NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES DEL ALUMNADO CONTRASTORNOS DEL ESPECTRO AUTISTA.
M. A. Escobar Solano, M. Caravaca Cantabella, J. M. Herrero Navarro y M. D. Verdejo Bolonio.
Equipo de Orientación Educativa y Psicopedagógica Específico de Autismo y otros Trastornos Graves del Desarrollo. Consejeríade Educación, Ciencia e Investigación, C/ Camino Viejo de Monteagudo, 109, 30007-Murcia.
RESUMEN:
Los Trastornos generalizados del desarrollo se caracterizan por una perturbación grave y generalizada de varias áreas del desarrollo: habilidades para la interacción social, habilidades para lacomunicación o la presencia de comportamientos, intereses y actividades estereotipadas. Todas las personasafectadas por dichos trastornos presentan una serie de características comunes aunque con distinto nivel deafectación. Esto nos lleva a considerar el autismo como un “continuo”, en el que se incluyen 12 dimensiones concuatro niveles de afectación cada una de ellas (Rivière, 2002). De estas dimensiones y niveles se derivannecesidades educativas especiales. Nuestro objetivo en esta unidad es plantear, brevemente, un acercamientoteórico-práctico para conocer el alcance de los Trastornos Generalizados del Desarrollo (TGD), así como profundizar en las necesidades educativas especiales del alumnado con Trastornos generalizados del desarrollo oTrastornos del Espectro Autista (TEA) en las distintas áreas afectadas, con el fin de diseñar estrategias que permitan dar la respuesta adecuada a cada una de estas personas, comprendiéndolas, favoreciendo su desarrollo ymejorando su calidad de vida.
Palabras Clave:
Trastornos generalizados del desarrollo, trastornos del espectro autista, continuo, necesidadeseducativas especiales, funciones comunicativas, atención conjunta, intersubjetividad, intención comunicativa, simbolización, competencias de ficción e imaginación.
1.- INTRODUCCION
“Es autista aquella persona a la cual las otras personas resultan opacas e impredictibles,aquella persona que vive como ausente –mentalmente ausente- a las personas presentes, y que por tanto ellos se sienten incompetentes para regular y controlar su conducta por medio de lacomunicación”. De esta forma tan fascinante nos define Rivière el autismo. (2000, p. 330)De este aislamiento, de esta soledad que nos plantea Rivière, habla también Uta Frith(1999, p. 35) cuando dice: “No es una timidez, ni un rechazo o una evitación del contactohumano, aunque la conducta autista se interprete a veces de este modo. La soledad autista notiene nada que ver con estar solo físicamente, sino con estarlo mentalmente”.