InDret 2/2011 Arturo Muñoz Aranguren3
1. Introducción
A pesar de su importancia práctica, la cuestión relativa a los errores y sesgos cognitivos en lasdecisiones judiciales apenas han despertado interés en la doctrina y jurisprudencia española
.El denominado movimiento cognitivo desarrollado, aproximadamente, a partir de 1960, comoconsecuencia de las evidencias contrastadas en diversos estudios empíricos, puso el acento en loserrores y sesgos en que incurre el ser humano, que se producen inevitablemente al utilizar lamente para procesar la información que recibe del exterior y emplear ésta una serie deprocedimientos de simplificación, que tienden a reducir la complejidad de la informaciónrecibida, de modo que sea posible la toma de decisiones de forma eficiente.Este tipo de procedimientos mentales de simplificación (
heurística)
, como ponen de manifiesto demanera reiterada los numerosos estudios efectuados sobre esta cuestión, si bien con caráctergeneral puedan ser útiles para la vida corriente, pueden dar lugar en ocasiones a errores y asesgos (
biases).
En relación a esta cuestión, es clásico el estudio pionero publicado en la revista
Science
por lospsicólogos israelíes T
VERSKY
y K
AHNEMAN
(1974), bajo el nombre de
Judgement under uncertainty:Heuristics and Biases
(Juicio bajo la incertidumbre: heurísticas y sesgos). Los citados autoresprocedieron a relacionar y sistematizar esas técnicas o reglas heurísticas (
heuristics
), definiéndolascomo aquellas reglas cognitivas que, inconscientemente, todo ser humano aplica al procesar lainformación que recibe del exterior, y que permiten “reducir las tareas complejas de asignarprobabilidad y predecir valores a operaciones de juicio más simples”.
De entre esos errorescognitivos relacionados por T
VERSKY
y K
AHNEMAN
interesa ahora recordar los siguientes:
1.1. Procedimiento heurístico de la representatividad (representativeness)
Este procedimiento conduce a errores estadísticos y matemáticos en el cálculo de la probabilidad,derivados de la insensibilidad a la probabilidad previa de resultados y al tamaño de la muestra,así como de errores relativos a la aleatoriedad y en relación a la denominada “regresión a lamedia
”.
En el trabajo antes aludido de T
VERSKY
y K
AHNEMAN
,
los sujetos objeto del experimento tenían que valorarla siguiente situación. En una ciudad hay dos hospitales: uno grande y uno pequeño. En el grande nacenalrededor de 45 niños al día y en el pequeño alrededor de 15. Aunque, como es conocido, la proporción deniños y niñas que nacen se divide aproximadamente al 50%, es evidente que hay días en que nacen másniños que niñas y al revés. A las personas que participaron en el estudio se les pidió que valoraran en cuálde los dos hospitales se darían más días en los que el número de niños nacidos fuera superior al 60%. Lamayoría de los sujetos (52%) consideraron que el número de días con más de un 60% de niños seríasemejante en ambos hospitales, y sólo un 21% estimó que se darían más días con más del 60% de niños enun hospital pequeño. La respuesta correcta en términos estadísticos es, naturalmente, esta última, ya queuna muestra más grande tiene siempre menos probabilidades de desviarse de la media (en este caso, de la
1
Con dos notables excepciones: A
LONSO
G
ALLO
(2006, pp. 31-48) y C
ONTHE
G
UTIÉRREZ
(2007).
Leave a Comment