Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Look up keyword
Like this
1Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
Raza, Masculinidad y Sexual Id Ad. Una Mirada a La Novela Risaralda de Bernardo Arias Trujillo

Raza, Masculinidad y Sexual Id Ad. Una Mirada a La Novela Risaralda de Bernardo Arias Trujillo

Ratings: (0)|Views: 59|Likes:
Published by Álex Hincapié

More info:

Published by: Álex Hincapié on May 18, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

02/10/2013

pdf

text

original

 
{
237
}
              {
   o   r   i   g   i   n   a   l   r   e   c   i   b   i   d   o
  :
   1   5   /   0   8   /   2   0   0   9   ·
   a   c   e   p   t   a   d   o
  :
   1   9   /   0   2   /   2   0   1   0
              }
  n  o  m  a    d  a  s   @  u  c  e  n   t  r  a    l .  e    d  u .  c  o  ·   P   á  g  s .   2   3   5  ~   2   4   6
es raaj raliza una lcura hrdxa d la nvla
risaalda
d brnard Arias trujill. Lcura qu in-rrga l x a ravés d cagrías cm
aza, masculinidad
y
sexualidad
y, cn llas, musra unas cndicinsligadas al pryc d frmación dl esad nacinal clmian.Palaras clav: raza, masculinidad, génr, sxualidad, paisaj.o raalh faz uma liura hrdxa da nvla
risaalda
d brnard Arias trujill. A liura aprsnadaqusina  x da ra aravés d cagrias ais cm
aça, masculinidade
sexualidade
, cm as cagrias,rvla algumas cndiçõs ligadas a prj d frmaçã d sad clmian.Palavras chav: raça, masculinidad, gênr, sxualidad, paisagm.this papr maks a hrdx rading f brnard Arias trujill’s nvl 
risaalda
. th rading qusins h xusing cagris such as
ace,
 
masculinity
and
sexuality
and, wih hm, shws sm cndiins linkd  h prjcf h cnsrucin f h Clmian nainal sa.Ky wrds: rac, masculiniy, gndr, sxualiy, landscap.
rAZA, MASCUlINIDAD Y SeXUAlIDAD:UNA MIrADA A lA NoVelA
risArALdA
DeBerNArDo ArIAS trUJIllo*
*
El presente trabajo es un producto derivado de la investigación en curso “Cuerpos precarios, sujetos ingobernables. Refexiones desdela antropología histórico-pedagógica sobre los discursos de la educación sexual en Colombia” (título tentativo). Lo planteado aquí no hu-biera sido posible sin el apoyo de Richard Mangas y las precisiones del proesor Albeiro Valencia Llano.
**
Psicólogo, Magíster en Psicología. Candidato a Doctor en Educación, línea de Pedagogía Histórica e Historia de las Prácticas Pedagógi-cas, Universidad de Antioquia. Becario de Colciencias. Miembro del Grupo de Investigación sobre Formación y Antropología Pedagógicae Histórica (Formaph)-Facultad de Educación-Universidad de Antioquia, Medellín (Colombia). E-mail: alexdehg@yahoo.es
 Alexánder Hincapié García
**
rACe, mAsCuLinitY And sexuALitY: An APProACh to bernArdo AriAs trujiLLo’s
rISArAlDA
 
{
238
}
n
ómadas
 
 abril
 
de
 
2010
 
|
 
universidad
 
central
 
|
 
colombia
32
|
{
238
}
 La quiere como a un lindo juguete, porque limpia sus nostalgias con paños de cariño y ademanes sabrososde hembra en celo, pero teme unirsea ella con vínculos indestructibles.Tiene miedo de verla envejecer, de presenciar día a día cómo se destiñe su belleza magnífca, y siente repulsiónde que ella logre coartar su libertadde llanura, cuando en un arranquede aburrimiento y de saudades por regiones distantes, el amor a su negralo prive de soltar las amarras de su nave hacia otros horizontes de lucha.
Bernardo Arias Trujillo
ENTRADA
 r
 isaralda
es una novela delescritor caldense BernardoArias Trujillo. Publicada porprimera vez en 1935, ha sido conside-rada, por mucho tiempo, como unade las obras más importantes de la li-teratura colombiana. Arias Trujillo, aligual que Ricardo Güiraldes, RómuloGallegos y José Eustasio Rivera, ex-plora literariamente el intrincadoproceso de ormación y construcciónde las
 identidades
nacionales cuandodicho proceso, como en el presente,se torna problemático, en tanto no esposible establecer sin luchas, desen-cuentros y exclusiones, desde cuálescriterios identitarios los habitantes deuna región han de ser consideradosparte de una nación y, por lo mismo,responsables de enarbolar los idealesde
la patria
.
RAzA, SExUAliDAD EiDENTiDAD: BREvEExcURSióN POR AlGUNOSAPARTES DEl SiGlO xixy cOMiENzOS DEl xx
Las teorías culturales contemporá-neas se han visto requeridas para teo-rizar múltiples aspectos de la vida so-cial y cultural que se pensaba podríanestudiarse de manera aislada. Sinembargo, conorme los estudios degénero, de la sexualidad, de la raza y de clase social se van renando, se hahecho palpable que un punto de arti-culación de la vida social es el cuerpo.Como sugiere Foucault en su obra, elcuerpo es lo que hace posible la go-bernabilidad a través de sus distintosdispositivos. Sin embargo, el cuerpono es esa
 porción
del sujeto que sedene en abstracto como si su mis-ma construcción no uera deudora delas marcas que lo hacen posible. Porlo tanto, las teorías culturales con-temporáneas han acogido la tarea deteorizar la simultaneidad con la cuallos cuerpos son construidos, a la vez,como raza, sexo, género, sexualidad y clase social.
Risaralda
explora múltiples tensio-nes culturales. Una de ellas estribaen la cualidad racial de los personajesde la novela. Permanentemente, elnarrador intenta resolver su posiciónambivalente con respecto a las iden-tidades raciales negras y blancas. Dehecho, un intento se encuentra en elmestizaje que se avizora al nal dela obra. Asimismo, dichas tensioneshacen alusión a un pasado cercano–mitad del siglo XIX y comienzos del XX– cuando se jugaba la consolida-ción del Estado nacional. El negro esrepresentado en
Risaralda
como unadierencia que postula la tiranía de lacivilización blanca: los valores civili-zatorios, para bien o para mal –si sequiere moralizar–, aparecen como lopropio del hombre blanco. El narra-dor de
Risaralda
lamenta que Sopin-ga, la tierra donde los negros resistenla civilización y el matrimonio cristia-no –si es que ambas cosas no vienen juntas–, termine siendo
rebautiza-da
con un cristiano, casto e insípidonombre: La Virginia
.
 
Risaralda
distamucho de ser la narración idealizadade sí con la cual las élites criollas gus-taban representarse –“blancura”, re-namiento, educación y cuerpos que jamás habían trabajado la tierra–.Apela al carácter cotidiano de las lu-chas de los hombres para hacerse aun lugar en el mundo. De hecho, lospersonajes masculinos sobre los cua-les recae la uerza y el drama de la na-rración, son descritos como valientes, viriles y con carácter, muy dierentesa los “señoritos” de ciudad que “[…]no son machos como ellos, sino unaespecie de andróginos, aeminados y cobardones” (Arias, 1959: 145). Seresprecarios que le imponen al campo loscaprichos de la ciudad y que con pan-talones ajustados “[…] orran la pier-na con presumida mariquería” (145),sin avergonzarse por llevar una vidano hecha para los machos
1
.En
Risaralda
, el paisaje hostil es laamenaza de todos los hombres, sinembargo, la mirada del narrador so-bre
ellos
permite realizar una lecturadierencial conorme a las relacionesentre raza, masculinidad, sexualidade ideales nacionales. Habrá que re-cordar que apenas entrado el siglo XIX, comienza a orjarse un mito har-to productivo –hasta el presente–, di-cho mito es lo que Lasso (2007: 32)ha nombrado como el
 mito republi-cano de armonía racial
, el cual bus-caba sostenerse a partir de producir,en el imaginario social, la antasía de vivir en una tierra con una identidadnacional cirada en la
 igualdad
y laraternidad entre las razas
2
.En 1810, en el contexto de las cor-tes del Imperio español –incluyendolas cortes de las Indias americanas–,se habló de aumentar las oportunida-des de participación para la casta en
 
 alexánder
 
hincapié
 
garcía
 
|
 
raza
,
masculinidad
 
y
 
sexualidad
:
una
 
mirada
 
a
 
la
 
novela
 
 risaralda
 
de
 
bernardo
 
arias
 
trujillo
{
239
}{
239
}{
239
}
ascenso de los mestizos; no obstante,la inclusión de los negros y los mula-tos se tornaba harto dierente y poseíamenos partidarios. Los indios gura-ban nominalmente como
libres
ren-te a la Corona española, no tanto poruna mejor consideración, sino por serrepresentados, con respecto al negro,como taciturnos, perezosos, débiles y no aptos para el trabajo. Se trataba,pues, de un
reconocimiento
o, másbien, de una
 protección
que los
afr- maba
negándolos a través de la des- valorización. Por otra parte, que losnegros libres y los mulatos ueran in-tegrados como
 iguales
dentro del Im-perio era discutible (Lasso, 2007). Ensíntesis, había razones para creer que
esas
gentes eran inasimilables. Den-tro de los imaginarios sociales predo-minaba la idea de que la sangre india,paulatinamente, podría
 blanquearse
 
claramente
, era sangre más débil–,pero la sangre negra era
 irredimible.
Desde la
 sociología espontánea
de lasélites criollas se sostendría que “en elmomento en que la sangre se ‘conta-minaba’ con elementos negros, la po-sibilidad de redención se tornaba im-posible” (Castro-Gómez, 2005: 75).Sin embargo, las mismas élites apro- vecharon las confictivas refexionesen torno a la identidad racial de losnegros y produjeron una retórica na-cionalista que, por oposición al Impe-rio,
 sí reconocía
una raternidad en-tre las razas. Dicho de otra manera,se insistía en la verdad del mito repu-blicano sobre la armonía racial, parapoder agenciar la participación de losnegros y los mulatos en el proceso delas luchas por la independencia (Las-so, 2007).Rojas (2001) ha dicho que el mes-tizaje cobró especial importancia enel proceso civilizatorio en Colombiadespués de su
ruptura
con la Corona.Sin embargo, sería un mestizaje quepaulatinamente habría de
 blanquear 
 la nación, en detrimento de una di-erencia
 bárbara
representada por elindio y el negro. Entonces, mestiza- je sí, pero repudio a la dierencia querepresentan esas otras
apariencias
noblancas y esas otras dierencias cultu-rales. En denitiva, para el caso delnegro, el mestizaje se tornaba pro-blemático porque, a los ojos del blan-co, el negro se resistía a dejar de sernegro. Si la apariencia, en cierto sen-tido, se podía atenuar, la dierenciacultural parecía constituir uno de losmás grandes escollos que, a veces, nila misma religión lograba debilitar.Nada parece hacer suponer que,eectivamente, el mito republicanode armonía racial, tan
 útil
en el siglo XIX y en pleno proceso independen-tista, habría de hacerse realidad en elsiglo XX. Miguel Jiménez López, porejemplo, sostenía con pesimismo quela raza colombiana estaba degenera-da. Por lo mismo, las intervencionespara disciplinarla serían insucientespuesto que la gravedad de la degene-ración, más que por aspectos sociales,radicaba en la mezcla, desaortunada,de tres razas. Laurentino Muñoz, co-nocido por su trabajo
 La tragedia bio-lógica del pueblo colombiano
(1935),se inclinaba, como sostiene CastroGómez (2007), por sugerir que el Es-tado interviniera activamente en la vida privada de la población. De he-cho, requería procurar políticas des-tinadas a sancionar, desestimular o,incluso, prohibir determinados tiposde relaciones. Para Muñoz, contrarioa Jiménez López, no eran las condi-ciones dictadas por una biología ra-cial deciente lo que determinaba lascaracterísticas de la raza colombiana,sino la alta de higiene, de alimenta-ción adecuada y de condiciones salu-dables para el trabajo. No obstante,seguía estando muy presente, en elpensamiento de los intelectuales delsiglo XX, la idea en torno a la inerio-ridad de algunas razas con respecto aotras. Si Muñoz proponía una inter- vención pedagógica del Estado paraprohibir relaciones entre sujetos noaptos por haber contraído enerme-dades transmisibles, Jiménez Lópezproponía, a su vez, una intervenciónestatal para poblar (Castro-Gómez,2007 y Restrepo, 2007) o repoblar elpaís con sangre blanco-germana. Unaintervención no para mejorar la situa-ción de los individuos –
degenerados
 ya existentes–, sino una intervenciónpolítico-sexual en la que se decidíaqué
apariencia
era deseable para serun colombiano no degenerado.Se trataba de una intervención po-lítico-sexual de las relaciones –
obvia- mente
, hombre-mujer– en las que,probablemente, las mezclas interra-ciales requerirían ser examinadasexhaustivamente. Por su parte, lospersonajes de
Risaralda
dirán quela negra es para el negro y, sobre ese“derecho”, el hombre blanco no de-bería intervenir para
 malograr 
a lanegra. Del mismo modo, al hombreblanco le es propio querer gozar delas carnes ardientes de una negra,sin que eso signique alterar las di- visiones sociales –naturalizadas– en-tre blancos y negros. Tal como sugie-re Fassin (2008), la raza, el sexo, elgénero y la sexualidad no son asun-tos
 meramente
biológicos, sino partesconstitutivas de las relaciones socia-les, tan determinantes como la mis-ma clase social. Asimismo, esas par-tes no están separadas de los idealesde ormación del Estado nacional.Frantz Fanon ha sido uno de los in-telectuales que más ha aportado altrabajo de examinar las tensiones cul-

You're Reading a Free Preview

Download
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->