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*.JNC46.511426.*
EXP 34023/11"DELEGACION DE ASOCIACIONES ISRAELITAS ARGENTINAS C/ S/ MEDIDAS PRECAUTORIAS"
Buenos Aires, mayo de 2011.1.-Por presentado, por parte en el carácterinvocado a tenor de la copia del poder acompañado y porconstituido el domicilio procesal.2.-En el estado actual de la legislación,doctrina y jurisprudencia no parece dudoso que laprevención del daño constituye una de las finalidades delsistema de la responsabilidad civil.Función preventiva que adquiere un especialsignificado en materia de derechos personalísimos debido asu particular relevancia y a la comprobación del carácterrelativo, y en general insuficiente, del intento dereparación del daño ya ocasionado.-Uno de los medios técnicos más eficaces para esatutela preventiva, lo constituyen las medidas cautelaresjudiciales tendientes a evitar el acaecimiento del mismo oa hacer cesar el perjuicio ya comenzado.Ahora bien, cuando la agresión proviene de losmedios de comunicación, el tema se vuelve notablementecomplejo, pues la Constitución Nacional prohíbe al Congresodictar leyes que restrinjan o limiten la libertad de prensay veda la censura previa (arts. 14 y 32, ConstituciónNacional y art. 13 inc. 2° Convención Americana de DerechosHumanos).La Corte Suprema, en ese sentido, ha fijado suopinión respecto del privilegio constitucional de que gozala libertad de expresión (la que, conforme la ley 26032,
 
publicada el 16/6/05, también ampara la búsqueda, recepcióny difusión de información e ideas de toda índole, a travésdel servicio de Internet), acotando que se trata de una delas garantías constitucionales que poseen mayor entidad enla protección de las libertades republicanas y losprincipios democráticos.Como se podrá advertir por el caso de autos, elalto grado de relevancia que cabe atribuir a la prevencióndel daño en los derechos personalísimos, podría presentarseen colisión, en algún caso, con la regla constitucional queprohíbe la censura previa.Cabe dilucidar, entonces, si los jueces puedenprohibir la realización de ciertas publicaciones (encualquiera de las formas de expresión del moderno procesocomunicacional –por caso “Internet”-) o impedir su difusióny circulación cuando pudieran atentar contra algún derechopersonalísimo.Un importante sector de nuestros autores -sobretodo los iuspublicistas- sostiene que la prohibición de lacensura previa es absoluta y abarca todos los poderes delEstado, incluido el judicial, sin perjuicio de laresponsabilidad civil del autor del daño una vez que lo hacausado (Badeni, Zavala de González); aceptándoseúnicamente la aplicación de la excepción prevista por elart. 13 inc. 4° de la Convención Americana de DerechosHumanos -con rango constitucional (art. 75 inc. 22,Constitución Nacional)- para el caso de los espectáculospúblicos, los que pueden ser sometidos "por ley a censuraprevia con el exclusivo objeto de reglar el acceso a ellospara la protección moral de la infancia y la adolescencia"(voto de los doctores Belluscio y Caballero en "Ponzetti deBalbin").Otro importante sector doctrinario, aún aceptandoque la regla es la prohibición de la censura previa, no
 
admite que tenga carácter absoluto - o casi absoluto-proponiendo la adopción de criterios más flexibles(Pizarro, Rivera, Cifuentes, Vázquez Ferreira). Se apoyan,en ese sentido, en el “Pacto Internacional de DerechosCiviles y Políticos” -también con rango constitucional-que dispone que el derecho a la libertad de expresión"puede estar sujeto a restricciones que deberán, sinembargo, estar expresamente fijadas por la ley y sernecesarias para: a) asegurar el respeto a los derechos oaún la reputación de los demás y ; b) la protección de laseguridad nacional, el orden público o la salud o la moralpública" (art. 19 inc. 3°).Esta corriente última de opinión considera,así, que pueden admitirse, con carácter de excepción,medidas judiciales restrictivas cuando se trata de noticiaso informaciones manifiestamente inexactas o que configuranun menoscabo grave y evidente a los derechospersonalísimos. Recalcando que “la excepción” debeotorgarse con suma prudencia y criterio restrictivo(Tobías, José W-Garaicochea, Karina, “Derechospersonalísimos y prevención del daño. Medidas cautelares yprohibición constitucional de la censura previa”, LL,Colección de Análisis Jurisprudencial, 01/01/2003, p.151).En esa línea se ha sostenido que ante la existencia deun mínimo de incertidumbre sobre la potencialidadagraviante de la noticia y las exigencias inmediatas de lalibertad de expresión debe prevalecer ésta. Pero, si noexiste margen de duda al respecto (o sea sobre la ilicitudque significa publicar ideas incorporando agraviosinnecesarios), no parece irrazonable reconocer la atinadaintervención preventiva del juez.No pudiendo hablarse, en estos casos, demutilación de un proceso de formación del pensamiento de lacomunidad, pues no se ve de que manera enriquece a la
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