1
Introducción:
¡Estimado lector, Dios le esté bendiciendo grandemente! y a propósito, hablando delas cosas diarias, permítame hacerle una pregunta sorpresiva:¿Cuáles son sus temores? O ¿tiene usted temor a algo o a alguien?¡La razón de esta pregunta es que tanto el hombre como también la mujer de hoy,teme a muchas cosas!
Pero, tan cierto como esa realidad, es la otra realidad que la mayoría de lagente desestima.Nos estamos refiriendo a que deberíamos andar bajo otro tipo de temor; nosestamos refiriendo al andar bajo el temor de Dios.Por eso el texto de las Sagradas Escrituras más apropiados para el tema es elque se encuentra en (
Lucas 12:4-7)
Mas os digo, amigos míos: No temáis a los que matan elcuerpo, y después nada más pueden hacer.
5
Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel quedespués de haber quitado la vida, tiene poder de echar en elinfierno; sí, os digo, a éste temed.
6
¿No se venden cinco pajarillos por dos cuartos? Con todo, niuno de ellos está olvidado delante de Dios.7 Pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todoscontados. No temáis, pues; más valéis vosotros que muchospajarillos.
Cuando hablamos de temor, nos estamos refiriendo a que el
Add a Comment