A lo largo de la sentencia, la Comisión quiso demostrar ante CIDH laparticipación del Estado a través de su Ejército, además de la inoperancia de laJusticia en el caso,
pasando por varios juzgados: “
Cimitarra (1987), Tunja(1989) y San Gil (1992); por las fiscalías de Vélez y Cúcuta, y por la UnidadNacional de Derechos Humanos de la Fiscalía, que, en 1995, libró la primeramedida de aseguramiento contra cuatro autores materiales. En 1996, luego deuna denuncia de la Comisión Colombiana de Juristas ante la ComisiónInteramericana de Derechos Humanos, la Fiscalía vinculó al general FaroukYanine Díaz y a tres militares más. En 1997
–
10 años después de la masacre
–
se condenó a tres autores materiales a 30 años de cárcel. Uno de ellos y los jefes del grupo paramilitar murieron durante el proceso. Otros cuatro fueronfinalmente absueltos.En 1998, cesó el procedimiento emprendido por la justicia castrense contra elgeneral Yanine y los militares. En 1992, dos años después de presentada unademanda, la Procuraduría se inhibió de abrir investigación disciplinaria contralos uniformados. En 1997 se negó otra vez a reabrirla, aduciendo vencimientode términos. Llegó mayo del 2004 y las demandas de reparación no habíansido resueltas.
”
4
Esto evidencia que el caso fue dilatado por varios años, exonerando incluso aalgunos de sus autores, de ahí que el caso fuera presentado ante la CIDH y
esta considerara que “
los recursos judiciales utilizados por el Estado con el finde esclarecer la muerte de las presuntas v
íctimas “no satisfacen los estándaresde justicia previstos en la Convención Americana”. “Estas normas establecen
la obligación de prever el acceso a la justicia con garantías de legalidad,independencia e imparcialidad dentro de un plazo razonable, así como laobligación general de proporcionar un recurso judicial eficaz frente a laviolación de los derechos fundamentales, incorporando el principio de la
eficacia de los instrumentos o mecanismos procesales”
Ante estas evidencias y diferentes pruebas documentales, recogidas a travésde testimonios de familiares y testigos, la CIDH toma la consideración dedeclarar al Estado culpable de violar diferentes derechos consagrados en losartículos 7, 5 y 4 de la Convención Interamericana sobre Derechos Humanos,como lo son el de la Libertad personal, integridad a la persona y la vida.Además, también violó los derechos a las garantías judiciales y la
protección judicial consagrados en los artículos 8.1 y 25 de la Convención Americanasobre Derechos Humanos, y finalmente que el Estado violó el derecho a laintegridad personal consagrado en el artículo 5 de la Convención Americanasobre Derechos Humanos.
4
Add a Comment