Una vez
Hubo aquí un pueblo invisible,en las naves de estas catedralesde basura,nacido de Dios, en esta era,para el oficio de serexterminado.En los jardines de cartónde este infierno,a unos pasos del palacio de gobierno,hubo una casta repudiadaque creció en el paredón,del uno al diez,hasta llegar al grito de salida.Ninguna lápida,ni una sola huella de sangre,lo revela,pero pasaron de largo,sin saludar ni despedirseni aprenderse el padrenuestrode memoria.