“E
ste es un espaciode la militancia. Unespacio común deunidad que quiereproundizar este rumbo y traerloa la ciudad”, aseguró el diputadoMartín Sabbatella, reerente na-cional del partido Nuevo Encuen-tro. El partido de centroizquierdapresentó ayer en el boliche Nicetola lista de legisladores que acom-pañará “colgada” a la órmulaque encabeza el kirchnerismoen la Ciudad que conorman elsenador Daniel Filmus y el minis-tro de Trabajo, Carlos Tomada.“Oooh, yo soy argentino, soysoldado, del pingüino”, cantabanlos militantes de Nuevo Encuen-tro mostrando la anidad casicompleta que existe entre el es-pacio político de centroizquierda ylas políticas iniciadas en el 2003.“Vamos a hacer un gobierno plu-ral que incorpore a todas las u-erzas políticas comprometidas contransormar la ciudad y construir una Buenos Aires con más crec-imiento”, aseguró Filmus al cerrar el acto y después de alabar la tar-ea realizada por Sabbatella en elmunicipio de Morón durante diezaños. “Pero también será másintegrada y justa, con un Estadoactivo en resolver los problemasde la gente”, anticipó el senador bajo la atenta mirada de su com-pañero Tomada y los dirigentesantriones del acto.Nuevo Encuentro irá “colga-do” en la lista que llevará comoórmula para jee y vicejee a Fil-mus y Tomada como lista de ad-hesión. El mismo camino tomarála candidatura a la gobernaciónbonaerense de Sabbatella en laselecciones de octubre, pero ad-herido a la boleta de la Presidenta,en caso de que se dena su pos-tulación para la reelección. “Cel-ebramos el espacio de unidad quese construyó. La órmula expresala trayectoria, el compromiso mili-tante y la capacidad de gestión. Esuna órmula que garantiza el tri-uno”, señaló el dirigente bonaer-ense al tiempo que destacó tener seguridad de “la victoria en laCiudad. Volvió la política con u-erza, con debate de ideas e inter-pelando al poder”.“Todo lo que alta está en la di-rección en que vamos. En la de losque estuvimos en la plaza a avor de la 125 y no en la otra”, atizó elcooperativista desatando el cantomilitante contra Solanas. “Pino quéte pasóoo, Pino qué te pasóoo, tevolviste gorila la puta madre que teparióoo.” Heller rearmó la aren-ga y dijo que “es cierto, se puedendeender las políticas de la derechacon discursos de izquierda”, gene-rando la risa de los presentes.Buenos Aires, en lugar del candi-dato de la Rosada, Daniel Scioli.Viviani quiso embarcar en su locaapuesta al resto de líderes con-ederados, mas no lo consiguió.Moyano lo desmintió en privado,y Piumato, vía Twitter.Por cierto, sería una antasíaarmar (y hasta sugerir, siquiera)que el discurso de José C. Pazhaya tenido un único destina-tario. Mucho menos al módicoViviani. Pero la especulación elec-toralera del tachero operó, quizásin proponérselo, como la excusaperecta para el explícito mensajepresidencial.Como nunca antes con tantaclaridad, la presidenta les estáhablando a todos sus seguidores.Hace rato que la mandataria estáapelando a una superación socio-histórica de la actual etapa queatraviesa el país, signada por elapoyo popular al modelo que ellay su marido iniciaron en 2003.Desde la ley de medios hasta hoy,el acceso y posterior participaciónprotagónica de diversos actoressociales, jóvenes especialmente,cercanos a espacios culturales,de capas medias, históricamentereractarios a la ortodoxia peroni-sta, constituyen la espesura socialsobre la cual lanzarse a su con-creción que, si bien no prescindede la vieja “columna vertebral”,entiende que es menos impre-scindible que otrora.Esa superación supone unano-neutralidad ante la historia(léase juicios a los genocidas mili-tares y su ampliación al mundoblanco de la complicidad civil), niante los derechos y necesidadesde los sectores sociales posterga-dos (asalariados, genéricamente).Pero el desaío de esta gestión essin lugar a dudas apelar a un es-uerzo patriótico (Pacto Social,diríase) que sitúe por encima dela necesidad inmediata de tal ocual actor, el bien social supe-rior de una grandeza nacionalbien entendida, aceptablementearmónica, que permita a los todoslos sectores sociales alcanzar laelicidad relativa a la que puedenaspirar bajo el capitalismo.En esa lógica se inscribe lareivindicación de la militancia,concebida como sacricio per-sonal y entrega desinteresada(aunque no ingenua ni inocente)al bien común. Servir a la políticay no servirse de ella. Entregarlotodo a la causa sin esperar rec-ompensa.Se critica mucho a estos diri-gentes desde los medios homogé-neos de comunicación calicán-dolos de añoranzas setentistas,como si tener sueños uese algomalo o malvado, la generaciónsetentista tuvo en la mayoría delos jóvenes que militaban en lapolítica ( todos los partidos), ras-gos altruistas, ue una generacióndiezmada por la represión, queel noventismo había extraviadoen el escenario democrático, in-visibilizándolos ante las nuevaspromociones de cuadros políticosy uncionarios estatales, tentadospor el neoliberalismo a convertirseen tecnócratas, sin ideología, nisentido de la historia.Pero algunos siguen sin en-tenderlo así. Sólo quien sabe queatesora una grandísima corrientede aceptación popular puedepermitirse retar en público, paradeleite de sus enemigos podero-sísimos, con la voz temblorosa, asu más importante uerza socialaliada, que cree interpretar (y al-la) lo que ella sintetiza y anunciaproundizar.Si en el partido ocial Cristinaconduce y el resto obedece. Co-hesionados y unidos. Es paradóji-co que sea justamente el conceptode lealtad, tan caro al ideario per-onista, el que la presidenta hayatenido que recordarle a la ramasindical de su partido. Quienesandan a los codazos por lugaressobresalientes en las listas, no ex-plican por qué en sus estructurassindicales no progresan militantesextra-pejotistas, como reclamanahora airadamente a los arma-dores del ocialismo.Cuestión, que el discurso pres-idencial más impactante de losúltimos tiempos, no ue dirigido alos contrincantes, sino a los suyospropios. Sintomático. Salto cuali-tativo, que se dice. Otra cosa. Deotro tiempo.El alcance de la mirada deCristina se posa mucho más lejosque la adyacencia opositora.Mientras la mayoría discute loselencos de octubre, la presidentapareciera que pone el ojo en laHistoria, cuya dimensión tem-poral y cultural es mucho másvasta que la singularidad de unpuñado de nombres y apellidos.De eso trata: de una compleja yvital construcción social. Todoun pueblo lo está observando yanalizando; quizás lenta, sí, peroseguro que inexorablemente.
A
medida que se despejael horizonte tras la pol-vareda política de lasemana pasada, puedeverse que el panorama en la pro-vincia de Buenos Aires no cam-bió en gran medida. La eventualprecandidatura de Sergio Massacomo rival de Daniel Scioli en lasprimarias del 14 de agosto noinquieta las aguas del ocialismobonaerense, que lo ve como un“sparring”, y la relación con laCasa Rosada salió ortalecida trasla exposición de la CGT, evalúancerca del gobernador. A cuarentadías del cierre de listas, comienzana denirse algunas posiciones, yde la docena o más de nombresque se postulaban para vice sóloquedan un puñado en carrera,mientras que las listas a diputadosy senadores nacionales y provin-ciales son el espacio donde pujanlos distintos sectores por una por-ción de poder.El amague de lanzamientodel intendente de Tigre paracompetir por la candidatura agobernador ue tomado “conalegría” dentro del círculo ín-timo de Scioli, sostienen cercadel titular del PJ. “A Massa lodejó medio mal parado con suspropios votantes, que son kirch-neristas, y tampoco parece quetenga nata para llegar a agosto.Además, lo acercó a Scioli conCristina mientras está caliente eltema con Moyano –analizan enla mesa chica–. El balance es queScioli salió ortalecido tanto en laimagen como en lo político.”La evaluación generalizadaes que el ex jee de Gabinete noterminará cristalizando su pre-candidatura: “No tiene nada”,sentencia un conocedor de lascuitas bonaerenses. De lo queotrora ue el Grupo de los 8 in-tendentes díscolos que apoya-ban el lanzamiento de Massa enel peor momento del kirchner-ismo, la mayoría regresó al redily hoy sólo permanece a su ladoGilberto Alegre, de General Vil-legas. Sin ir más lejos, muchos delos “díscolos” (como Luis Acuña,de Hurlingam, y Jesús Cariglino,de Malvinas Argentinas) el vi-ernes –48 horas después delsupuesto lanzamiento del hom-bre de Tigre con el apoyo de laCGT– se tomaron una oto conScioli durante un acto en Itu-zaingó. De todas ormas, “si leponen a Massa enrente le va aganar y ortalecer su liderazgo”,agrega Juan Courel, jee de ase-sores del gobernador, en diálogocon en.semana.Además, el lanzamiento deun rival interno a Scioli ue or-questado por el dirigente detaxistas Omar Viviani (con o sinel visto bueno de Hugo Moyano,en esto las versiones no concuer-dan), casi en simultáneo al retoque le propinó la Presidenta alsindicalismo en su discurso, loque sirvió para poner en evi-dencia, por contraste, el buenmomento que pasa la relaciónentre el gobernador y CristinaFernández.“Lo que se ha rearmadoesta semana es el alineamientode los que entendemos que laconducción nacional y provin-cial del peronismo es CristinaFernández. Y ella lo necesita así en este momento”, agrega JorgeLandau, apoderado del PJ y mi-embro del Consejo Justicialistabonaerense.
enSEMANA Semanario de Ensenada
. Sabado 28 de Mayo de 2011.
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Cmusile r l nve e Scili
“Un esci cmún e uni”
La órmula kirchnerista para gobernar la Ciudad de Buenos Aires acompañó al líder de Nuevo Encuentro Martín Sabbatella en el lanzamiento de la lista de adhesiónpara legisladores porteños. “Vamos a hacer un gobierno plural”, aseguró Filmus.
En el entorno del gobernador bonaerense consideran que la relación con la Presidenta quedó ortalecidaen los últimos días. Los nombres de Julián Domínguez, Cristina Alvarez Rodríguez y Jorge Taiana suenancomo posibles vices.
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