• Embed Doc
  • Readcast
  • Collections
  • CommentGo Back
Download
 
La resurrección de Iván.
de Miguel Fdo. De Luis y Espinosa,10 de junio de 2011
 
Capítulo 1No me quites las botas
El antepenúltimo día de la guerra Hans estaba agotado y ham- briento. También sufría de angustia, viendo a la derrota acercarsedía tras días para reducir su mundo a ruinas humeantes. Hans era un verdadero huérfano, como él mismo solía decir. Nunca había conocido a sus padres y aún podía inventárselos. La mayoría delos otros niños tenían que conformarse cono los que tenían. Inclu-so la mayoría de sus compañeros de orfanato habían tenido padreshasta que la guerra se los quitó. Hans, el pobrecito Hans, se refugióen el Führer. Bueno, sólo de mentira porque a Hans le pareció unpoco feo incluso antes de que se supiera todas las cosas malas quehizo. En realidad Hans se había imaginado un padre llamado Von Wera, un oficial de tanques que defendería a Alemania de todos susenemigos: los franceses, los rusos, los británicos, los americanos,los comunistas y los judíos. A Hans le habían dicho todos que lospeores eran los judíos y él lo creyó como creemos nosotros que elcolesterol es malo. En sus pesadillas imaginaba monstruos judíos,sucios y desalmados con narices gordas, grandes orejas y punti-agudos dientes, como los que salían en los carteles de propaganda.Otras muchas cosas imaginó pero entonces, en el antepenúltimo1
 
CAPÍTULO 1. NO ME QUITES LAS BOTAS 
2día de la guerra, nada importaba porque sabía que iba a morir.Incluso lo escribió en su cuaderno:“Me llamo Hans. Hoy cumplo doce años. Soy soldado. Es-toy en Berlín. Soy Alemán. Voy a morir como un soldado.Soy huérfano. Mandad esta nota al teniente von Wera”.Escribió a sí mismo porque sabía muy bien que a nadie le impor-tarían sus líneas. Ni siquiera esperaba que las leyeran; sólo quería morir como un héroe de las películas; y la nota demostraría a Ale-mania su valor. Pensaba que ya quedaba poco para el final. Estaba solo entre las ruinas con un subfusil, quince balas y un lanza-granadas panzerfaust 
1
, desechable. Escondido entre los ladrillosrotos y el polvo esperaría a los rusos. Luego vendría un combate, elmejor que se hubiera visto nunca. Al final perdería, naturalmente,eso lo sabía muy bien, acabaría enterrado y eso sería todo.El penúltimo día de la guerra María, la radiotelegrafista, pasea- ba sola por Berlín como siempre gustaba hacer cuando se acordaba de su pequeño Iván, al que los alemanes habían matado dos añosantes. Era una actividad muy peligrosa pero ella había hecho in-fructuosos todos los esfuerzos de sus camaradas por hacerla entrar en razón. Llegó un momento que los más religiosos rezaban para que Dios le diera una muerte indolora a aquella pobre mujer deses-perada. En una guerra normal hubiera sido imposible que María sealistara en el ejército soviético pero cuando su Iván murió no tuvomás remedio. Más que venganzas tontas buscaba defender a losniños que le quedaban y a los demás niños rusos. Pensó que sólola victoria traería la paz; por eso se alistó y mandó sus niños a uninternado. Paseando buscaba un lugar donde llorar sus muchaspenas que creyó encontrar entre unas ruinas. Indiferente al ruido
1
Panzerfaust en Wikipedia http://es.wikipedia.org/wiki/Panzerfaust 
of 00

Leave a Comment

You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...
You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...