ABSTRACT:
En el marco del análisis filosófico político contemporáneo, una adecuada reconstrucciónracional del concepto de democracia al modo en que se erige en el sistema constitucional argentino, imponedar cuenta de un trascendental acontecimiento: la crisis del actual modelo representativo de democracia. Estaúltima tesis, en relación a otros países latinoamericanos, ya ha sido abonada por ciertos analistas políticos
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.En este sentido, existen quienes sostienen que el problema reside en la ineficacia política de las actualesestructuras de gobierno democráticas representativas, siendo entonces la falta de legitimación política elcentro de la cuestión. La propuesta de solución de estos autores consiste en efectuar una serie de reformas almodelo representativo
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, que permitan a este adecuarse a las actuales necesidades de la comunidad políticapara la cual se impone.En contraposición a dicha postura, sostenemos como ponencia: que en el caso argentino, lafalta de legitimación, es decir, la ineficacia política de dicho modelo, deviene de la sobrevenida ilegitimidadmoral del mismo. Decimos sobrevenida ya que las condiciones políticas y los condicionantes normativos noideales de la comunidad política argentina así lo han determinado. En resumidas cuentas, esto implicasostener que la concepción ideológica y moral de fondo que sostiene nuestro modelo representativo es la queestá en crisis. De este modo, urge la necesidad de buscar un modelo democrático, superador, que seaposibilitador de una eficaz construcción intersubjetiva de la esfera pública de los asuntos políticos, pero quefundamentalmente posea mayor legitimidad moral que su par representativo.
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Tales como Miguel Ángel Latouche R. en su trabajo “Los Dilemas de la Representación. Hacia una revisión de la crisis del sistema políticovenezolano contemporáneo”
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Así pareciera expedirse Rubén Hernández Valle, en “De la democracia representativa a la democracia participativa”
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