El entorno para la formación profesional en línea (e-Learning).
La formación para el empleo es uno de los pilares más importantes de los determinantes de la competitividad en lospaíses dentro del marco de la sociedad del conocimiento.
El plan FIP (Formación e Inserción Profesional).
Surgido en 1985, como estructurador de la formación ocupacional,trataba de mejorar en tres puntos fundamentales el sistema de formación: contenidos, colectivos con dificultades decolocación y promoción de los sistemas de reciclaje y reconversión profesional. Determinó, a su vez, que losinterlocutores necesarios fueran los agentes sociales bajo la coordinación de la administración pública y las entidadesprivadas.Durante la década de los 90 se traspasa la gestión de este plan a las CC.AA. Por otra parte, se achaca al Plan FIP estarmás dirigido al control de los desempleados que a su verdadera inserción profesional. Según el informe“Mejorformación para crear más empleo” de la Fundación Elogos, Coordinado por Valeriano Gómez, “…resulta inexplicable quela teleformación no se haya incorporado a la formación dirigida a desempleados, lo que demuestra poca capacidad deadaptación del sistema a la realidad…”
Año 1992.
Este año representa un momento destacado porque los agentes sociales se implican en el desarrollo de losAcuerdos Nacionales de Formación Continua mediante la firma de los mismos con el Ministerio de Trabajo. Estosacuerdos se desarrollan a través de la negociación colectiva sectorial. Sobre su base surge el FORCEM, Fundación para laformación continua, que aglutina la formación de las personas en situación laboral activa, dejando el Plan FIPexclusivamente para la formación continua de los desempleados.
En 1993.
Se crea el Programa Nacional de Formación Profesional con tres áreas: reglada, ocupacional y continua. Sevuelve a firmar en 1998 un nuevo Programa con vigencia hasta 2002 sin que se haya vuelto a renovar.
En 2000.
Los nuevos acuerdos para la Formación Continua convierten al FORCEM en la Fundación Tripartita quegestiona la Administración General del Estado.
En 2002.
Se crea un Sistema Nacional de las Cualificaciones y de la Formación Profesional
En 2003.
Este año es un momento clave pues comienza el sistema de Formación de Demanda, organizada por laspropias empresas a través de la bonificación de las cuotas que abonan al sistema de la Seguridad Social. Se incluyentambién planes dirigidos a los trabajadores autónomos.
En 2006.
Se firman los cuartos Acuerdos Nacionales de Formación Continua y Tripartitos.
Significativa es la reunificaciónnormativa de la formación para desempleados y ocupados, incluyendo a las CC.AA. en los órganos de gobierno ygestión. Estos acuerdos finalizan en 2010 y deberán ser renegociados.
Actualmente
. El panorama de la formación continua y ocupacional en España integra un porcentaje de trabajadoressignificativamente inferior que la media de países de nuestro entorno europeo, un 32% frente al 52%. Las PYMES tienendificultades para acceder a la formación, aspecto este que se agrava en el caso de las microempresas que suponenentre el 88% y el 94%, del tejido empresarial español según fuentes (Plan Avanza 2, 2010).Se produce un importante
desajuste entre oferta formativa y demanda y un nivel muy bajo de oferta formativa que certifique las competenciasadquiridas. La actividad formativa no está complementada con un sistema de información y orientación profesional. Lacalidad del modelo apenas es objeto de análisis donde se tenga en cuenta el análisis de necesidades, la elaboración decontenidos, la innovación didáctica y la determinación de criterios de evaluación de las competencias profesionalesadquiridas.La falta de coordinación institucional puede fragmentar normativamente el mercado de la formación, dividido enautonomías, poniendo en riesgo la unidad de mercado y con ello aumentando el costo de la planificación del sectorformativo.
Eduardo Díaz San Millán