Es una conclusión evidente que de una historia de la sexualidad se desprenda la noción debiopolítica. ¿Que aspecto o dispositivo permite ejercer ese control de manera más profundaque la sexualidad? ¿Que mejor manera de imponer orden en una población, controlar suscuerpos?¿Que mejor manera de controlar el cuerpo viviente, de ordenar su espacio, su formade relacionarse con otros cuerpos; de distinguirlos y disciplinarlos, (disponer de la vida) que lasexualidad?El biopoder pensado como forma de controlar disciplinariamente los cuerpos a través depolíticas que disponen de la administración y mantenimiento de la vida, como la natalidad, lavivienda, la salud pública, etc. La biopolítica es la forma en que se ordena la vida de unapoblación mediante distintas tecnologías que disciplinan los aspectos básicos de la existenciade las personas.Para Agamben la biopolítica es la forma inmanente y teleológica de la soberanía política que segenera en torno a la nuda vida. Para Foucault es una invención reciente (siglo XVIII) quecomienza a utilizar el poder y el saber a través de técnicas políticas para ordenar fenómenospropios de la vida. Mientras que para uno la biopolítica es como una forma sagrada de lasoberanía para el otro es solo una tecnología discontinua, sin centro, es decir, contingente.En lo que estos dos autores están de acuerdo sobre el biopoder que gestiona los procesosvitales es el papel que juega el sistema jurídico
en la instauración de este orden. Foucaultinsistiría en la importancia que tiene la ley incluso para castigar con la muerte a quien no laobedece. Esta es la forma más clara de ver como operan los discursos como mecanismo desujesión. En tal caso la sexualidad aparece como un campo regido por una serie de discursosque restringen y regulan (el acceso y uso de los placeres, además de dar forma) a susprácticas. Por ejemplo, el sistma jurídico reglamenta el matrimonio y la vida familiar; el discursode la biología regula la reproducción; el discurso de la literatura el cortejo, el discurso delpsicoanálisis la sexualidad infantil y las patologías; el discurso de la pornografía que ilustra lasformas de la heronorma. La forma discontinua en que estos discursos ordenan distintosaspectos de la sexualidad muestran como esta se encuentra estratificada en nuestras prácticas
1
“Tanto en el tema general de que el poder reprime el sexo como en la idea de la leyconstitutiva del deseo, encontramos la misma supuesta mecánica del poder. (...) sería un poder que sólo tendría la fuerza del "no"; incapaz de producir nada, apto únicamente para trazar límites, sería en esencia una antienergía; en ello consistiría la paradojade su eficacia; no poder nada, salvo lograr que su sometido nada pueda tampoco, excepto lo que le deja hacer.Finalmente, porque se trataría de un poder cuyo modelo sería esencialmente jurídico, centradoen el solo enunciado de la ley y el solo funcionamiento de lo prohibido. Todos los modos dedominación, de sumisión de sujeción se reducirían en suma al efecto de obediencia”M.Foucault “Historia de la sexualudad” p50.
Leave a Comment