76
empresa&humanismo
Una educación que se cerrase total-mente a la dimensión formativa, llevadade una pretendida ecacia utilitarista, setrataría de otro modo de reduccionis-mo. La auténtica educación es siempreecaz y fecunda, aunque una cosa seala ecacia y otra distinta la fecundidad.Ecacia tiene que ver con la dispo-sición objetiva de los medios; fecun-didad, en cambio, se reere al logroreal de los nes. Es cierto que sin unmínimo de ecacia no hay fecundidad,pero sólo la fecundidad asegura la e-cacia a largo plazo, es decir, en térmi-nos históricos y culturales. La ecaciaviene hoy dada, preferentemente, porlas Tecnologías de la Información y laComunicación (TIC, en adelante), perotales instrumentos sólo serán relevan-tes si se ponen al servicio de la fecun-didad, que se debería concretar en larectitud y prudencia que se da en suuso; uso este que debe estar dirigidoa la formación de personas.
La sociedad dela información.
Como ya se ha comentado, la so-ciedad actual se encuentra en un mo-mento de profundo cambio. En losalbores del tercer milenio, están sur-giendo unas generaciones de perso-nas para las que las TIC desempeñanuna función de especial relevancia enmúltiples facetas de su vida cotidiana,desde el trabajo, al ocio o en su rela-ción con los demás.En 1997, la Comisión Europea de-nió sociedad de la información como«aquella en la que se utilizan tecnolo-gías de transmisión y almacenamientode información y datos de bajo costo.Esta generalización del uso de la in-formación y los datos viene acompa-ñada por innovaciones organizativas,comerciales, sociales y legales, queestán cambiando profundamente losdiferentes ámbitos de la vida, el trabajoy la sociedad en general». En un docu-mento más reciente, y en el marco de lainiciativa “eEurope. An Information So-ciety for All”, se calican los cambiosasociados a la sociedad de la informa-ción como «los más signicativos des-de la Revolución Industrial, con ampliasimplicaciones y una dimensión global.Estos cambios no se reeren sólo a latecnología. Nos afectan a todos y entodas partes».En efecto, también se extienden a laeconomía, a la cultura, al trabajo, a laconcepción del espacio y del tiempo,a la identidad y la subjetivación, a laeducación. La aceleración de los cam-bios tecnológicos y la forma de vidaen la sociedad occidental, demandannuevas estrategias de formación nosólo desde la perspectiva puramenteacadémica, sino también desde la la-boral; es conocido el término forma-ción a lo largo de toda la vida.
Deniendo “Valor”.
CONCEPTO.
Scheler, uno de los padres de laaxiología, afirma que la persona espor antonomasia portadora de valores.Sin embargo, la mentalidad positivistaimperante —donde toda la realidad sereduce a lo fáctico— diculta en granmedida denir con claridad el conceptode valor, al no tratarse de ninguna clasede hecho: su ser no implica propiamen-te ningún estar; sin embargo, algo queno existe puede tener valor, y precisa-mente resulta valioso que se realice.El concepto de valor ha ido variandoen función de las escuelas losócasque lo han denido (austríaca, neokan-tiana, fenomenológica).De acuerdo con Barrio
1
, el presentetrabajo toma como concepto de valor labondad de lo bueno, entendiendo porbueno lo que puede darse siguiendoalguna de las tres formas clásicas, je-rárquicamente distintas: la honestidad,la utilidad y el placer. La honestidad eslo que es bueno por sí mismo en razónde n, mientras que la utilidad lo es enrazón de medio; el placer es el valor delo que produce deleite de los sentidos.El bien sería el depositario del valor:lo que tiene bondad y, como tal, esapetecible, esto es, merece ser ape-tecido. No valen los valores porqueagraden o se deseen, sino que agra-dan os se desean porque valen.Bien es cierto que el concepto devaler denota subjetividad: es la rele-vancia que algo tiene para alguien; sinembargo, siempre se remite a un ladoobjetivo: el referente último del valorha de consistir en el ser de lo valioso,no en tanto que valioso (para alguien),sino en tanto que ser.
CLASES DE VALORES.
De cara al estudio presente, se ten-drán en cuenta dos de las tres formasde bien referidas más arriba: la hones-tidad y la utilidad. Se sigue, en parte, laclasicación que aporta Duart
2
, agru-pándose los valores en tres niveles :a) Los valores nalidad. Son paralos que preparan los nes de la edu-cación, marcados por el desarrollo dela persona, las tradiciones culturaleso el ideario de la institución educativa(la responsabilidad, la veracidad, etc.).Tienen razón de n.b) Los valores acción. Son los va-lores intrínsecos de la educación, lospropios de la relación docente-discenteo entre discentes que se establece en
CATEGORÍAS EN QUE SE PODRÍAN AGRUPAR LOS OBSTÁCULOS QUE LA EOL PODRÍA AYUDAR A SALVAR.
—En los países en vías de desarro-llo, la implantación de un sistemaeducativo no basado en el esque-ma presencial sería de gran impor-tancia, pues permitiría la escolari-zación de personas que viven enzonas remotas, con grandes pro-blemas de analfabetismo, compen-sando la ausencia de instalacioneso la falta de docentes y evitandoéxodos que podrían perjudicar eldesarrollo regional.—El acercamiento de la formacióna personas discapacitadas, lo quefavorecería su integración en la so-ciedad.—Facilitar la formación permanen-te de los sujetos activos de la so-ciedad, pues el ritmo que imponela vida laboral actual, además delos compromisos vitales, que frutode la madurez se van adquirien-do —las responsabilidades fami-liares—, no siempre se resuelvenmediante sistemas presenciales.