de nacionalidades oprimidas (vascos, catalanes, kurdos, irlandeses), los antiguos y nuevos MovimientosSociales, la rebelión de la juventud en el mayo francés del `68, la emergencia de los movimientos étnicos(pueblos originarios y negro), feminista, ecologista, los avances culturales y las principalesmanifestaciones del pensamiento en esta era contradictoria de reformismo, de reafirmación de lo valóricoy de utopías e ideales trascendentes, que culminó en la contrarreforma y reajuste del capitalismo en su fasedenominada "neoliberal".Al estudiar estas incidencias e influencias internacionales en el proceso chileno, hemos procuradoser rigurosos al
interrelacionar las cadenas causales exógenas con las endógenas
. Aunque todofenómeno societario se desarrolla "in situ", concurren factores externos -en el caso chileno la Alianza parael Progreso, las repercusiones de la revolución cubana y, a mediados de la década del `80, la implantacióndel modelo neoliberal, además del impacto de la caída del llamado "socialismo", con comillas, real sincomillas- en la determinación de los fenómenos internos, teniendo sumo cuidado en señalar mecánicamente que la causa prioritaria es la exógena o, a la inversa, como único factor las causas internas,apreciación parroquial corriente en muchos historiadores de nuestro país, con visión provinciana, quegeneralmente no consideran el contexto internacional del período histórico chileno que analizan.También trabajamos con la metodología de
Historia Comparada
, que es fructífera parainterpretar las tendencias generales de América Latina y sus especificidades en cada país, particularmenteChile, con el fin de analizar lo que sucedía en otras naciones respecto de la aplicación de las recetasnorteamericano-europeas, del ascenso, estancamiento o retroceso de movimientos sociales, de lasexpresiones políticas populistas, los procesos de democratización, los fenómenos de acción-reacción ocontrarreforma, expresados en Brasil en 1964 con el inicio de golpes militares de nuevo tipo.Para el análisis específico del acaecer chileno de 1964-1994, empleamos diversas categoríasteórico-metodológicas, como los períodos de mediana y larga duración, tratando de precisar que éstos nodeben medirse por una determinada cantidad de años, sino por las tendencias generales de la sociedad enun lapso determinado. Los de mediana duración pueden durar aproximadamente entre 5 ó 10 años; los delarga duración son más fáciles de ser detectados, pudiendo prolongarse entre 20 y 50 años y, obviamente,mucho más, sobre todo en los ciclos económicos de onda larga, como lo ha demostrado Kondratiev. Encambio, para lapsos históricos breves, aunque relevantes, preferimos trabajar con el concepto de
coyuntura
en vez del "tiempo de corta duración", que no permite precisar el momento de condensaciónde los procesos de estructura y coyuntura, donde lo concreto es la expresión de múltiples determinacionesde la unidad en la diversidad contradictoria del suceder histórico.Aunque el aporte de Braudel fue relevante, no coincidimos con su apreciación sobre el tiempo dela "historia episódica", el tiempo de la "historia coyuntural" y el tiempo de la "historia estructural". Anuestro modo de comprender, existe una sola historia desde la génesis y evolución de un proceso quetranscurre en una Formación Social, donde la coyuntura condensa procesos de estructura de larga data,como sucedió en la Revolución por la Independencia con el impacto de la invasión napoleónica a Españay la creación de Juntas criollas.Hemos tenido, entonces, que cuestionar el criterio de que lo sincrónico es el momento deconfluencia de las "estructuras" y de que lo diacrónico sólo expresa el transcurrir de los hechoshistóricos en el tiempo. A nuestro juicio, no se puede explicar lo sincrónico si no se estudia la génesis del proceso. Para quienes hemos hecho un corte epistemológico con las escuelas historicista y estructuralista,
las manifestaciones de la sociedad se expresan tanto en lo sincrónico como en lo diacrónico
.El historiador puede dar una explicación de la génesis de los procesos, que no se limita a unamera cronología o enumeración de hechos, sino que es el producto de la interrelación de los fenómenos,tratando de aplicar el método de abstracción. Es decir, partiendo del
concepto hegeliano-marxista de quelo más concreto es lo más abstracto
, en el sentido profundo de la abstracción filosófica, y de que
loabstracto es lo más concreto
, el investigador puede formular generalizaciones mediante la abstracción delos hechos de la realidad, señalando
las tendencias de los procesos
e inclusive la regularidad de algunos