márgenes, pero no hay tratamiento adecuado de estos, desde la visión tradicional, porque no hay límites rígidos. Los marcos son accesorios, ornamento, inesenciales, son
párerga
.“
Un
párergon
se ubica contra, al lado y además del
ergon
, del trabajo hecho, del hecho, de la obra, pero no es ajeno, afecta el interior de la operación y cooperacon él desde cierto afuera. Ni simplemente afuera, ni simplemente adentro
.”
Derrida marca la
paradoja
del
párergon
que está dentro y fuera a un mismo tiempo, pero también ni dentro ni fuera. Se sitúa en ese límite-ilimitado. Se lo considera comoaccesorio pero sin él la obra carecería de sentido, paradójicamente.“
Lo que los constituye como
párerga
, no es simplemente su exterioridad deexcedente, sino el lazo estructural interno que los fija a la falta en el interior del
ergon
. Y esta falta sería constitutiva de la unidad misma del
ergon
. Sin esta falta,el
ergon
no necesitaría del
párergon
.
”
La centralidad de la obra se sustenta en los
párerga
, en lo dejado al margen, pero quehace a la obra, sin él la obra no se sería lo que es, sin él no se distinguiría, la obra, de loque no es ella.La tradición al intentar dejar al margen, al excluir, busca borrar la preponderancia de loque consideraba aledaño, sin embargo, es imposible que la centralidad, cobre fuerza, sinla
presencia
de lo externo. Pero la deconstrucción, por un lado, no exalta la importanciade los márgenes para enmarcar, sino que es un gesto político el hecho de prestar atención en lo que se deja al margen; por otro lado, tampoco aspira a la desaparición detodo margen. Esto que podría parecer contradictorio, son un mismo e indisociable gestodeconstructivo.
Trasladando esto al campo de lo político, se puede apreciar la importancia de extender hasta bordes insospechados los límites de las concepciones tradicionales de política, para poder adentrarse realmente en lo político.Para ello se plantea la cuestión desde Chantal Mouffe, que sostiene una postura agonistade lo político, donde lo fundamental es la relación-tensión entre adversarios y es éstarelación la que posibilita la democracia y no como determinados autores, entre ellosJürgen Habermas, que el sostenimiento de la democracia se daría con la eliminación delos adversarios y con ellos los conflictos, que se resolverían con alcanzar el consenso
5
Óp. Cit. DERRIDA, Jacques.
La verdad en pintura
. p. 65
6
Ibíd. p. 70
7
Cfr. Ibíd. p. 84
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