en ningún rincón de Occidente: esetodavía altísimo porcentaje de analfabetismo en paísescomo Bolivia o Guatemala; ese cuadro de poblacionessin agua potable o electricidad; esos campesinos quetodavía cultivan la tierra con sus manos y malvivencomo en el siglo
XIX
, no encajan en el perfil de los

Activity (16)

You've already reviewed this. Edit your review.
1 hundred reads
1 thousand reads
yukishiro tomoe liked this
yukishiro tomoe liked this
agacio12971 liked this
locon22 liked this
Enrique Galvez liked this
Medina Enrique liked this
Alan Clavijo liked this
Alan Clavijo liked this

You're Reading a Free Preview

Download
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->