caminando con Sati, El Sr. Misericordioso se sintió estremecido de alegría.Cuando Sati vio a Sambhu en este estado, surgió una gran duda en sumente: “Sankara en el Señor mismo del universo y es digno de adoraciónuniversal; los dioses, los hombres y los sabios inclinan su cabeza ante el”.Sin embargo, presentó su obediencia a este príncipe, describiéndole comoel Ser supremo que es todo verdad, Conciencia y Dicha. Se quedo absortocontemplando su Belleza y sintió una ola de emoción en su corazón, que nopudo controlar.“El Supremo Eterno que todo lo impregna, no creado, indivisible, libre dedeseos, más allá del maya (la ilusión) y de toda distinción, que ni siquieralos Vedas pueden comprender, ¿puede tomar forma humana?.“También Sri Vishnú, que toma forma humana para complacer a los dioses,es omnisciente como Shiva, que mató a Tripura (la Ignorancia). ¿Puedevagar él en busca de su compañera, como un hombre ignorante, siendo lafuente del Conocimiento, el Sr. de Sri (La diosa de la prosperidad) y eldestructor de los demonios? Las palabras de Sambhu tampoco pueden serfalsas.Todos saben que el es omnisciente”. Así pues, la mente de Sati estaba llenade una interminable serie de dudas; Su corazón no podía sentirse en paz.Aunque Bhavani (La diosa Parvati) no abría los labios, el Sr. Hara, que locontrola todo interiormente, llegó asaberlo y le dijo: “Estate tranquila,Sati, tu naturaleza es fuerte; nuncadeberías tener esa duda en tu mente.El es el mismo Rama, el Héroe de laraza Raghu, mi amado Dios, cuyahistoria cantó el santo Agastya quenació de una vasija. La fe en El esde lo que yo hablé a Agastya; El esa quien todos los sabios siempreesperan.“El que se ha encarnado como la joya de la raza Raghu por el bien desus devotos no es otro sino elSupremo eterno que todo lo penetraestando libre de todo, Rey de todoslos mundos y dominador del Maya,en quien todos los sabios, yoghis (místicos) y siddhas (adeptos) meditanconstantemente con una mente pura y cuya gloria es cantada por los Vedas,Puranas y otras escrituras con frases negativas, diciendo -no es esto nitampoco esto-.”Aunque el Sr. Shiva repitió esto una vez tras y otra, sus palabras noaliviaron el corazón de Sati. Entonces el gran Sr. Shiva, sonriendo y3