• Embed Doc
  • Readcast
  • Collections
  • CommentGo Back
Download
 
Memoriasde unrevolucionario
Pedro Kropotkin
 
PARTE PRIMERAINFANCIA
(Primer archivo)
l.-
Stáraia Koniushennaia (Los viejos caballerizos).
II.-
Muerte de lamadre.
III.-
Origen de los Kropotkin. El padre. La madre.
IV.-
Madame Burman. - Uliana. - M. Poulain. - Estudio del francés ehistoria antigua. - Distracciones dominicales. - Pasión por el teatro.
V.-
Baile en honor de Nicolás VI. - Destino al cuerpo de pajes.
I
Moscú es una ciudad de lento crecimiento histórico y, hasta nuestrosas, las diferentes partes de que se compone han conservadoadmirablemente los rasgos más característicos impresos en ellasdurante el reposado curso de la Historia. El distrito del río de Trans-Moscú, con sus anchas y somnolientas calles, y sus monótonas casaspintadas de gris, y de techos bajos, cuya entrada principalpermanecía bien cerrada, tanto de noche como de a, ha sidosiempre el retiro predilecto de la clase mercantil y el foco de losdisidentes de la Antigua Fe, notablemente austeros, formalistas ydespóticos. La Ciudadela, o Kreml, es todavía el firme baluarte de laIglesia y el Estado; y el inmenso espacio que se extiende ante ella,cubierto por miles de tiendas y almacenes, ha sido durante siglos unapoblada colmena del comercio, y continúa siendo todavia el corazónde un gran tráfico interior, que abraza la superficie entera del vastoimperio. La Tvérskaia y el puente Kusnietzky, han sido, durante
 
centenares de años, los principales centros de las tiendas de lujo,mientras que los barrios de los artesanos, el de Pliushchija y el deDarogomilavka, tienen aún la misma fisonomia que caracterizaba asus animadas poblaciones en tiempo de los zares de Moscú. Cadabarrio es un pequeño mundo en si; cada uno tiene su fisonomiapropia y vive una vida independiente; hasta los ferrocarriles, cuandohicieron su irrupción en la antigua capital, agruparon aparte, encentros especiales, en lo más exterior de la vieja población, susalmacenes y talleres, sus vagones y sus máquinas.Sin embargo, de todas las partes en que se divide la ciudad, tal vezno haya ninguna s tipica que ese laberinto de calles limpias,tranquilas y ventiladas, situadas a espaldas del Kreml, entre dosgrandes calles radiales, la de Arbat y la de Prechistienka, al que se lellama todavia el barrio de los viejos Caballerizos, el StáraiaKoniúshennaia.Hace cincuenta años vivía en este barrio, extinguiéndose lentamente,la antigua nobleza moscovita, cuyos nombres eran tanfrecuentemente mencionados en las páginas de la historia rusa, antesde la época de Pedro I; pero que ha desaparecido después para dejarpuesto a los recién llegados, los hombres de todas las procedencias,llamados a la vida pública por el fundador del Estado ruso.Encontrándose suplantados en la corte de San Petersburgo estosnobles de la antigua cepa, se retiraron, unos al barrio de los ViejosCaballerizos, en Moscú, y otros a sus pintorescas fincas existentes entierras no lejos de la capital, mirando con una especie de desprecio ysecreta envidia a la abigarrada multitud de familias que haanvenido, sin que nadie supiera de nde, a tomar posesión de loscargos más elevados del gobierno en la nueva capital, a orillas delNeva.En su juventud, la mayoria habia probado fortuna entrando en lascarreras del Estado, principalmente en el ejército; pero por una u otracausa, las haan abandonado sin llegar a alcanzar un elevadopuesto. Los más afortunados sólo obtuvieron una colocación tranquilay casi honorífica en su ciudad natal -mi padre fue uno de ellos-, entanto que la mayor parte de los demás se contentaba con tomar suretiro. Pero cualquiera que fuese el lugar al cual habían necesitadotrasladarse en el curso de su carrera, sobre la extensa superficie deRusia, siempre, de un modo o de otro, hallaban manera de pasar suvejez en una casa propia en el barrio de los Viejos Caballerizos, a lasombra de la iglesia donde habían sido bautizados, y en la que seentonó la última plegaria en los funerales de sus padres.Ramas nuevas nacidas de antiguos troncos, algunas se hicieron máso menos notables en diferentes partes del país; otras tenían casass lujosas y modernas en otros barrios de Moso en San
of 00

Leave a Comment

You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...
You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...