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El orden social y la constitución de sujetos políticos. ¿Es la CTD Aníbal Verón un sujetopolítico? Comparando los casos de la CTD en la Región Metropolitana de Buenos Aires,Comodoro Rivadavia-Chubut y Tartagal-SaltaEje Temático:
Identidades PolíticasFernanda Torres
 
Introducción
Pretendo introducir algunas coordenadas teóricas que permiten analizar los movimientos dedesocupados en tanto sujetos políticos y sus alcances en la disputa por el orden social. La idea es“bajar” estos lineamientos teóricos al caso, debatiendo en torno a la forma que asume la política enla CTD Aníbal Verón y dentro de ésta “forma” que rol le cabe a las disputas espaciales (territorioentendido en términos de poder y disputa).Me interesa indagar acerca del cómo estos sujetos se transforman en actores sociales ypolíticos, cómo implican en su propio devenir disruptivo en el espacio público una distorsiónsistémica, es decir cómo actúan y ponen en juego un discurso que es exponente de una “falla” enla estructura (Laclau y Mouffe, 2004), a partir de diferentes demandas que no son canalizadas por los canales institucionales del sistema político. De esta manera, los movimientos sociales y nuestrocaso en particular pueden ser vistos como dando cuenta de esa “falla”, actuando como un síntomade ese sistema hegemónico “no suturado”; la irrupción de los movimientos sociales comodemostración de esta conflictividad constitutiva de la estructura societal.Podemos, a su vez, pensar los espacios en los cuales la CTD interactúa, como “territorios endisputa”. En estos territorios el movimiento despliega toda su potencia política, creando en esasprácticas del territorio nuevos modos de pensar y practicar la economía, la salud, la educación, lacultura, etc. En este sentido, aquellos movimientos que se plantean algún tipo de construcciónpolítica, socioeconómica o cultural en el territorio en el que interactúan, necesariamente entran enconflictualidad con un “otro” que también disputa el territorio. Es este proceso complejo de disputay conflicto (que puede ser alrededor del barrio en el la RMBA; de la concepción de ciudad y ladiscusión en torno al uso y explotación de los recursos naturales en los casos de ComodoroRivadavia y Tartagal-Salta) el que permite entender, en parte, la constitución identitaria delmovimiento y su proyección política.
 
Algunas coordenadas teóricas
Parto de las definiciones del campo de lo político que se delinean desde la teoría de la hegemoníade Laclau y Mouffe (2004). Dicho cuerpo teórico sostiene que lo político está asociado a lainterrupción de lo social por efecto de la aparición de un sujeto heterogéneo, a través de estosautores nos preguntamos acerca del proceso de conformación de los sujetos políticos, laintervención de la subjetividad, relacionando la constitución de identidades colectivas a partir de laacción, la producción de antagonismos, el conflicto y la lucha por el orden social. El orden sociales entendido como un orden contingente, producto de una construcción política, es decir seconcibe a lo político en tanto conflicto, disputa y antagonismo que resulta en un momentoinstituyente. Momento que se presenta naturalizado en su intento de perpetuación y reproducción,pero inevitablemente todo orden social posee momentos de dislocación, de apertura, de “fallas”Analizar los desocupados organizados en tanto sujeto político, supone pensar dicho sujeto por fuera de las formas institucionales tradicionales de la democracia liberal (partidos políticos,parlamento, etc.) puesto que estamos ante movimientos sociales, colectivos políticos no electoralesque llevan adelante acciones que disrumpen la institucionalidad. En este sentido, es que laarticulación política solo puede ser de tipo hegemónica, esto es, se produce una nueva identidad apartir de la constitución de un mito. “El trabajo del mito consiste en suturar ese espacio dislocado através de la constitución de un nuevo espacio de representación. La eficacia del mito es asíesencialmente hegemónica: consiste en constituir una nueva objetividad a través de larearticulación de los elementos dislocados.” (Laclau, 2000; 77) Los imaginarios sociales seconstituyen cuando ese mito se convierte en una metáfora o superficie de inscripción de otrasdemandas. Así, los movimientos tienen la capacidad de instituir nuevas formas de comprensión delorden social al instalar demandas que se conviertan en superficies de inscripción de otrasdemandas.Considero que los movimientos de desocupados colocaron una fisura en el discurso dominanteneoliberal al redefinir las coordenadas de discusión de lo político y las consecuencias económicasde un modelo de exclusión.En este sentido, analizo en las localizaciones seleccionadas, la práctica espacial del piquetecomo momento constitutivo indispensable para pensar la constitución de una nueva identidadpolítica, a la vez que concentro el esfuerzo en pensarla desde la perspectiva de su territorialidad yla posibilidad de disputa definida desde ella.Diversos estudios sobre los sectores populares en nuestro país, han detectado procesos deterritorialización- reterritorialización de los mismos y han asociado esta nueva territorialidad a loscambios en los repertorios de acción, formas de organización e identidades colectivas populares(Auyero, 2001; Forni, 2002; Grimson, 2003; Delamata, 2004; Frederic, 2004 y Svampa, 2005). Noobstante, la pregunta sobre la concepción misma de territorio-territorialidad para pensar losmovimientos sociales en Argentina queda aún pendiente de desarrollo.
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