• Embed Doc
  • Readcast
  • Collections
  • CommentGo Back
Download
 
 
 Desde el camino«
Uno de los tópicos de la vida cristiana es la vida de oración. El cristiano, como seguidor de Jesucristo, hace de la oración un medio paracomunicarse con él y a través de esa oración busca tener una comunicación que confirme de alguna manera lo que brota del compromisopersonal.También sabemos que lo que llamamos oración a veces se inicia como una lista de pedidos, de cosas que queremos conseguir en la viday que entendemos como inalcanzables. Cuando nos entregamos a una experiencia de oración de estas características, estamos tratandode que Dios se nos acomode y nos dé lo que nosotros queremos. Con este procedimiento se haconstruido a veces prácticas que se hanconvertido en manipuladoras.La oración comienza también cuando se acaban nuestras palabras. La oración es un escuchar aquello que el Señor nos quiere decir. Esimposible darle a Dios un guión para hacer oración. Es importantereconocer que Dios es ³ese otro´ que quiere hablar con nosotros, y quenos habla desde siempre.Una de las primeras actitudes a las que nos invita la oración es a escuchar. Abrirnos a sentir, oler, gustar a Dios, es una dinámica quemuchos cristianos comprometidos califican como fundamental para poderlo ³ver´ en uno mismo, en los demás, en la realidad. Pero -y con esto también caemos en el riesgo de ser contradictorios- laoración es también esa práctica de paciencia, en donde no siempreencontramos lo que queremos. Es más, también nos encontramos conmomentos de oración difíciles, en donde no sabemos qué decir, o en dondemanoteamos en nuestra espiritualidad tratando de encontrar el sentido denuestra vida.Una de las experiencias que alimenta nuestra práctica de oración es laoración en comunidad, pues compartir nuestra vida y pedir desde elladentro de una comunidad es hacer que los demás formen parte, no sólo demis preocupaciones, sino también de mi ³espacio espiritual´, en donde yano estoy solo. La oración comunitaria es la confirmación de que hay otrosque se suman a mi oración y con ello a mi búsqueda: los que oran conmigo,oran también por lo que yo estoy orando, y forman parte también de mi vidade oración no sólo como testigos sino como motivos de ella. Así puedo yoaprender a orar por otros desde el corazón.La oración es una dinámica de múltiples facetas, en donde nuestra vidalaical encuentra un espacio de revisión y de conexión con la voluntad deDios, la misma que no siempre es clara y demanda de nosotros una actitudde conciencia y de atención permanente. La oración es el medio que ayudaa que nuestra vida espiritual pase de centrada en nuestros intereses acentrada en los intereses del Reino de Dios. Es desde esa dinámica deoración que proponemos revisar ahora dos modelos de oración que puedeniluminar nuestra experiencia: La oración de Jesús y la oración de María. 
Sal y Luz
 H 
oja de reflexión para compartir el compromiso laical 
 
AÑO III ± NÚMERO 10 ± MAYO 2011
 Nuestro email para compartir tu opinión, tus sugerencias y aportes
:
ramasecularperu@yahoo.es
 
of 00

Leave a Comment

You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...
You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...