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Jenofar - La divinidad del Mesías

Jenofar - La divinidad del Mesías

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06/30/2011

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LA DIVINIDAD DEL MESÍAS
Por: Jenofar Ben Kefa
De acuerdo con la Real Academia de la Lengua Española, la palabra “dios” es unsustantivo masculino que presenta, básicamente, tres acepciones diferentes, asaber:1. En la religión cristiana, ser supremo y eterno, omnisciente, omnipotente yomnipresente, Creador del universo, al que conserva y rige por suprovidencia.2. Ser inmaterial, superior al hombre, cuyas atribuciones son variables segúnlas diversas religiones.3. En las religiones politeístas, ser personal poseedor de un ámbito restringidode poder sobre una parte o faceta del universo, que pugna o secomplementa con otros, igualmente dignos de culto.Pero el castellano es, tan solo, un dialecto nacido en Cantabria, derivado del LatínVulgar; es decir, una lengua románica. De manera que a la hora de abordar lostextos de la “Biblia”, en lengua castellana, se debe recordar que su ancestro es elLatín; lengua en la cual se cuenta con manuscritos muy antiguos de la Escritura,del tipo de la Vetus Latina (siglo IV e.c.) y la Vulgata Latina (siglo V e.c.); aunqueresulta imprescindible tener en cuenta que dichos textos tuvieron, claramente, unantecedente griego y un origen hebreo. Tal origen, abarca los contextos histórico,geográfico, cultural y, aun, el lingüístico.La palabra “dios” proviene del latín "deus", que a su vez viene del griego “theos”(zeus), quien en la mitología griega era el “dios de los dioses”; por su parte, lapalabra “deus” tiene la misma raíz indoeuropea que "día", y significa “brillante”. Demanera que la palabra “theos” (zeus) cambió a “deus” y posteriormente a “dios”;esta evolución es la que finalmente dio origen al concepto greco-romano modernode “dios”. Aunque, es de anotar que en la actualidad se hace diferencia entre“dios”, con “d” minúscula, y “Dios”, con “D” mayúscula; aludiendo ésta última al“Creador del universo”. De donde surge el concepto del “Mesías = Creador deluniverso”, puesto que está escrito: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.”(Gn 1:1). En adición a: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y elVerbo era Dios.” (Jn 1:1). Deduciendo así que el Mesías (de quien se sabe, es elVerbo) es, consecuentemente, el Creador del universo; y esto, gracias a unasencilla lógica.Sin embargo la Lógica es, según el periodista y escritor estadounidense, AmbroseBierce (1842-1914 e.c.): «El arte de pensar y razonar en estricta concordancia conlos límites e incapacidades de la incomprensión humana. La base lógica es elsilogismo, que consiste en una premisa mayor, una menor y una conclusión, por ejemplo:
 
“Mayor”: Sesenta hombres pueden realizar un trabajo sesenta veces másrápido que un solo hombre.“Menor”: Un hombre puede cavar un pozo para un poste en sesentasegundos.“Conclusión”: Sesenta hombres pueden cavar un pozo para un poste en unsegundo.Esto es lo que puede llamarse el silogismo matemático, con el cual, combinandológica y matemática, obtenemos una doble certeza y somos dos veces benditos.»De aquí que la sola Lógica, no resulte un aliado confiable al momento de definir laexégesis de un asunto tan trascendental para el cristiano, como lo es la divinidaddel Mesías.¿Pues qué si en lugar de aparecer como se ha visto ya, dijera: “En el principio erael Verbo, y el Verbo era con dios, y el Verbo era dios.” (Jn 1:1), o si quizá dijera:“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era dios.” (Jn1:1)? ¿Acaso no cambiaría, esto, su interpretación? Pero por supuesto que sí,pues si hacer diferencia entre “dios”, con “d” minúscula, y “Dios”, con “D”mayúscula, no fuera relevante, ¿para qué complicarnos con tal diferenciación?Mas aun así, el enfrascarse en esta discusión sería un absurdo, por el momento,pues este texto carece de un origen latino, y a pesar de que la gran mayoría de losmanuscritos más antiguos de la porción conocida como “Nuevo Testamento”, seantextos escritos en lengua griega; es de tener en cuenta que ninguno de los, cercade 5400, manuscritos que conocemos es autógrafo, o sea que ninguno provienedirectamente de la mano de su propio autor, por lo que todos los que hay soncopias de los textos originales, acerca de los cuales no se sabe, a ciencia cierta,en que lengua fueron escritos. Pero una certeza prevalece, su origen, cuandomenos contextual, es hebreo, y varias pruebas internas apuntan, incluso, haciauna base escritural hebraica.Valdría, entonces, la pena remitirnos al texto hebreo para indagar cuál sea lapalabra original para “dios”, aquella que se encuentra detrás de la palabracastellana, y de esta manera lograr comprender mejor el concepto original de“dios”, conforme lo concibieron los mismos redactores de las Escrituras. De modoque empezaremos por donde debe ser, por el principio, pues está escrito que:“Bereshit bará "elohim" et hashamayim veet haaretz:” (En el principio creó Dios loscielos y la tierra. Gn 1:1). Cabe anotar que el Hebreo no presenta “mayúsculas yminúsculas”, ¿Cómo, pues, hacen diferencia entre “dios” y “Dios”? Es aquí dondese hace necesario el conocimiento del hebreo para lograr discernir el mensaje dela Escritura. La palabra utilizada en este primer verso de la Escritura para designar a “Dios”, el Creador del universo, es “Elohim”; dicha palabra apareceaproximadamente en 2500 ocasiones a lo largo de todo el Tanak (AntiguoTestamento), de las cuales sólo cerca de 2300 veces hace referencia al “Dios deIsrael”. Según la concordancia Strong, “Elohim” (H430) traduce específicamente“dioses”, pero se usa también para designar a Dios, dios, diosa, magistrados,ángeles, extremo, grande, ídolo, juez, poderoso y rey. De tal forma que denota en
 
ocasiones, como en el primer verso del libro de Génesis, al Dios creador deluniverso; pero también a Moisés (Éx 7:1), a los Jueces (Éx 21:6), a los Ángeles(Sal 8:5), a los Judíos (Sal 82:6; Jn 10:34-35; Ro 3:1-2) y a los dioses paganos (Dt5:7), entre otros.Pero la palabra “dios” aparece a lo largo de toda la Escritura, por lo menos en laedición Reina Valera de 1960, en 4149 ocasiones; de las cuales 2778 son en elAntiguo Testamento y 1371 en el Nuevo Testamento. Lo que deja entrever que“Elohim” no es la única palabra del hebreo que ha sido traducida al castellanocomo “dios”, y esto, sin tener en cuenta que la palabra “Elohim” no siempre estraducida como “dios”. Situación que nos revela la existencia de otras trespalabras del hebreo, que al igual que “Elohim” han sido también traducidas alcastellano como “dios”. Éstas son, a saber: “El”, “Elah” y “Eloha”. Las cualesproseguimos a describir.“El”, es la segunda palabra hebrea más traducida al castellano como “dios”,después de “Elohim”; aparece aproximadamente en 200 ocasiones a lo largo detodo el Tanak (Antiguo Testamento). Según la concordancia Strong, “El” (H410)traduce “Fortaleza”; como adjetivo, “Poderoso”; y designa al “Todopoderoso”, perose usa también con cualquier “deidad”. Por lo que finalmente ha sido traducidacomo: Dios, dios, fuerte, fuerza, grandeza, ídolo, poder, poderoso y potentado. Deacuerdo con el Diccionario W. E. Vine del Antiguo Testamento, este término fue laforma más común de denominar a una divinidad en el Oriente Medio antiguo.Aunque muy a menudo aparece solo, “El” se combinaba también con otraspalabras para formar un término compuesto referente a la deidad o para identificar de alguna manera la naturaleza y las funciones del “dios”. De ahí que la expresión“El Elohey Yisrael” (Dios, el Dios de Israel. Gn 33:20) identifique las actividadesespecíficas del Dios de Israel. La variedad de sus usos tal vez se refleje en lacuriosa frase hebrea: “Poder «El» hay en mi mano” (Gn 31:29, RV1995, RVR;“tengo poder” LBA, RVA; “podría hacerte mal” BJ, BLA.) o “y no habrá fuerza «El»en tu mano” (Dt 28:32, RV1960). Algunas frases hebreas en los Salmos asocian a“El” con aspectos impresionantes de la naturaleza, como los cedros del Líbano(Sal 80:10) o montañas (Sal 36:6). En estos casos, es clara la connotación demagnificencia y majestad. Los nombres compuestos con “El” eran comunes en elOriente Medio durante el segundo milenio a.e.c.Por su parte, “Elah”, aparece aproximadamente en 95 ocasiones en el Tanak(Antiguo Testamento). De acuerdo con la concordancia Strong, “Elah” (H426),según se cree, es un arameísmo equivalente a la palabra hebrea “Eloha”, ytraduce “Dios”. De acuerdo con el Diccionario W. E. Vine del Antiguo Testamento,es una expresión general para “Dios” en los pasajes arameos del AntiguoTestamento y también una forma cognada del vocablo “allah”, que los árabes usanpara hablar de Dios. El término se emplea ampliamente en Esdras, donde apareceno menos de 43 veces entre Esd 4:24 y 7:26. En cada caso, se refiere al “Dios” delpueblo judío, fuese o no un judío el que lo usara. Cuando Esdras usa el término

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