LA VANGUARDIA DOMINGO, 12 JUNIO 2011
DINERO
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cobrar 42.000 euros al año.
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Enlapública se ha mantenido el au-mentodelIPC”,dicePadrós,
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pe-ro en la privada en los últimosaños se estima que se ha perdidoun 20% de poder adquisitivo”.Otro puntal de la clase mediaes el comercio, donde tambiénpintanbastos.Enlosúltimostresaños, en Catalunya se han cerra-do10.000establecimientosydes-truido 50.000 empleos.
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Entre1996y el2007 el sectorcreció deforma exagerada y estaba sobre-dimensionado, pero ahora se haajustado más de la cuenta”, diceMiguel
Á
ngelFraile,delaConfe-deraciódeComerçdeCatalunya.Parece que hace un siglo perofue hace apenas seis años, que sedispararon y empezaron a batir-se récords de ventas de Audi,Mercedes, de Porsche Cayenne.Gran parte de este boom veníadel mundo del ladrillo y sectoresafines, pero se sumaron al carrodelgastoydelconsumodesafora-do muchos otros profesionales. Y ahora se paga el excesivo en-deudamiento de entoncesOtrosverbalizanloquetodoelmundo sabe:
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Hemos vivido unespejismo,noshemoscreídoquepodíamoshacermásdeloquepo-díamos. Y necesitábamos con-sumir cosas superfluas como sifueranimprescindibles”,diceAl-fons Cornella. Y añade que
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he-mos dado por normales cosasque antes no eran necesarias,como las grandes facturas deconsumo de teléfono móvil, loscochazos, el vestir todos con ro-pa cara”. Sin embargo, que ese
PATROCINADOPOR
¿Qu
é
seentiende porclase media?
Hemos vividoun espejismo,consumíamos cosassuperfluas como sifueran imprescindibles
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Si haces una encuesta a la pobla-ción, todo el mundo contesta quepertenece a la clase media, porquetodos nos sentimos en la media denuestro entorno”, dice el profesor deEsade Carles Torrecilla. Es decir, que elque vive en Pedralbes dice que esclase media porque su amigo tiene unavión privado, y
é
l no. Y el poco másque mileurista, que tiene colchónfamiliar y un coche pagado a plazos,tambi
é
n se siente más clase mediaque el vecino del tercero que sobrevi-ve entre contratos temporales y elparo. Y es que la clase media no tieneuna
ú
nica definición económica, seentiende más bien como retrato socio-lógico. Si tomamos como referencia laEncuesta de Presupuestos Familiares,la mediana de la renta (la mitad queestá entre los que cobran más que el75% y por debajo de los que el 25%)está entre 7.000 y 14.000 euros anua-les. A ese grupo se le podría conside-rar clase media, pero está muy lejosde lo que entendemos como la claseconsumista del Estado de bienestar.
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La clase media podría empezarcuando hay capacidad de endeudarse.Sería ese 45% de población que ingre-sa
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por unidad familiar
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más de50.000 euros y menos de 200.000euros, que no acumula grandes patri-monios y que depende de su traba- jo”, dice Josep Oliver.Otra manera de enfocar la clasemedia es considerándola no por supoder adquisitivo, sino por su actitud.Así, Torrecilla considera que la clasealta es toda aquella que piensa en susingresos del conjunto del año, porquepaga impuesto de sociedades y recibedividendos. La clase media vive pormeses, porque cobra de forma men-sual: y dos veces al año, con la pagadoble, se siente rica. Y la clase bajapiensa y consume por semanas, por-que cobra menos de lo que necesitapara vivir y no le llega a final de mes.
MANÉ ESPINOSA / ARCHIVO
tasmensuales(léasesalarios),es-toes,yogastoamedidaqueingre-so y en base a tal capacidad real. Y la cultura de rentas es la quefavorecelapreferenciaporalqui-larenlugardecomprar.EnEspa-ña, tiempo atrás, cuando nuestrabancanoestabatandesarrollada,nuestra cultura era de rentas y,porende,sealquilabasinproble-ma. Regresamos a una cultura derentas mensuales, de vivir al día,de administrar lo que se ingresacadames.Nopodemoshipotecarun futuro que desconocemos.Eso nos lleva a otro fenómenocomercial en auge: el pagar porusar en lugar de pagar por tener.Cuando la renta disponible secontrae, lo inteligente es abonarsólo lo que se usa, prescindiendode aquella tenencia que ocasionagastos innecesarios. ¿Para quéposeer un coche en propiedad(esto es, el 100% del tiempo)cuando sólo lo utilizo esporádi-camente? Se deprecia mientrasno lo uso, pago un parking paratenerlo inmóvil, debo mantenerel vehículo y asumir un seguroincluso mientras está aparcadoen casa. Las fórmulas de
sharing
irrumpen en el mercado. El bi-cing es un ejemplo (piénsenlobien: ¡compartir una bicicleta!). Y ya han aparecido en nuestrasciudades modelos similares paraautomóviles (coches aparcadosen la ciudad de los que dispongocuando los necesito y sólo pagocuando utilizo, véase Avancar eninternet, por ejemplo). Pasamosdel
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Yo no soy tonto” al
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Yo soymuy listo”.El último anuncio de la marcadecervezaMahoumuestraacua-troamigosque,contaldenoinco-modar al quinto colega que com-pletaelgrupo,yqueestáenparo,rellenan su vaso en lugar de pa-garle la consumición. Entre cin-co se beben la cerveza de cuatro,la fórmula alemana de repartirempleo llevada al consumo.Hay incluso compañías asegu-radorasenelextranjeroqueacti-van la póliza de seguros extraor-dinariossólo cuando el coche es-tá en movimiento. La tecnologíapermite adecuar al máximo lacantidad de producto y servicioal uso real que del mismo se ha-ce. La renta disponible es menory es preciso ajustar muy bien lasdosis que vendemos.Eso nos lleva a otro fenómenomás, que es el de dosis mínimaque puede adquirirse. Hace ape-nas tres semanas, Telepizza lan-zaba sus pizzas a tres euros. Fí- jense bien en el matiz. Adiós a lapromoción y ponen todo el focoen el desembolso. La gente toca-da por la crisis no quiere oír ha-blar de 30% de descuento, sinode cuál es el desembolso. En in-gléssedenomina
price point
.Hayunaoportunidadparaquienseparacionar las dosis mínimas deconsumo (incluso quienes pira-teaban música abandonaron ta-les prácticas cuando iTunes lesdio la opción de cuartear
long plays
yadquirircancionesdeunaen una por un euro). Porque, apesardetantarestricción,esacla-se baja quiere utilizar móvil, in-ternet, consumir ocio, y seguirdisfrutando, aunque sea con me-nor frecuencia y dosis, de tantasytantascosasqueaprendióacon-sumir durante los felices prime-ros años 2000. Yporloquerespectaalasren-tas altas, la vida sigue. A los ricosselesvendegraciasasusempiter-nanecesidaddedesmarcarse,me-diantesímbolosdeestatusysigni-ficación,delasclases mediasquelosemulan.Enresumen,eldeno-minado espacio medio pierdepeso.Enestostiemposconvulsosse compite por valor o se compi-te por diferenciación. La políticamonetaria afecta a la sociologíadetalmaneraque...hoyendía,lasociología define el marketing.
CONTINÚA EN LA P
Á
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La gente tocadapor la crisis noquiere oír hablar dedescuentos, sino decuál es el desembolsoRegresamos a unacultura de rentasmensuales, de viviral día, de administrarlo que se ingresa
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