LA NOCHE DEL CAZADOR
Davis Grubb
Barcelona: Anagrama, 2000. (Panorama de narrativas nº 451)
CICLO CINE Y LITERATURA 7-11 de junio 2011
¿De verdad es mejor el libro?
En la novela de intriga, de terror o policíaca, existe una idea no escrita, pero casiuniversal: cuanto más malo es el malo, mejor es el libro.En
LA NOCHE DEL CAZADOR
, el falso predicador Harry Powell, fanático religio-so, peligroso psicópata asesino de mujeres, mitad hombre lobo depredador quepersigue a sus presas en la noche, mitad fantasma que apa-rece salido de la nada en las escenas más sorprendentes, enparte vampiro que, en vez de chupar sangre, va absorbien-do poco a poco las voluntades de los que le rodean, alcanzaposiblemente la categoría de malo genial, de malo perfec-to, y por ello se convierte, aunque a veces le pese al lector,en una personaje tan irresistible como fascinante.Pero todo cazador necesita su presa: dos niños, Johny Pearl, poseedores de un secreto que apenas pueden so-brellevar, y que es lo que más ansía el predicador. Dos niñosque huyen de él, por el río, emprendiendo una aventura co-mo Tom Sawyer, buscando la manera mejor de huir del mal.Dos niños que, a diferencia de la mayoría de las novelas, secomportan como tales, no como adultos en miniatura, sincomprender apenas nada de los que les está pasando, loque lleva al lector a desesperarse a veces, a emocionarse en ocasiones, y a pasarlorealmente mal casi siempre.Y, por supuesto, todo malo malísimo necesita su contrapunto, en este caso elpersonaje de Rachel Cooper, hada buena, gorda, cansada y solitaria, que se mue-ve pesadamente entre pucheros, y que de repente se encuentra con que debehacer frente a un peligroso depredador que pretende arrebatarle a los que másquiere: sus niños.Todos estos personajes habitan en un escenario no menos sombrío : la Américarural de la Gran Depresión, empobrecida, fanatizada, que ha sustituido la razónpor el fanatismo religioso, donde la miseria no deja hueco a la solidaridad, o al ca-riño. En este ambiente depresivo y violento se mueven los personajes, en una tre-pidante historia, hacia un final…¿feliz? Eso está por ver, o mejor, por leer.
Jorge Sáiz.
Club de Lectura El Grito
Leave a Comment